Local arrestado

Los que hicísteis, como yo, la mili, recordaréis aquella estupidez castrense -que espero ya superada por el transcurso y el signo de los tiempos- de arrestar fusiles o piscinas (incluso un carro de combate, según llegué a oir), al atribuírsele la causa de la muerte o lesión grave de un soldado por un disparo accidental o por un ahogamiento. Dejando aparte que la causa real era, en la mayoría de ocasiones, la estupidez de la propia víctima, para estupidez gorda, la de echarle la culpa a un elemento inanimado. Y así, había fusiles encadenados a un armero (no en la armería, a fin de que fuera investigado el posible defecto desencadenante del accidente) y piscinas perennemente vacías. Incidentalmente, cabe recordar que el dinero con el que se compraron los fusiles o con que se construyeron las piscinas, era de todos los ciudadanos, absurdamente deseosos que los fusiles fueran empleados para armar a los soldados de servicio y las piscinas para que la gente nadara en ellas, no para que fueran un patético agujero sucio y agrietado en algún rincón de un cuartel.

Bueno, pues esta práctica que yo creía superada, si no por la realidad castrense, como espero, sí cuando menos en mi realidad personal de la vida civil, vuelve a aparecer en todo su esplendor. ¿Dónde? En el único sitio del que podía esperarse tamaño absurdo: en el achuntamén de Barcelona.

Efectivamente, la reconversión en local de música en directo de lo que fue una ilustre casa de putiferio, se ha visto frustrada porque, según Assumpta Escarp, la concejal… sociata… con, bueno, con competencia sobre la cuestión, «el ayuntamiento se veía obligado a ordenar el cierre temporal por sanción ante las irregularidades detectadas en su anterior etapa, que pesan sobre el local y no sobre sus propietarios». Eso es: lo mismo que los fusiles y las piscinas. El local, puesto bajo arresto por dejarse llenar de putas en otros tiempos, pese a que un nuevo usuario -propietario o inquilino, no sé- iba a dedicarlo a la honradísima actividad -$GAE mediante- de ofrecer música en vivo.

Si se consolida esta tendencia a adoptar en la vida cívica común esta berroqueña y demodée sanción ejecutiva militar, bien podrá suceder que los que no paguen puntualmente su hipoteca puedan llegar a ser testigos de cómo su piso es fusilado al amanecer.

Si es que lo que no acabes viendo aquí…

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Comentarios

  • Celu  On 07/06/2008 at .

    Yo la hice en Melilla -destacamento M1- entre los años 79 y 80 y -según decían- una de las ventanas del barracón estaba arrestada y también una mula del regimiento al que pertenecíamos.

  • Nubian Singer  On 08/06/2008 at .

    En mi cuartel (Tercio Norte de Infantería de Marina, año 1996) estaba arrestada la balaustrada de un segundo piso.

  • Guillermo  On 09/06/2008 at .

    Hace muchos años, alla por los setentaytantos trabajé en una bodega de vinos, tenian arrestado un depósito por haber muerto dos trabajadores dentro cuando lo limpiaban, he de decir que los propietarios eran de origen militar. No solo en los cuarteles se daba la fantochada. Y siempre sera mejor echarle las culpas a algo que no a los verdaderos responsables los que no ponen los medios para que no se produzcan las muertes o accidentes

  • software  On 21/01/2009 at .

    hsboaji pvtg idojmnw

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