Natalicio

De la serie: «Pequeños bocaditos»

Qué penita, hombre, por cinco miserables días no pude cumplir puntualmente la promesa que hice -y que ayer reiteraba en la paella- de daros una sorpresa y es esta: «El Incordio» ha tenido un hermanito. Vaya, mejor dicho, una hermanita. Se llama «l’Escullera» y es una nueva bitácora que acabo de abrir y sobre la que ya llevaba tiempo deshojando la margarita porque, por un lado, me apetecía ir adelante con ella y, por el otro, tenía un poco de miedo de dar el paso.

«l’Escullera» será exclusivamente en catalán y de ahí que dijera que no íbais a poder disfrutarla todos; aunque el catalán es una lengua latina y, para un castellanohablante, es de relativamente fácil comprensión lectora con la simple y esporádica ayuda de un diccionario o similar recurso (cosa que encabrona muchísimo a los del Institut d’Estudis Catalans y por eso intentan liarlo lo más que pueden), también comprendo que leer en un idioma ajeno, por más que fácil, es un ejercicio de necesidad y no un objeto de placer, con lo que no me hago ilusiones sobre las parte no catalana de mi media docena más uno de fieles.

Todavía está un poco desnudilla, hay que irle metiendo cosas, enlaces, llamadas y demás, pero todo se andará.

Su temática se centrará en aspectos de la ciudad de Barcelona: en su política municipal, en su sociedad y su sociología, en su gente, en sus tradiciones… todo ello desde mi punto de vista y con mi talante habitual, que todos conocéis bien. O sea que, aunque no será tan fiera como «El Incordio», no será tampoco una bitácora precisamente amable. Ya su mismo título, precisamente, nos lleva al recuerdo de un encantador paseo, lleno de tradición, de aromas, de sabor, la Escullera, Escollera o Rompeolas, que el ínclito Clos, para variar, nos destruyó a beneficio de una mejor entrada en el puerto de los jodidos cruceros y de un hotel cuyo arquitecto será el no menos ínclito Bofill, el genio del aeropuerto botijero este que tenemos. De todo esto (y de muchas más cosas, por supuesto) iré hablando con el correr del tiempo en esta nueva bitácora cuyo enlace os refresco de nuevo:

http://www.escullera.net

¿Y qué pasará con «El Incordio»?

No pasará absolutamente nada. «El Incordio» ya no es hijo único, pero seguirá siendo la niña de mis ojos. Eso sí que lo he tenido claro desde el instante siguiente al de la aparición de la idea de la segunda bitácora: «l’Escullera» no le robará ni un minuto a «El Incordio». Cuando tenga que elegir -espero que aislada y ocasionalmente- entre uno y otro, el hijo mayor saldrá ganando siempre. Incluso seguiré hablando de Barcelona en esta bitácora, coincidiendo o no con la otra en el tema y en la fecha, porque hay cosas que ocurren en mi ciudad que la trascienden o que, en todo caso, deben ser conocidas fuera de ella, al menos en la modesta medida de mis paginitas.

Espero que os guste -a aquellos que la tengáis al alcance de vuestro conocimiento- y ya iremos viendo todos juntos qué interrelaciones y qué flujos generan una y otra andando el tiempo.

Aquí lo seguiremos día a día.

Tanto los comentarios como las referencias están actualmente cerrados.

Comentarios

  • lamastelle  El 30/09/2006 a las .

    Soy incapaz de entrar. ¿Es un problema mio o la web aun no esta operativa?

A %d blogueros les gusta esto: