Fantasmones a montones

Si no fuera porque esa gente no me merece la menor simpatía, con frecuencia sentiría vergüenza ajena ante las cosas que dicen algunos pájaros de la farándula pazifista. Como, por ejemplo, estos dos: Joaquín Tardá y Mar Tarragona, que responden a una entrevista en «Periodista Digital» en términos que es para verlo y con afirmaciones que déjalas correr. Bueno, no, no voy a dejarlas correr.

Estos dos son productores de películas. Hablan concretamente de una película que se llama «La Soledad» y a la que se ve que le han dado un premio de algo en la cuchipanda esa de los Goya, que el gremio este se monta a su medida. Valiente medida, por cierto, con el Carbonell de showman, pero, bueno, ellos son muy dueños de sus harapos intelectuales.

Uno de los temas recurrentes, por supuesto, la piratería. La piratería, también por supuesto, concebida a su medida, es decir, extendida a las descargas en la red. Hablando de ellas, pueden leérseles cosas como «Todavía nos tienen que explicar porque se permite la piratería. No puede ser normal, o que lo entiendan como normal, que se pueda consumir cultura gratis». Bueno, que lo pinten de verde, como el pedo del chiste.

Pero, por salir un poco del eje habitual del debate, voy a comentar algo que me llama mucho la atención en esa entrevista: la pretensión de que la película esa (que ellos mismos, para mayor inri, describen como «cine más difícil de consumir porque requiere mayor atención y esfuerzo por parte del público para entenderlo», o sea que cabe figurarse lo infumable que será el bodrio este viendo como son lo que otros solegas pretenden como entretenidísimo y maravilloso…) ha sido objeto nada menos que de 400.000 descargas desde las redes P2P.

No saldría de mi asombro si no fuera porque es habitual. La gente esta del apropiacionismo habla de centenares de miles y de millones de descargas con una ligereza acojonante. Hace pocos días, en una emisora de radio, dudé de unas cifras -también astronómicas- que daba Guisasola (Promusicae, of course) sobre las descargas de música; minutos después salió Guisasola diciendo que estas cifras las había establecido una consultoría muy prestigiosa. Lo que no explicó Guisasola es el procedimiento a través del cual la consultoría llega a esa conclusión (y no puede ignorarlo porque la metodología debe venir en el propio informe de la consultoría, a menos que haya contratado a la consultoría de la Srta. Pepis, que no me extrañaría nada). En fin, seguro que será a base de especulaciones, malas comparativas y otros procedimientos cervecescos. Mientras hablaba con el locutor, estuve realizando unos cálculos para ver si llegaba a una cifra de descarga por minuto para demostrar que ni aunque la muchachada estuviera armada con hermanos del Mare Nostrum podría alcanzarse tal cifra de descargas; ya estaba cerca de llegar a ello cuando el conductor del programa cambió de tema haciéndome una pregunta directa, con lo que perdí el hilo del cálculo. Es un poco como los millones de árboles de Rajoy, que llevan a una plantación de más de doscientos por minuto. Pero aquí, las cifras, bien gordas y a saco. Luego ni siquiera reparamos en la pifia cuando un presentador de televisión contempla el despegue de un avión «Hércules» exclamando, admirado, que es impresionante ver ciento cincuenta mil toneladas levantándose del suelo; debieron parecerle pocos ciento cincuenta mil kilos y, al multiplicarlos por mil, nos cambió un avión de carga por un superpetrolero (un portaaviones nuclear norteamericano de los gordos, de la clase «Nimitz», por ejemplo, desplaza poco más de cien mil toneladas y mide el tío más de trescientos metros de largo, el equivalente de tres manzanas de ensanche barcelonés).

Es muy común la fantasmada interesada. Muchos cantachifles que todos tenemos in mente andan todo el día con la pretensión de que se les piratea a saco y que por eso no venden nada, con lo que se ponen en extrema evidencia porque lo que sí es evidente es que el volumen de descargas es proporcional al volumen de ventas. Se puede sostener -no es cierto, pero pueden pretenderlo- que cada descarga es un disco que deja de verderse; pero lo que es insostenible es que uno que no vende nada o casi nada, no vende porque su música es descargada masivamente. No cuela chaval: la realidad es que eres un puto petardo y no te comes un rosco ni en los anaqueles del Corte Inglés ni en las descargas P2P.

Esta proporción directa entre ventas y descargas se cumple incluso en el material descatalogado, puesto que lo más bajado -aunque ahora estamos hablando en términos francamente minoritarios- también fue en su día muy vendido. De mis escasas descargas -casi siempre de material antiguo (que encima ya tuve en otras épocas pagando, con lo que me considero en aún mayor -no mejor- derecho)- muy pocas se escapan de esa relación.

