CERRADO POR DESCONEXIÓN

Esta bitácora permanecerá cerrada hasta el próximo 10 de abril, aunque es probable que a partir del día 2 haya entradas de contenidos a modo de pruebas. Y también es probable que no haya entradas y que esto no vuelva el próximo 10 de abril, más abajo veréis por qué.

Pido sentidamente a mis lectores -los siete u ocho de siempre y los respetables transeúntes ocasionales- millones de disculpas, petición que baso en las siguientes:

Excusas y pretextos

1. Estoy desconectado. Tengo el sublime placer de experimentar uno de esos gratos momentos de holganza digital que a todo español acontecen cuando cambia de proveedor de Internet (ISP). Gracias a una sucesión de gobiernos de baratillo de pueblo (en la misma proporción centrales, autonómicos, locales y corporativos, de derechas y de izquierdas, nacionales y nacionalistas, de arriba y de abajo, del centro y de p’adentro), a unos políticos que son, en su práctica totalidad -con excepciones raras y cada vez en inferior número-, una pandilla de cagapalanganas, de inútiles, de exponentes de las más altas cimas de la idiocia y, encima, unos sinvergüenzas venales, entregados a cualesquiera intereses que no sean los del pobre ciudadano de mierda que los alimenta opíparamente, gracias a todo lo cual, decía, aquí hay unas cuantas empresas (y entidades que no son empresas y que están en la mente de todos) que hacen lo que le sale de los cojones a sus prebostes, propietarios y demás indeseables, a su gusto, ganas y unilateral criterio, contra toda ley, derecho y orden cívico; empresas que no vacilan en avasallarnos -es decir, en hacernos vasallos suyos- a las que no pagamos servicios (sería, en todo caso, oro a cambio de mierda) sino, simplemente, el tributo, pecho o importe confiscatorio que les sale de los cataplines ante la sonrisa complaciente y capona del pisacharcos de turno del partido correspondiente.

En todo caso, está claro que, privado de conexión, estoy también privado de la información y de la documentación necesaria para llevar adelante «El Incordio».

2. Estoy agobiado por un CMS cada día más malo (ya le vale a Google). De todos modos, tras la fatal experiencia de Bitacoras.com (que alojó «El Incordio» durante el 2005 y que no ha sido batida siquiera por el mediocre Blogger) ya me propuse planificar una migración hacia un espacio propio y Blogger constituyó desde el principio una solución provisional. Por tanto, tan pronto tenga conexión de nuevo, ejecutaré sin más dilación la migración que tenía prevista para el pasado fin de año y que, por razones que no son del caso, no pudo ser, y no pudo serlo hasta tal punto que ni siquiera pude cumplirme a mí mismo con el plazo máximo que me había propuesto, el fin del mes de febrero. Esta migración será a un servidor privado que me cede amablemente el espacio necesario y una serie de recursos técnicos para ello. «El Incordio» pasará, a partir de esas fechas a motorizarse con WordPress. Tendré que aprender esta aplicación desde el principio por lo que, sin duda, habrá imprecisiones y fallos por los que pido, ya anticipadamente, disculpas y mil perdones; pero, al menos, las imprecisiones y fallos serán por causa mía, no de terceros (pagaré, pues, por lo que me beba yo, no por lo que se beba otro). En todo caso, estoy seguro de que para antes del verano -y espero que bastante antes- «El Incordio» funcionará como un reloj.

Aprovecharé de paso para realizar una modificación sustancial en la hoja de estilos, o sea que es fácil que inicialmente os sorprenda el aspecto, aunque espero que la impresión, aunque inevitablemente chocante, os resulte grata. No habrá modificación de contenidos ni de orientación general. Aunque no descarto algunos muy pequeños cambios en la estructura o clasificación de los artículos, «El Incordio» seguirá siendo -y más que nunca- una bitácora dedicada a la promoción y defensa del conocimiento libre y al ataque sistemático y lo más duro, rudo e incisivo que esté a mi alcance, por poco que ello sea, contra el apropiacionismo ladrón de nuestro patrimonio cultural ancestral. Por supuesto, los jueves seguirá habiendo paella y cada cuando me dé por ahí (y me dará frecuentemente, visto el patio) seguirá habiendo pequeños bocaditos con comentarios de todo tipo -no necesariamente del constitutivo del leit motiv de la bitácora- que no puedan esperar a la paella del jueves o que, por cualquier razón, no tengan cabida en ella.

Lo que sí habrá es un cambio de orientación en la tipografía, que, casi sin darme cuenta, ha ido siendo con el paso del tiempo más barroca y recargada. Abuso demasiado de las cursivas y de las negritas y eso, además de antiestético, casi me parece como tomar al lector por tonto: aunque en esta entrada lo hago (quizá por última vez) no veo por qué la paella tiene que ir en cursiva. Mis lectores tienen un alto nivel intelectual (si no, no me leerían, je, je) y no necesitan una cursiva para darse cuenta de que no se está hablando de gastronomía sino de mi cotidiana artillería de los jueves. Les basta -y hasta sobra- con el contexto. Así, pues, reservaré la cursiva para los barbarismos y germanías, las citas latinas, las citas literales de textos y poco más. Tampoco prescindiré completamente de la negrita, pero sí la restringiré y reservaré para casos en que quiera que quede claro más allá de toda duda que escribo gritando como un poseso.

