Grasuza

¿Cómo puede ser que un ministro como Soria gestione tan mal una alarma alimentaria?

Es la pregunta que se hacen muchos españoles, sobre todo teniendo en cuenta que Bernat Soria no es un Dixie cualquiera y que es un científico de sólida reputación aunque algunos le hayan buscado tres pies al curriculum.

La explicación es muy clara: porque la alarma alimentaria -el aceite de girasol, recordemos- le ha pillado a contrapié. Hemos de tener en cuenta que hemos conocido el problema del aceite ucraniano gracias a que Francia, que descubrió el pastel, dio la alarma a nivel europeo. De otro modo, podemos tener por seguro que aquí se hubiera guardado un espeso silencio. El clan grasiento es poderosísimo, y ni siquiera predomina contra él la hipersensibilidad que desarrolla un país que se vio sacudido por algo tan poco claro (no me creo la sentencia, lo siento) como la intoxicación tremenda que se atribuyó a la grasa de colza. Fuera cual fuera la realidad, lo cierto es que quedará para la historia y para la llaga ciudadana que aquel horror -muertos, lesiones crónicas espantosas…- fue causado por el aceite de colza desnaturalizado.

De ahí, de las tensiones causadas entre los telefonazos de los lobbys interesados y los de una prensa olfateando sangre de escándalo gordo, salió el baile del ministro: un, dos, tres, un pasito p’alante, María… Ahora voy, ahora vuelvo, fue el aceite, no lo fue, reclamaciones al maestro armero. Igual que en las fugas radiactivas de las centrales nucleares, tranquilos, que todo está bajo control y en la próxima verbena no vais a necesitar farolillos.

La prueba está clara: el ministerio se niega a dar la lista de las marcas sucias, una lista reiteradamente exigida por las asociaciones de consumidores, y se niega al modo numantino, con ministro que se cabrea (ea, ea, ea) cuando en las ruedas de prensa se aprieta sobre la cuestión y con Félix Lobo, el acólito de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, que no está ahí, olé sus cojones, para satisfacer curiosidades de periodistas. El ministro, más sibilino pero con el plumero bien visible, responde que esa lista negra «tardaría semanas». No así la blanca (aunque vete a saber) que está desde ya a disposición del público comprante, lista blanca en la que, previsiblemente, estarán todas las marcas afectas al tinglado.

Fíate de estos y de su preocupación por nuestra salud y no corras, no. Luego, cuando los hospitales estén abarrotados con síndromes rarísimos y unos cuantos hayan ido al cementerio, se pasarán meses echando cortinas de humo y colgándoles el muerto a cuatro pringados que no tenían los papeles de importación en regla y a un funcionario -un ordenanza ya sirve- que asegure el pago de las indemnizaciones por la vía de la responsabilidad civil subsidiaria de la Administración pública (o sea, de nosotros todos).

Como la otra vez. Como en el tocomocho.

Anuncios
Both comments and trackbacks are currently closed.

Comentarios

  • Persepolis  On 29/04/2008 at .

    Lo que pasa es que el amigo Bernat es un científico sólido, pero como gestor de este tipo de cosas no se le ve muy suelto, que digamos…vamos, que digo yo que esto se podía haber gestionado con transparencia y sin necesidad de alarmar al personal con tanto vaivén…aunque también es cierto que al personal le hace falta poco para alarmarse con temas de salud pública, y bien que hacen…

    Por cierto, Javier, no se si tendrás noticias de esto, pero en un debate sobre propiedad intelectual la semana pasada en Canal Sur, Una represante de la Asociación de Internautas, Ofelia Tejerina, dijo que la AI consideraba las descargas gratuitas un “ilícito civil”… David Bravo comenta algo al respecto en su blog…

  • Javier Cuchí  On 29/04/2008 at .

    Hola, Persépolis…

    No comprendo tanto enloquecimiento con este tema. La Asociación de Internautas no considera las descargas como «ilícito civil», las ve así todo el mundo jurídico.

    Aquí tienes un enlace a un artículo de Carlos Sánchez Almeida en el Navegante donde lo dice claro como el agua:

    http://www.elmundo.es/navegante/2008/01/22/tecnologia/1200993854.html

    Y por si Sánchez Almeida fuera un peligroso infiltrado de la $GAE, aquí tienes otro enlace, esta vez a declaraciones de David Bravo (quien, por cierto, ha destacado en el rasgamiento de vestiduras sobre esto del ilícito civil) en el mismo sentido. Toma castaña:

    http://www.20minutos.es/noticia/337572/0/entrevista/david/bravo/

    La AI no hace la ley. La AI, en todo caso, la combate cuando la Ley es un despropósito, como en este caso. Pero la combate, lógicamente desde la legalidad. Y desde esa legalidad, la AI ha conseguido éxitos que yo calificaría de «bastante sonados», cuando menos en comparación con lo que hubiera podido ocurrir si no los hubiera conseguido.

    Aquí lo que hay -y no me refiero a ti, por supuesto- es mucho broncas que va dando la tabarra por los foros, pero que a la hora de dar el callo, ni está ni se le espera. Y también hay otros casos y otras cosas, pero éstos, de momento, vamos a dejarlos así; ya saldrán cuando sea necesario.

  • el problema  On 29/04/2008 at .

    El problema, Javier, no es que la AI vea las descargas como un ilícito civil, sino que dijo que esa asociación está en contra de ellas.

  • Persepolis  On 29/04/2008 at .

    Gracias por la aclaración y por los liks, Javier (muy aclaratorio el de Sanchez Almeida). La verdad es que lo leí precisamente en el blog de David Bravo, que decía literalmente que le había dejado boquiabierto la intervención de Ofelia al decir que la AI estaba en contra de las descargas por considerarlas ilícito civil…aunque supongo que simplemente se expresó mal, cosas del directo… y sí, tienes mucha razón en que hay mucha histeria con este tema y que por todos lados surgen adalides del libre intercambio de cultura que poco hacen a la hora de la verdad…

    Un saludo

A %d blogueros les gusta esto: