Lágrimas de cocodrilo

Parece que los hosteleros de Barcelona están que echan chispas con lo de la sequía, y hablan de los gobiernos -del nacional y de la Generalitat- como si fueran redactores de «El Incordio». En manifestaciónes recogidas por Europa Press (vía «Libertad Digital»), un tal Gaietà Farràs, presidente del Consejo del Gremio de Restauración de Barcelona, y otro tal Manel Casals, preboste de Expansión del Gremio de Hoteleros de Barcelona (y, por cierto… ¿dónde tienen estos tíos escondido al Gaspart?), se duelen de cosas como que «después de todo el año tirando del carro entre empresarios, asociaciones y entidades de turismo para promocionar a Barcelona como ciudad puntera, las incompetencias políticas de cada verano hagan que el esfuerzo no haya servido de nada». Todo ello a cuenta del frustrado -a fecha de hoy, frustrado- trasvase del Segre.

Añaden ambos capitostes «que medidas como la aportación de agua en barcos desde Tarragona, Carboneras (Almería) y Marsella el mes próximo, harán mucho daño a la imagen de Barcelona, y este hecho será aprovechado por las ciudades que son competencia turística». ¡Hombre! Pues me dan una alegría, coño… ¡a ver si es verdad! Que las ciudades que son competencia turística de Barcelona se pongan las pilas y se lleven ellas a toda la mugre tocinesca y así los barceloneses estaremos un poco más anchos, que ya tocaba. Que me digan qué ciudades nos hacen tanto la competencia turística que, con muchísimo gusto, contribuiré a su promoción aunque sólo pueda ser en la modesta medida de mis posibilidades, a ver si logramos pasear por las Ramblas tranquilamente y a gusto.

Supongo que ahora estos dos vendrán con el asunto de la pérdida de puestos de trabajo; pero se da la circunstancia de que, a fecha de hoy, estos puestos de trabajo están mayoritariamente ocupados por inmigrantes a los que ellos hicieron venir para ganar más pasta especulando con carne hambrienta, así que ya se apañarán los verdaderos artífices del efecto llamada.

Por lo demás, a ese par de pájaros les sale el pelo de la dehesa con el comentario que cierra el artículo: «No se puede jugar con personas que trabajan todo el año para poder pasar el verano en la casa con piscina y que luego no la puedan llenar». Eso es. Los que trabajan todo el año para poder vivir con la mínima dignidad posible, con o sin piscinas, y que tampoco tendrán agua, no son importantes. Lo que no se puede es cerrarles el grifo a los de la piscina. Eso no (supongo, claro, que a los del golf, tampoco).

¡Cuanto disfruto con el sufrimiento de ese gremio! Y aún no es ni la décima parte de las putadas que me han hecho a mí, que nos han hecho a todos los barceloneses. Incluso a todos los españoles, que con los precios que llevan esos tíos, ni siquiera nuestro propio país podemos conocer sin empufarnos hasta los calzoncillos. Pues ahora que les den.

Ajo y agua.

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Comentarios

  • Ángel Bacaicoa  On 05/04/2008 at .

    Ajo únicamente. Al enemigo ni agua.

  • Jordi  On 05/04/2008 at .

    Me da que este verano no me podré duchar pero que los guiris tendrán el agua que quieran para sus piscinas. Tiempo al tiempo. Por lo demás, las desgracias del turismo y del sector inmobiliario no me provocan ningún tipo de pena, más bien todo lo contrario.

  • Rogelio Carballo  On 06/04/2008 at .

    En solidaridad con lo que sufres he de comentar lo que ví el jueves pasado mientras tomaba un cafetito en una terraza de la Rúa del Villar, en Santiago de Compostela, al ladito de la Catedral. Tres pedazos de roast beaf sajones (alemanes me parecieron) femeninos entrados en años y muy entrados en carnes, tocados con sus mejores galas, a saber, chanclas, minifaldas y tops indecentes sin sujetador con el sobaco aireándose sin ningún rubor. Se sentaron en la mesa de al lado y hala, a tomarse unas cañas como vulgares hooligans… En un gesto de finura y delicadeza una de ellas se agachó hacia el bolso, que tenía en el suelo entre las piernas, y zaca, lo abre y saca una botella de gaseosa llena de vino (supongo, por el color…) y zumba, un chorrito para aderezar la caña. Sus finos modales y la elegancia en el porte de los vasos y en su aproximación a los labios me dejaron ver lo mucho que nos falta para llegar a la sofisticación de esas chicarronas del norte.

    Al día siguiente, salía de trabajar y me las encuentro en la plaza del Toural. He de hacer notar que en los países del norte es costumbre no cambiarse la ropita de un día pa otro, aunque la hubieses sudado como un picapedrero en Senegal….

    QUE P… ASCO!!!

  • Jordi  On 07/04/2008 at .

    Estimado Rogelio,

    Este “turismo de calidad” que comentas es el que sufrimos todos los días del año en Barcelona y a cantidades cada vez más industriales. Gracias a esta invasión de vándalos, la ciudad cada día está más asquerosa y los bolsillos de los cuatro de siempre cada vez más llenos.

    Rezo a la Virgen para que llueva y para que Barcelona deje de estar de moda.

Trackbacks

  • By Golf » Lágrimas de cocodrilo on 05/04/2008 at .

    […] El Incordio wrote an interesting post today on Lágrimas de cocodriloHere’s a quick excerpt Parece que los hosteleros de Barcelona están que echan chispas con lo de la sequía, y hablan de los gobiernos -del nacional y de la Generalitat- como si fueran redactores de «El Incordio». En manifestaciónes recogidas por Europa Press (vía «Libertad Digital»), un tal Gaietà Farràs, presidente del Consejo del Gremio de Restauración de Barcelona, y otro tal Manel Casals, preboste de Expansión del Gremio de Hoteleros de Barcelona (y, por cierto… ¿dónde tienen estos tíos escondido al Gaspart?), se […]

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