De Asturias viene el llanto…

De la serie: «Pequeños bocaditos»

San Juan es una de las fiestas más sentidas y más extendidas en toda España. No lo es menos en Asturias donde algún rescoldo del remotísimo pasado celta hace aún más sensible la atracción ante una noche que hasta no hace mucho fue tenida -y tenida en serio- como mágica, la noche del solsticio, la noche del trébol.

Pero ha sido un San Juan triste en Asturias. Muy triste.

Primero, por el accidente que se ha llevado la vida de dos miembros del grupo Felpeyu. No eran muy conocidos fuera de Asturias (no pertenecían a la élite de la $GAE: vivían de su trabajo) pero formaban parte importante de esa generación que ha levantado el folk astur y lo ha llevado muchísimo más allá de la gaita y del tambor que daban ese sonido agudo, colorista y alegre a las fiestas y a los acontecimientos.

Precisamente en mi último viaje a Asturias, el verano pasado, hice la única excepción (más o menos habitual, de año en año) a mi boicot sistemático a la música española y adquirí tres discos de folk astur: uno de ellos fue precisamente Yá!, de Felpeyu. Lo contaba en una entrada de «El Incordio» a mi regreso. Veo en el desplegable la foto de los siete. No logro identificarles, no conozco bien sus caras, pero sé que hay dos, Carlos e Igor, que ya no están y otros tres están muy mal. Algo pasó en la autopista cuando venían, precisamente -maldita sea- a Barcelona. Tenían vínculos con mi ciudad; supongo que vendrían por una actuación o varias, pero así como su productora discográfica es un pequeño sello gijonés (que me da la impresión que es de ellos mismos), la distribuidora es una firma -también pequeña, parece- de Barcelona.

Ese disco pasa hoy a adquirir un valor especial para mí. Ojalá non hubiera. Y ojalá también Carlos e Igor estén ahora en una umbría de castaños y carbayus, contemplando el transcurrir de cuélebres y trasgos, y acariciados por les xanes junto a un estanque de aguas cristalinas.

Qué menos, joder, qué menos…
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La otra catástrofe de este San Juan astur infausto es MENASA. De maneras extrañas -como todo el curso de los acontecimientos en torno a este problema- el viernes se enteraban los trabajadores (a falta de tres semanas para cumplirse el año de encierro) que TRIMAN, la empresa que hace apenas tres meses parecía segura salvadora de MENASA, daba por cancelada toda la operación de adquisición de la empresa de Lada al no haberse cumplido sus exigencias de hacerse con el cien por cien del capital, dada la negativa de trece pequeños accionistas -dieciocho por ciento del capital- a vender sus participaciones.

No se entiende muy bien. Era lógico suponer que esos trece -o parte de ellos- intentarían especular con la necesidad imperiosa de sus acciones, pero no parece que la cosa hubiera de llegar a tanto como para provocar la catástrofe total. Hundida la empresa, ¿cuánto valdrán ahora sus jodidas acciones?

Por otra parte, desde el Principado se anuncia que la empresa navarra, pese a no haberse quedado con MENASA, se establecerá igualmente en Langreo. ¿Mande lo qué?

¿Qué guarrada se esconde detrás de esto?

Los trabajadores de MENASA se sienten traicionados. No deseo a nadie la noche de verbena que seguramente habrán pasado, muertas ya -racionalmente- todas las posibilidades de salvar su empleo. Un año de lucha entre brillos de esperanza y pozos de depresión, parece que llega a su fin porque desde el Principado se han apresurado a afirmar que por puro realismo renuncian a buscar un nuevo inversor que salve a la empresa.

En condiciones normales de presión y temperatura, pensaría que el anuncio del viernes es una finta, la última, para que los accionistas minoritarios dobleguen el espinazo y se avengan, en el último momento, a vender en condiciones razonablemente buenas para todos unas acciones que no van a valer un churro si la operación no se cierra.

¿O sí que van a valer un churro? Recordemos cómo empezó el problema MENASA hace ahora un año: los propietarios, dejaron morir la empresa con la santísima intención de especular con los terrenos, lindantes ya a zona urbana cotizada e irremediablemente recalificados como tal zona urbana a plazo incierto pero seguro. Quizá para algunos sea un poco menos incierto que para otros y de ahí que, en el fondo, no interesara a nadie (salvo a sus trabajadores) salvar MENASA. Veremos cuánto tarda en llegar la recalificación. ¿A que poco?

Los trabajadores se sienten traicionados. Traicionados por el Principado, traicionados por el Ayuntamiento de Langreo (eventualmente beneficiario políticamente de la guapada residencial que sustituiría a una fea fundición), traicionados por CCOO y por UGT (esta ya es su especialidad habitual) y traicionados, en fin, por su propio comité de empresa, lo que ya es el recarajo.

El asunto de MENASA huele a mierda que no se puede parar a su lado.

Y esa mierda nos pringa a todos. Si después de un año de lucha, cincuenta valientes y sus familias salen escaldados, la derrota será de todos nosotros. Porque los centenares de menasas que hay por toda España quedan, a su vez, sin esperanza alguna.

Los malos habrán ganado.

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Comentarios

  • Anonymous  El 25/06/2006 a las .

    Hola, soy un allegado a la gente de menasa, llevo un año entero cortando carreteras, montando broncas, me cogieron en una barricada, y todo esto para nada. Imaginaros como estaran los encerrados, la noche del viernes se paso entre llantos cagamentos, y rabias, en toda esta trama estan involucrados: Funcasa,Graciano torre,Areces,y como no la señora Alcaldesa de langreo. Se acaba de descubrir a estas horas que ni triman ni el principado se an puesto en contacto con todos los accionistas, hay mas de 5 accionista que dicen no haber savido nada del tema, que ni los llamaran, ni les mandaron un misero telegrama, como dice uno de esos accionistas: Ami no me invitaron a ninguna de esas reuniones para accionistas, como quieren que les venda las acciones si no hablo ni con ellos?. El tema de menasa es sencillo, Funcasa pide un de aval al principado para una gran suma de dinero, la pasta se la reparten entre dirigentes politicos y funcasa, funcasa cierra menasa, perooooo 6 tios se les encierran en las instalaciones, solucion mentir diciendo que tienen un comprador, ese comprador se va, pues nada que tenemos otro, ese comprador no se interesa por comprar, perooooo resulta ser que ese comprador tiene un proyecto en el poligono de la moral para crear unas nuevas instalaciones de las cuales una buena pasta se la da el principado, pues nada que sansegundo a hacer el paripe con la gente de menasa para pillar esa ayuda, hasta que uno de los accionistas el cual no creia el principado que venderia, sale diciendo que las regala a los obreros. Ostias graciano no valla a ser que me hagas cargar con menasa eee que yo solo quiero lo de la moral que me sale gratis, na no te preocupes san segundo que les decimos que ya no lo quieres y que vallan a comer a casa dios.Pues esto es el problema de menasa.Un saludo y gracias por todo el apollo.

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