Paella chiripitifláutica

(algunos ya sabéis de qué va el palabro) 😉

Paella difícil, esta de hoy -ejem, de ayer-, que bien podría ser la razón de que se haya hecho esperar tanto. Bueno, no es exactamente por eso, pero vamos a hacerlo ver.

La verdad es que radio, prensa de árboles muertos, medios digitales… no parece haber nada más que la crisis económica y el accidente del 20 de agosto. No son menudencias, ciertamente, pero en un mundo en el que las noticias mueren en pocos días (cuando no en pocas horas), bien podrían ser más imaginativos con los temas a tratar. Por mi parte, creo que -salvo noticias nuevas y verdaderamente importantes- doy los dos temas por congelados provisionalmente; habrá que volver sobre ellos, desde luego, pero a ver si podemos dejarlos descansar siquiera dos o tres semanitas.

De todos modos, inevitablemente, esto de hoy va a quedar un poco así… como raro. Pero ya dicen que en la variación está el gusto. ¿No es verdad?

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Empezaremos con algo parecido a aquellas lecciones de periodismo -o algo parecido- que impartían en «Caiga Quien Caiga». En el bueno, claro, en el de Wyoming. En «El Periódico» (no podía ser otro) han dejado suelto al becario y obsérvese cuán jugoso titular: «La Reina bautiza en Córdoba a un asno en peligro de extinción».

En fin, dejando aparte el cachondeíllo fino de la imagen de doña Sofía impartiendo sacramentos (en el texto se especifica que fue con anís, lo cual empeora la situación: dar alcohol a un burrito menor de edad), alguien debería explicarle al plumífero que si el asno estuviera en peligro de extinción, lo que procedería decir es que padece tal o cual enfermedad (o corre tal o cual riesgo) y peligra su vida.

¿O es que lo que está en peligro de extinción es la especie del asno y no el asno propiamente? ¡Ah, vaya..!

Madre mía: y estos son los que viven de escribir…

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He insinuado una cierta promesa de no hablar de la crisis en dos o tres semanas, pero la voy a incumplir momentáneamente, porque acabo de encontrar la explicación de por qué se ha desencadenado: empresarios y directivos están recurriendo al tarot para predecir el futuro de sus negocios. ¡Acabáramos! Hay que ver a dónde lleva la desesperación.

Me imagino la escena: sota de bastos, malo, suspenda sus planes de construir una urbanización en Oropesa; rey de oros, adelante, pídale un crédito de quince millones al Santander y abra ese hipermercado en los Monegros, que eso es pelotazo seguro; tres de copas, en fin, igual le funciona ese puticlub que piensa abrir al lado del palacio episcopal; caballo de espadas, ahora es un momento cojonudo para presentar ese ERE con el que lleva un año soñando; siete de bastos… ¡cuidado! eso es una inspección de Hacienda.

Francamente, veo más transferible el Monopoly.

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El inefable Goñi, secretario general de la Federación Catalana del Taxi, sí, ese mismo que pidió la retirada de un juego, talmente en plan franquista, se descuelga ahora con otra muy buena: quiere que los vehículos privados paguen un peaje por acceder al centro de Barcelona. Precisamente en Barcelona, donde estamos de peajes (en algún caso circulando a 80 por hora) hasta más arriba de la coronilla. Dice que con esto se agilizaría el transporte público.

En realidad -y lo hemos comprobado cada vez que han hecho una huelga- lo que de verdad agiliza el transporte en Barcelona (el público y el privado) es que los taxis no circulen.

Pero, sí, tendríamos que apoyar la petición del Goñi este: sí señor, un peaje para acceder con vehículo privado al centro de Barcelona. Pero con una condición: que el alcalde autorice la expedición de cinco mil nuevas licencias de taxi para toda el área metropolitana.

Y si el Goñi sigue pidiendo, los ciudadanos también podemos pedir más cosas: la completa, total y absoluta liberalización del servicio (esto es, sobre todo, licencias y tarifas). Verías que pronto dejarían los ciudadanos barceloneses de usar el vehículo privado.

Ya le daría yo al tío este soluciones para el tráfico…

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Es lo que pasa cuando la realidad deja de ser obligatoria para pasar a ser realidad de verdad. Resulta que en el País Vasco, la religión ha dejado de ser una asignatura obligatoria en el Bachillerato para pasar a ser extraescolar (igual, por cierto, que a la asignatura de Ética). Precisamente en el País Vasco, no deja de ser curioso… ¿Y qué ha ocurrido? Pues que le gente ha pasado masivamente de las clases en cuestión. El portavoz del ordinario del lugar (o sea, del titular de la diócesis) se ha lamentado de que en clases donde el año pasado había 40 alumnos ahora haya tres… o ninguno.

