Ojo al PP

Durante la campaña electoral que terminó con el felipismo, hubo dos debates electorales televisados entre Aznar y González. En el primero, Aznar cargó con todo el equipo disparando sobre el otro todo el fuego de mortero del GAL, de la corrupción, de los guerras, de los roldanes y de la crisis económica postolímpica, para rematar con la incansable cagarela del ¡Váyase, señor González!; en aquel debate, González parecía -cosa rarísima- como un púgil noqueado, groggy, que aguantaba la lluvia de golpes queriéndose zafar, pero sin saber cómo, balbuciendo argumentos endebles y lugares comunes. El segundo debate ya fue otra cosa y González, aunque notoriamente tocado, volvió por los fueros del más brillante ejercicio de su oficio. Pero no fue este recrecimiento de Felipe González lo que me llamó la atención en aquel debate sino el silencio de Aznar. González no paraba de azuzarle los perros sobre la base de exigirle que expusiera sus alternativas (cosa que no hizo ni en el primer debate ni en el segundo) y el otro callaba sombrío; no agobiado: sombrío, como el púgil que, habiendo dejado a las puertas del KO técnico a su contrincante en el primer asalto, encaja sufrida y cómodamente los golpes -no tan fuertes y certeros como en otros tiempos- sabiéndose claro vencedor a los puntos. Y así fue, a los puntos, porque la mayoría absoluta, cantada y bailada, no llegó. Pero esa es otra historia. Recuerdo, sí, y muy claramente, que todo lo que Aznar hubiera podido haber dicho no me hubiera producido tanto frío en las tripas como me produjo aquel silencio siniestro.

Ahora estoy, en parte, en una situación parecida. Digo en parte porque, con respecto a la global alternativa de Rajoy, estoy al cabo de la calle y me da lo mismo que hable o que guarde silencio: viendo a los compinches que le rodean, la cosa está tan clara como un tebeo de los de antes. Me refiero, concretamente, al aspecto del canon, que es un caballo sobre el que le gusta mucho galopar, ha encontrado ahí un punto débil en el PSOE y martillea por ese lado a ver si desestabiliza el entero proyecto adversario.

Pero a mí no me convence, en absoluto. Ya no era muy convincente su súbita conversión al anticanon, después de tantos años sosteniendo lo contrario, después de haber votado reiteradamente a favor del canon, después de haber tenido en sus manos -en las de su partido en el Gobierno y siendo él ministro- una reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que también promulgó, exactamente igual que el PSOE, al dictado de los titiriteros y de la sopa boba, y después de toda una legislatura con la Salmones diciendo burradas y dándose besos a tornillo con la vieja Dixie, todo ello sin que desde la cúpula del PP se dijera esta boca es mía; no va a serlo ahora, cuando, simplemente, ha visto la ocasión a las puertas de una campaña electoral y se ha limitado a poner la tabla de surf sobre la ola que levantó el senador Guillot.

Ahora, por más que cada día derrama y expande promesas de eliminación del canon, guarda un silencio ominoso y tremendo sobre su -llamémosle- alternativa, una alternativa que no hace más que enunciar pero de la que no da la menor pista: su ya tan cacareada «agencia de la propiedad intelectual». ¿En qué va a consistir? ¿Quién la va a formar? ¿Cómo va a nutrirse presupuestariamente? ¿Va a recaudar algo? ¿De quién? ¿Va a repartirlo o lo entregará para su reparto a los de siempre? En el primer -y dudoso- caso… ¿con qué criterios de reparto?

Mientras tanto, mientras promete futuros tecnológicos esplendorosos que nunca especifica, la Salmones sigue donde está, con mando en plaza, y, hace pocas fechas, tan pocas que mejor cabría hablar de «apenas horas», Rajoy habló de propiedad intelectual al lado de un pájaro como Pedro Farré y estaban los dos tan a gustito.

No creo, por tanto, que el PP vaya a ser la solución al problema del canon. No, por lo menos, ahora. Si el PP gana, y estando así las cosas, creará la tal agencia y, muy probablemente, se limitará a recaudar vía fiscal -una tasa, un impuesto indirecto, averigua…- y entregará el importe a la $GAE y resto de la banda, con lo que, en realidad, mantendrá el sistema actual, vistiéndolo de lagarterana y ahorrando gastos y pleitos a las abominables: el trabajo sucio lo hará la Agencia Tributaria. Esto… o algo peor, porque Marianito no se ha definido en absoluto sobre la copia privada, cuya eliminación es el caballo de batalla del sector de la industria del ocio, muy afin, por cierto, al PP y muy influyente en su estructura dirigente. O sea que al loro: bien podría suceder -repito: bien podría suceder- que paguemos el canon igual que antes, sólo que como un tributo del Estado, y encima nos encontremos con que la copia privada sea ilegal… y aún haya que dar gracias si sólo se queda en un ilícito civil y no pasa a engrosar el tomo XLVIII del Código Penal.