Por lo demás, mata de risa la afirmación colosal (y, de paso, autoinculpatoria) de que «desde Rodar y Rodar [su productora] saben cuándo y quién (con nombre y apellidos) ha realizado cada una de estas copias ilegales». Pero vamos a ver, so fantasmones: aparte de que si esto fuera verdad, estaríais inculpándoos de un delito, porque no habiendo una orden judicial esto no se puede saber sin cometer un delito de intervención ilegal de comunicaciones, es que no se lo cree ni el potito. Mirad, chavalotes: esa información sólo pueden tenerla los ISP, es decir, los proveedores de servicio: Telefónica, por ejemplo. Pero con lo de «esa información» me refiero a asociar una IP con un nombre y un apellido en fecha, hora, minuto y segundo concretos. Hasta ahí. Hasta para Telefónica resultaría un trabajo de tirarse de los pelos -si es que es posible: ya no sé tanto- establecer qué archivo se ha bajado tal señor tal día y a tal hora. ¿Identificar una descarga concreta con sus -supuestos- cuatrocientos mil descargadores? ¡Anda ya!. Mentís, tíos, mentís. Una bola así de gorda. No cuela.

Como decía hoy mismo en la lista de la Asociación de Internautas, la escuela ectoplásmica de Xavier Ribas, causa furor entre esa gente.

Con su pan se lo coman.

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Comentarios

  • Rogelio Carballo  On 11/02/2008 at .

    Macanudo, pero…. ¿nada que decir de la actitud de estos señores según la cuál si no votas ZP o “izquierda” eres un defensor de la tristeza, un oscurantista retrógrado, un imbécil, cómplice de una turba mentirosa y humillante? ¿O quizá miserable como dice Sabina? ¿O quizá me acusa de ser cómplice y culpable de “ausencias breves y/o definitivas” a mí, que nací en el 72 y cuya familia es víctima franquista en mayor medida que la del propio ZP???????

  • Ryouga  On 11/02/2008 at .

    XD Muy bueno sr. Cuchi! la unica manera de que se descargue algo de eses chupaimpuestos es que le cambien el nombre al archivo por un estreno norteamericano (si un fake XD)
    Tambien deberian exigir medidas contra la pirateria medica,ese sistema pirata y gratuito para todos los españoles llamado seguridad social que esta llevando a la ruina a los medicos privados, y acabar con ese astro pirata llamado Sol que llevara a la ruina a los empresarios dueños de Solariums,¿como se permite esa competencia desleal?,por ultimo tambien habria que acabar con ese sistema operativo llamado Linux antes de que lleve a la ruina al sr. Gates y socios!Todo lo que sea gratis debe ser declarado ilegal!XD

  • Rogelio Carballo  On 11/02/2008 at .

    La última es que pretenden poner un canon a las agujas, máquinas de coser, hilos, y telas, porque con ellos puedes copiar los diseños de Paco Rábano, Vittorino y Luchichochino, PeLargerfield, etc

  • JCB  On 11/02/2008 at .

    La amenaza esta de que se puede saber quién descarga qué viene ya de bastante atrás y siempre me ha llenado de sorpresa.
    Yo, con mis modestos aunque documentados conocimientos, sé que es muy complicado y que requeriría unos recursos (económicos y humanos) desmesurados para abarcar a tan sólo un 5% del total (y con limitaciones en cuanto a la información obtenida).
    Por eso me sorprende que nadie denuncia una barbaridad de ese calibre, sobre todo ahora en plena campaña de echar pestes.
    Empezando ya el 2008, en España vivimos aún en la prehistoria de la informática: todos hablan pero nadie tiene ni puta idea de lo que dice (aunque como consuelo he de decir que eso pasa cada vez en más ámbitos).

  • Javier Cuchí  On 11/02/2008 at .

    Por eso, amigo JCB (y tocayo en iniciales, casualmente), he dudado por dos o tres veces de la efectividad del «método Sarkozy» por el que tanto claman (y que sospecho que lleva Rajoy en la manga). Si fuera practicable, haría años que lo estarían ejecutando los norteamericanos, que están desesperados con este asunto de las descargas que no resuelve ni la cárcel ni los pleitos multimillonarios.

  • Monsignore  On 12/02/2008 at .

    ¿Cuatrocientas mil descargas?

    È facile, caro figlio:

    Tú, probo productor / actor / escribidor / cantaor, en definitiva, creador de cultura, sacas a la luz un proyecto.

    Parido éste, y gastada la pastizara que ha aflojado el Estado para financiarlo, sólo tienes que plantearte cuánto deberías haber ganado con él. ¿Tres millones de euros? – qué menos, poco es para el arte que derrochas.

    Pues sacas la calculadora, restas lo que deberías haber ganado de lo que realmente has cobrado (el público es un amante ingrato) y divides la diferencia por el precio de la entrada del cine.

    El resultado no es, como algún pendejo electrónico podría haber sugerido, el número de personas que prefieren cascársela debajo de un algarrobo a soportar dos horas de ladrillo guerracivilista – intimista – posguerrista – fabulacionmágica; es, por el contrario, el número de felones piratas que se descargan tu película de la red – sin duda, para proyectarla en autobuses y vídeos comunitarios.

    Contabilidad creativa, se llama a eso…

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