Pues que vayan tomando nota…

De todos modos, que no se preocupen porque en Iberoamérica hay mucha hambre y curas no les van a faltar, aunque no tengan parroquia. Para desesperación de la clerigalla nacionalista catalana que a cada semana que pasa se las ve y se las desea para las misas en catalán; y la misa en catalán, la chiruca y la flauta dulce atacando el kumbayà forma parte del folklore básico y esencial de la ceba. Sin eso y los minyons escoltes, la barretina nunca será lo que fue. ¡Ay, si mosén Tarrés levantara la cabeza..!

Lo que me lleva a que -si el tinglado no se desmorona- puede ser la profesión-chollo del futuro: si eres catalán de mena, hazte cura, porque a menos que seas lerdo del todo, un opispadito lo tienes casi casi garantizado. No hay competencia.

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Espe Aguirre ha soltado estos días pasados una patochada de las gordas (y de las buenas): según ella, el Partido Popular no existía ni durante la guerra ni durante el franquismo «y no como otros» (sic, la tía) y el tío ese, Francisco Granados remata con que el Partido Popular «es de los pocos partidos del arco parlamentario que no fue protagonista del fracaso colectivo de la Guerra Civil» (sic, el tío).

Ya no se trata de desmentirlos, como bastante convincentemente ha hecho alguien, es que habría que desasnarlos.

Pretender desentenderse de la reponsabilidad histórica no por un desfase generacional sino por un detalle administrativo es demencial.

El Ejército español puede hoy lavar su responsabilidad en la guerra civil sobre la base de que ya no está dirigido por el mismo régimen y de que la totalidad de hombres y mujeres que lo componen no tuvieron nada que ver en aquel mal rollo o, incluso, de que muy pocos -número ínfimo, unos pocos coroneles y generales- de sus miembros vistieron el uniforme en tiempos de Franco, aún en la fase tardía de esos tiempos. Hace muchísimos años, por lo demás, que no queda un ex-combatiente en activo. Lo que no podría el Ejército de hoy es eximirse de responsabilidad por el simple hecho de que muchos de los regimientos y otras unidades que lucharon en la guerra, hoy no existen. Eso sería una estupidez.

Por lo demás, doña Espe, y si -siguiéndola a usted misma- pasamos de la guerra al franquismo, habrá que recordarle que la totalidad de la cúpula fundacional de Alianza Popular se había nutrido durante unos no pocos años y con el chorro bien grueso de la ubre franquista. Recordarle a Fraga, sería, a estos efectos, proverbial.

Limítese a intentar hacer creer que no es usted rica y deje de decir burradas.

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Bueno, pues hasta aquí hemos llegado en este viernes 26 que hubiera debido ser jueves 25, primero del otoño (tanto en clave de jueves com de viernes) y, caramba, hasta parece -al menos aquí, a orillas del Mediterráneo- que sea realmente otoño. Incluso ayer TV3 lanzó el primer capítulo de «Caçadors de bolets» (Buscadores de setas), que es el único programa de tele que me engancha de verdad (es semanal y dura hasta un poco antes de las fiestas de la Visa). Pero no me fío, yo soy de aquellos de «hasta el 40 de octubre, no te pases con lo que te cubre» y aún puede girarse el tiempo y tornarse, hombre, tanto como veraniego no, pero sí primaveral subido. Recuerdo el noviembre de 1981, con temperaturas -a mediodía, eso sí- de 28 grados en Barcelona.

De todos modos, esta es la última paella de septiembre, la próxima será (¡ay! espero…) el jueves 2 de octubre, entrando, pues, en el último trimestre del año, que, como todos crecientemente, a medida que uno se va haciendo mayor, ha pasado como un suspiro. Pero bueno, por más que corra, han de pasar aún más de noventa días uno detrás del otro.

Quien viva, verá.

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Comentarios

  • Lobo  On 27/09/2008 at .

    ¿Cómo? ¿Los burros en peligro de extinción?
    ¿No están todos en los periódicos o de taxistas?
    P:D.: Pido perdón a los taxistas.

  • miguelc  On 28/09/2008 at .

    Lo mejor que se puede hacer cuando los políticos empiezan a jugar al estúpido juego del “y tu más”, que parece gustarles tanto, es darles la misma respuesta que al proverbial troll, o sea ignorarlos.

    Me sorprende que te tomes en serio sus tonterías Javier.

  • Ryouga  On 28/09/2008 at .

    “Limítese a intentar hacer creer que no es usted rica y deje de decir burradas.”

    O_o menuda paradoja!, esa es otra de sus burradas XD

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