Como agua de mayo

Este año, hemos podido celebrar la pascua de Pentecostés en Pentecostés, es decir, cincuenta días después de la pascua de Resurrección. No hay elecciones y, por tanto, el heredero nos ha dejado la fiesta en paz, nunca mejor dicho. Los barceloneses -entre otros españoles, pero no todos- tenemos fiesta hoy, como unos cuantos millones de europeos, a los que les deseo lo mejor siempre que se queden en sus casa y no aprovechen para venir a reventarnos la ciudad.

Pero este fin de semana ha sido gozoso por otra razón: en Cataluña ha llovido en abundancia. En abundancia y bien, no como suele en el Mediterráneo, que cae en tres horas toda la lluvia de un año, sino de forma suave pero abundante y constante. Ha habido algunos contratiempos lamentables, inevitablemente, pero, en general, ha sido un fin de semana gozosamente pijamero, es decir, de recogimiento en casa, contemplando a través de los cristales, con música en el corazón -de esa que no paga a la $GAE-, cómo el agua caía pródiga y alegre. Donde menos, se han recogido en los últimos tres días (y sin contar hoy, que, si bien ya menos generalizadamente, aún irá cayendo aquí y allá) cincuenta litros por metro cuadrado.

Podemos dar los acuíferos por totalmente restaurados. La escasez de agua embalsada no está vencida aún, pero estamos a media docena de hectómetros cúbicos de pasar a un nivel de alerta menos crítico y esta media docena de hectómetros cúbicos se superará con creces en los próximos días a medida que vayan llegando las aportaciones de diversos cursos de agua que se han visto bien nutridos en sus cabeceras este fin de semana. Y queda el deshielo, que no será cuantitativamente glorioso, pero que pondrá su granito de arena. Si llueve un poco más esta primavera y viene un otoño decente, estaremos definitivamente (¿definitivamente?) salvados.

Y, para acabarlo de redondear, los cabrones de los cruceros habrán pillado una buena mojadura… si es que han desembarcado. San Joderse cayó en Pascua Granada.

Definitivamente, una gozada.

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Comentarios

  • Jordi  On 12/05/2008 at .

    He paseado estos días por la ciudad felizmente equipado con paraguas y gozando de esta bendita lluvia… y de ver a los guiris cagándose en aquello del Sol de España. A joderse tocan.

  • JordiG  On 13/05/2008 at .

    Pero ellos siguen saliendo en sandalias y con camiseta, empapados hasta la médula, que los edificios de Gaudí hay que verlos, llueva, granice o haga sol.

    Spain is different.

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