Rojos y masones (par uan)

Pues ya llegó a su término la primera parte de este fin de semana reivindicativo y ya se produjo la primera manifestación de la agenda: la que reivindica el derecho a la vivienda. No ha sido tan tremendamente sonada como la de hace unos meses… No, digo mal: no fue tan masiva como la de hace unos meses, que en la calle Aragón, con la cabeza muy rebasada la plaza Letamendi aún había gente doblando el cruce con el paseo de Gràcia -parece que cifras razonables ubican la cantidad de aquel día en veinte mil personas-, pero quizá ha sonado más porque la presencia mediática ha sido más importante y así se ha visto reflejado en los telediarios de las diversas cadenas (incluso en la berluscoña, que se la tiene jurada a todo lo que huela a altermundismo desde que le dieron al mafiosi el disgusto de Génova, aunque yo diría que más disgusto tuvo aquel pobre chaval que salió de aquella con los pies por delante).

Eso sí, dio lo suficiente como para llenar la plaza de Sant Jaume y como para que el conseller del buen rollito enviara una tan ingente cantidad de sus muchachos que tal parecía que el mismísimo rey fuera de compras al Cortinglés. Me emocionó especialmente ver a los mossos dispuestos a verter si fuere preciso hasta la última gota de su sangre en defensa de la bandera española que ondea en lo que fue la Jefatura Superior de Policía, que no sé muy bien lo que es ahora, pero aún sigue siendo algo de Rubalcaba. Da como un no sé qué estar más o menos donde uno estaba hace treinta años y ver, vestiditos de azul, con su camisita y su canesú, a los hijos putativos de aquellos grises pero ahora bajo mando de los de izquierdas, que tanto berreaban por aquel entonces, cuando eran unos pringados que no tenían el poder ni iban a los happenings de la $GAE. La vida te da muchas risas, si tienes paciencia.

Os he puesto unas fotos. Disculpad la mala calidad, pero están hechas con el móvil que, aunque tiene una buena resolución, adolece de una óptica de verdadero asco (Nokia) y, además, muy alargadas las seis de la tarde, la luz del este de España empieza a no ser muy buena para un cacharro tan primario.

Aquí podemos constatar cómo incluso a los que van de buen rollito se les ven los calzoncillos cagados a poco que se les levante la sotana: «Iniciativa (per Catalunya) te roba el derecho a la vivienda»:

No todos fuimos por interés propio. Unos cuantos tenemos el problema de la vivienda solucionado pero heredamos -como si de una herencia inversa se tratara- el de nuestros hijos. Y nunca es pronto para empezar a moverse por sus derechos:

La mani pasa por delante de un lugar ominoso: la antigua sede central de la Caixa, una de las entidades más culpables del problema de la vivienda y que más suculentos beneficios ha levantado con la especulación. Debe ser eso de la «obra social», que le llaman…

Algunos manifestantes parecían especialmente sensibilizados (¡ah, envidiosos!) con la fácil, rápida y barata solución que han encontrado algunos famosillos para el problema de la vivienda y, claro, ellos también quieren…

Y aquí los chicos que se dejaron un montón de calorías poniéndole la banda sonora al asunto:

He notado un especial cabreo con la clase política. Con toda la clase política. Ya no se ha podido percibir una inquina especial hacia tales más que hacia cuales. La consigna del ciudadano cabreado es: todos son iguales. Y lo son, realmente, por más que alguno haga ver que se rasga las vestiduras, dolido como una monja ursulina violada.

Ellos mismos. Pueden seguir apoltronados en sus pesebres pestilentes creyéndose por encima del bien y del mal, creyéndose acreedores y no deudores de los ciudadanos. Que sigan así.

Que sigan así y a ver qué pasa cuando estas batucadas de ahora empiecen a convertirse en capoeiras. Entonces entonarán aquél clásico hipócrita «pero… ¿cómo ha podido llegar a pasar esto?»

No será por falta de aviso…

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Comentarios

  • Jordi  On 02/03/2008 at .

    Ha sido de las pocas veces en que no he podido participar en esta mani. Mi pareja sí lo pudo hacer y me comentó que, una vez más, la ciudadanía puso los puntos sobre las íes. Tu artículo así lo demuestra.

  • Luis  On 02/03/2008 at .

    Pues te va a encantar este post – a ver si llega aquí:

    Detroit, casas en venta a partir de 100 dólares

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