O sea que los muchos o pocos que vayáis a votar únicamente en función de la guerra del canon, id con mucho ojo con el PP y no déis nada por supuesto con esta gente. En la medida en que podáis y a poco que tengáis ocasión, exigid compromisos, exigid el expreso -y alto y fuerte- compromiso de invulnerabilidad del derecho a la copia privada, exigid detalladísimas puntualizaciones sobre lo que va a ser esa «agencia de la propiedad intelectual» y no os fiéis de nada ni de nadie por más que os halaguen el ego anticanon.

Y que no haya impaciencias. Todo llegará.

Nos ha costado cuatro años llegar hasta aquí. Ha costado cuatro largos y duros años llegar a que el canon sea un debate que esté en la calle y que haya permeabilizado a los políticos y a las campañas electorales. Nadie duda ya de que la guerra del canon tiene una proyección electoral. Hemos ganado, pues, una batalla, pero esa victoria no es la victoria final: el canon no está aquí para quedarse, pero tampoco es algo tan endeble como para caerse a la primera sacudida, por fuerte que sea (y lo ha sido, cuidado). No escuchemos cantos de sirena ni nos dejemos engañar por la impudicia de quienes prometen el fin del canon con el mismo fariseísmo con que unos prometen millones de puestos de trabajo o con que otros dicen que ha sido ETA. Tapones de cera en los oídos y fuertemente amarrados al palo mayor, y en la boca la permanente expresión Hic Rhodus, hic salta, no me vengas con cuentos, primero suprime el canon sin darme por el culo con otra cosa, y después ya veremos a quién votamos. Res, non verba.

Lo nuestro es continuar trabajando duro, continuar apretando fuerte, mantener la presa bien aferrada y continuar esta guerra sin descanso y avanzando constantemente, sin hacer caso de botes de humo ni de luz de gas; lo que no se consiga en estas elecciones se conseguirá en otras: venimos de lejos y vamos lejos, no lancemos lastre tan pronto, que podemos necesitarlo en otro momento del vuelo. Tranquilidad y perseverancia: esta debe ser nuestra única consigna.

Hay que castigar, ciertamente, la vesanía del PSOE (y de sus corifeos: IU, ERC, CiU, etc.) pero con cuidado, no vayamos a entregar en bandeja nuestro trasero a otros sodomitas igualmente vesánicos. Nada de balones de oxígeno, ni para el culpable ni para el sospechoso. Busca otras alternativas de voto o de no voto: abstente, vota en blanco, haz voto nulo o vota extraparlamentario, en otras entradas he dado mi opinión sobre cada una de estas opciones y no me extiendo ahora. Pero que no nos arrastren al voto de la pueril inocencia para metérnosla doblada.

Timeo Danaos et dona ferentes. Eso es lo único que hay.

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Comentarios

  • Celu  On 20/01/2008 at .

    Pienso que si conseguimos con nuestro voto, inclinar la balanza (aunque sea al PP); Esto hará que nos tengan en cuenta.
    Lo importante es que votemos en bloque. El partido que reciba nuestros votos (y los demás también), sabrán que somos una fuerza a tener en cuenta.
    Ni nosotros mismos sabemos cuál es nuestra fuerza. Propongo un voto masivo al PP. Yo no soy pepero y siempre he votado por las (en teoría) organizaciones de izquierdas, pero eso de las izquierdas y derechas se acabó hace tiempo y los políticos son todos unos arribistas, incultos la mayoría y con muy poca vergüenza todos, amén de profesionales de la mentira.
    Si conseguimos darle la vuelta a las estadísticas que predicen una victoria del P$o€ sobre el PP; entonces este no se atreverá a quitar la copia privada, ni hará nada que nos perjudique, sabedor de nuestra fuerza. Pero antes debemos demostrarla. Eso es lo prioritario, que sepan que somos una fuerza con capacidad decisoria sobre el resultado de unas elecciones.

  • Kirthun  On 20/01/2008 at .

    Bueno, tras leer tu entrada, y el unico comentario hasta ahora, pienso en un par de cosillas.

    El PP, esta aprobechando el tirón que tiene el Canon Digital para hacer politica. Bien, yo lo veo muy bien, me alegro por ellos, pero, no es mas que eso, promesas que no van a cumplir. Intentan aprobecharse de la situacion que les ha sido “propiciada” por su propio error tras retractarse 2 veces de este y el cual, nos ha llevado a decir lo que dice Celu, “Votemos al PP que van a quitar el canon y eso es lo que queremos”.

    Perdona, pero no solo existe el cano digital en la vida. No se si lo habreis pensado pero, partidista o no, ZP ha sido el presidente más social que ha tenido este país desde el fin de la dictadura, y le pese a quien le pese, el gobierno debe velar por sus ciudadanos, y no por si mismo, tal y como hizo nuestro “querido” Aznar haciendose intimo de Bush para solucionarse su futuro.

    Por otra parte me parece degradante votar al PP. Votar al PP significa votar a mentirosos que nos engañaron hace 4 años con “Ha sido ETA”, votar a la politica de llevar la contraria, votar al PP es votar a los que se suben a la ola del “progreso” cuando estan pensando en crear un “Ministerio de la Familia” para excluir a esas familias que no son el “Canon” de familia patriarcal y catolica.

    En sintesis, coincido con muchas de tus argumentaciones, y por eso te leo siempre que puedo. Nunca habia opinado, pero creo que este tema merecia la pena. Felicidades por el Blog.

  • Celu  On 20/01/2008 at .

    Pues a mi no me parece degradante votar al PP (nunca lo he hecho y siempre he votado (desde 1978)) y el motivo es que esa diferencia que tu tal vez ves, entre los dos grandes partidos que hasta ahora han manejado el cotarro, yo no la percibo. Mi nivel de vida (o mas bien debiera decir de supervivencia), no ha sido influenciado porque esté gobernando una u otra de las dos cabezas de hidra que hasta ahora se han alternado en el poder. Porque eso es lo que son; dos cabezas de un mismo monstruo.
    He perdido la fe, sí. Pero a cambio me he encontrado.
    Mi voto ya no es un voto cautivo y eso de ceder por un lado para, tal vez ganar algo por otro pos, como que no me siento tan viejo.
    Yo cuando vote al partido que me de la gana, (parafraseando un eslogan socialista de hace tiempo) no sentiré que traiciono ningún ideal (y no es por falta de ellos).
    Considero prioritario saber (y hacerlo saber) con que fuerzas contamos.
    Saludos cordiales

  • Kirthun  On 20/01/2008 at .

    Quizás sea por mi poca experiencia,(en el 78 cuando tu ya votabas, yo no existía, faltarian todavia 9 años para que eso ocurriera y muchas cosas por medio) por la que no pensamos igual pero, estoy deacuerdo en tu punto de vista de que son dos grandes monstruos. Coaccionan y manipulan a la población sin distinción. Pero, ¿no es mejor tratar con un dragón que escupe menos fuego? es mas fácil de abatir ¿no crees?

    Tu eres mas diligente que yo en esos aspectos. Yo considero hechos muy graves, politicamente hablando, los actos del PP en los últimos 4 años, el hecho de no plantear una oposición util, de llevar a cabo esa politica negativista, creo que ha sido un perjuicio para la sociedad.

    Yo, personalmente, si sentiria que traiciono mis principios. Son, simplemente, distintos puntos de vista.

    Saludos.

  • DaniFP  On 21/01/2008 at .

    “Tu eres mas diligente que yo en esos aspectos. Yo considero hechos muy graves, politicamente hablando, los actos del PP en los últimos 4 años, el hecho de no plantear una oposición util, de llevar a cabo esa politica negativista, creo que ha sido un perjuicio para la sociedad.”

    ¿Y no es exactamente lo mismo que se puede decir del PSOE los 4 años anteriores? ¡Si es que no hay diferencia!

  • miguelc  On 21/01/2008 at .

    Demasiadas traiciones de todos para ahora confiar en la palabra de ninguno (también minoritarios, muy especialmente IU y nacionalistas varios).

    Por otra parte, y por mucho que esté en contra del canon de las narices, no creo que este sea motivo suficiente para justificar dar el voto a uno u otro.

    ¿Y qué lo sería? Pues para mí el que pusieran en su programa, en el primer puesto y en letra bien grande, que pretenden cambiar el sistema electoral y poner LISTAS ABIERTAS.

    Ese sí que sería un motivo suficiente para decidirme… pero es más que evidente que a la buro-partitocracia actual de todos los colores y tendencias no hay cosa que les de más miedo que perder parte de su poder.

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  • […] Hoy, claro, la resaca. Y en la resaca, sale uno a la calle y no tardan en espetarle lo que ya esperaba que le iban a espetar: «¡Vaya palo electoral habéis recibido los anticanon!». Hombre, pues no. Palo electoral lo hubiéramos recibido de todas formas, porque, en la materia que tratamos, Rajoy no tenía la menor credibilidad. Yo, al menos, no me lo creí nunca (y no lo digo a toro pasado: echad un vistazo a esta misma bitácora). […]

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