Por cierto, que me gustaría que aprovechárais esta pausa para que me indicárais vuestras preferencias respecto de un tema que suscitó discusión -pero no obtuvo solución- durante el I Encuentro Nacional de Internautas que, como recordaréis, se celebró en León en junio pasado: el target blank, es decir, el tag que hace que un enlace se abra en una ventana distinta. ¿Qué preferís? ¿Que cuando pincháis un enlace en uno de mis artículos se abra una ventana -o una solapa- nueva en vuestro navegador y conservar así el frente de la bitácora o bien os gusta más que al pinchar el enlace éste sustituya a la fachada de «El Incordio»? Como no es una cuestión que afecte a la personalidad de la bitácora, me someteré gustoso a vuestra decisión.

Otra noticia relativamente mala (relativamente, porque a la mayoría os va a importar un pimiento): fallece «l’Escullera», mi otra bitácora, escrita en catalán. De hecho está en muerte cerebral desde su última entrada a mediados del pasado mes de octubre. Con «l’Escullera» me debatí entre el miedo de no poder mantenerla y el deseo de escribir también en catalán. El primer asalto lo ganó el deseo y la abrí; pero el segundo y definitivo ha dado la razón a mi miedo y se ha venido abajo cuando apenas era un bebé. De modo que sólo queda proceder a su entierro.

Me sabe mal, realmente mal, pero lo cierto es que toco muchas teclas y a todo no llego. El día sólo tiene 24 horas, el trabajo me pide nueve o diez (contando, claro, las idas y venidas), mi santa me exige cinco horas de sueño como mínimo -y a veces aún le escamoteo alguna- y tengo unas hijas con las que hay que convivir y charlar. Todo eso aparte, tengo un cierto nivel de compromiso con un sindicato que es un santo y me pide poco y, encima, por favor, pero un alguito hay que dedicarle; y, por más Internet que tenga, desde antiguo he contraído el compromiso frente y contra mí mismo de leer un mínimo -en libro, se entiende- cada día: aun en este siglo XXI -y supongo que todavía durante los próximos años- el libro es el instrumento imprescindible para soslayar la pollinez que, taimada e incansable, nos acecha constantemente y nos acomete inmisericorde tan pronto cerramos el volumen y lo mantenemos así demasiado tiempo. O sea que me queda disponible el tiempo justo para participar activa y decentemente en la vidilla de la Asociación de Internautas, de Hispalinux, de dos o tres foros en los que participo y de algunas bitácoras y páginas web de referencia (de mi referencia) que sigo a diario… o más o menos. Y está «El Incordio», por supuestísimo.

Mantendré abierta «l’Escullera» un tiempo por si queréis bajaros algún contenido y después le daré el cantazo.

Finalmente, una súplica. «El Incordio» tiene un dominio:

http://www.elincordio.com
Usadlo por favor, aunque luego redirija a otra URL. No utilicéis la URL real si no es para dirigir a vuestros lectores a un artículo concreto de mi bitácora pero, en vuestras columnas de enlaces, apuntad siempre al dominio y, de esta manera, por más que cambie la ubicación de los contenidos, el enlace siempre llevará a la ubicación actual. Incluso veo en algunas bitácoras que el enlace a «El Incordio» aún apunta a Bitácoras.com, que es el CMS que abandoné hace ya más de un año. Me da pena perder lectores -inevitable, por otra parte, cada vez que hay un cambio de estos- por causa de esa pequeña pereza (de la que yo también me acuso, ojo) a la hora de actualizar los enlaces. Precisamente para eso me gasto una pasta en el dominio; no es mucha pasta, desde luego, pero, si ha de ser inútil, mejor me la gasto en cerveza ¿no os parece?

En fin, que tengáis un buen fin de trimestre, que descanséis -en casa o fuera de ella- esta Semana Santa, y ojo con la carretera que el día 10 de abril (el 9 es fiesta en Catalunya) os quiero aquí a todos fichando en un «Incordio» renovado y con más ganas que nunca.

Un abrazo a todos y hasta pronto.

Tanto los comentarios como las referencias están actualmente cerrados.

Comentarios

  • Nubian Singer  El 23/03/2007 a las .

    Si no me fallan las cuentas, vas a tenerme tres jueves sin <>paella<>… No sé si podré con esta dieta…

  • Dilá lará  El 23/03/2007 a las .

    Adios, aunque espero que no solo sea temporal.Un lurker ocasional.

  • Anonymous  El 23/03/2007 a las .

    Echaré de menos tu bitácora aunque sólo esté cerrada hasta el día 2.Mi preferencia: ventana independiente para los enlaces, que nunca se sabe cuánto tardarán en cargarse ni adonde te llevarán. De esta forma es más fácil volver a elincordio.comUn saludo y buen cambio

  • Rafael  El 24/03/2007 a las .

    ¡Suerte con el cambio!Tiene que haber malos momentos apreciar los buenos…

  • pululante  El 24/03/2007 a las .

    Pues sí, Blogger es una mierda de CMS. De hecho, creo que es tan malo que me desanima a escribir. Pero al menos no se cae cada dos por tres como Bitacoras. Yo también me estoy pensando el coger un hosting propio.“Ventana nueva o misma ventana” Yo voto “misma ventana”. En la web el usuario es el rey. Y si quiere abrir el contenido en otra ventana/pestaña, lo tiene tan fácil como pulsar la tecla CONTROL (en Firefox) o SHIFT (en Internet Explorer) a la vez que pincha el enlace para que se abra el contenido en otra ventana.Si todos nos hemos instalado y aprovechamos los “pop-up blocker” ¿por qué quieres hacernos pop-up?Recuerda: es el usuario el que dirige su navegación y no el autor de la página.

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