…Y Leguina descabella

Visto el éxito de su bofetada a la memoria histérica, Joaquín Leguina decide explayarse y, para delicia de la ciudadanía de a pie, la emprende a palos con la gilipollancia. Palos que, aunque no les guste a tantos botarates, no son sino verdades como puños. Otro detalle impagable: lo de Juez Campeador. Y muy cierto y oportunamente traido (referido al tal) lo de que esas manos “instructoras” son más torpes que las del inspector Clouseau, el de la Pantera Rosa.

(Gracias, amigo Rogelio)

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Comentarios

  • Monsignore  On 20/11/2008 at .

    Pues mira, no había prestado nunca atención al pollo este – lo tenía por uno de tantos barones del coso político, dedicado en cuerpo y alma a pringar pan en la salsa de los Presupuestos Generales – pero habrá que prestarle más atención, que las líneas que ha dedicado al circo este no tienen desperdicio.
    Lo de la Memoria Histórica me ha parecido siempre vergonzoso. Y, antes de que nadie saque conclusiones basadas en mi cargo eclesiástico, aclararé que – como la mayor parte de los españoles – tuve un abuelo luchando en cada bando (es lo que pasa en las guerras civiles, que al final todo queda en familia). Pero vergonzoso me parece que riamos las gracias a quien quiere seguir viviendo de secuelas y precuelas de una guerra que terminó hace setenta años, de una posguerra que terminó hace cincuenta, o de un régimen que finiquitó – oficialmente, que ya llevaba muerto varios años – hace más de treinta.
    Porque, no nos llamemos a engaño, aquí no hay revanchismo alguno (más allá de una cierta venganza platónica, de quien gusta de considerarse heredero de alguna formación política de la época, que ni la CEDA, ni la Falange, ni el PSOE, ni el PC, ni Cristo que los fundó tienen nada en común con sus predecesores de los años treinta, más allá de las siglas y los retratos de Jose Antonio y Pablo Iglesias); ni hay, ni mucho menos, afán de justicia, que dejando al margen amnistías y prescripciones varias, losw protagonistas de estas historias hace años que crían malvas. Pero nil desesperandum, que la historia patria es rica en salvajadas juzgables y, ya metidos en harina, desde el treinta y nueve hasta Indíbil y Mandonio, tenemos material más que suficiente para tener en el candelabro a la primadonna esta de la Audiencia (como nota al margen, ¿alguien sabe si este hombre ha terminado alguno de los múltiples expedientes que ha abierto? Porque desde que saltó a la palestra medíatica, siempre le he visto abrir causas y luego – una vez aparecido en portadas y telediarios – inhibirse en favor de otros Juzgados) ocupada hasta que se jubile.
    Lo que sí que hay, y mucho, es cinismo. Porque de mantener viva la llaga de la Guerra Civil están comiendo – y opíparamente – muchos; y con mando en plaza.
    Y nosotros, riéndoles las gracias.

  • Monsignore  On 20/11/2008 at .

    Vale, pues eso va a ser que me he dejado el cierre de cursivas… Hakuna Matata… 😀

  • Javier Cuchí  On 20/11/2008 at .

    Pues ya te las he cerrado yo.
    😉

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