Templando gaitas

Fin de semana en Galicia, invitado por la Oficina del Software Libre de la Universidad de Santiago de Compostela para participar en las primeras Xornadas de Coñecemento Libre e Dereito nas TIC. Un verdadero privilegio por un sinfín de causas: en primer lugar, por los anfitriones, como colectivo (una gente maravillosa que nos dispensó unas pródigas y exquisitas atenciones) y como institución: ahí es nada, la Universidad compostelana; en segundo lugar, por el escenario: Santiago es una ciudad maravillosa desde cualquier punto de vista y poder visitarla, aunque sea fugazmente, como ha sido el caso, es un placer en cualquier época del año; en tercer lugar por el altísimo nivel de los participantes y de sus intervenciones, lo que ha supuesto para mí un verdadero desafío: no es fácil estar a la altura de personalidades como Rafael Fernández Calvo, Víctor Salgado, David Maeztu, Luis Fajardo, Fernando Acero (con quien, adicionalmente, comparto tarea, esfuerzo y activismo desde Hispalinux) o Javier de la Cueva, el azote de la $GAE, miembro también de Hispalinux y pionero en la divulgación jurídica compartida en red. Espero no haberme olvidado de nadie.

Jornadas, por demás, interesantísimas en las que he aprendido muchísimo, tanto de las ponencias como de los pequeños debates informales suscitados en los almuerzos y las cenas que realizamos en común todos los ponentes con los organizadores. Ocasión para conocer también el trabajo y la altísima calidad profesional de la gente de la Oficina del Software Libre y del GLUG (grupo local de usuarios gallegos de Linux, aunque las siglas responden a su denominación en inglés, por aquello del cachondeíto fino, que también puede observarse en su escudo heráldico).

En fin, ampliando horizontes, ampliando frentes y, por supuesto, ampliando amistades. Los nombres, los hechos, las actividades, la comunicación, todo esto está muy bien, pero todavía hoy, en el siglo XXI, en plena revolución digital, el calor humano, el trato personal -y estupendo si, además, puede ser al amor de una cervecita o de un Ribeiro- siguen siendo lo más importante.

Y que no falte.

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Comentarios

  • Rogelio Carballo  On 01/12/2008 at .

    Estupendo saber que ha visitado a nosa terriña… canta morriña deixa.

    De todos modos, si no le han invitado a catar alguno de los buenos mencías o godellos, lamentablemente tendrá que volver a pasar por aquí, puesto que la falta es inexcusable.

  • Javier Cuchí  On 01/12/2008 at .

    Acepto la penitencia, que estoy dispuesto a cumplir escrupulosamente y sin la menor reserva mental. Tantas veces como sea necesario, puesto que el pecado es, fuera de toda duda, grande y lacerante.

    😉

  • Ryouga  On 01/12/2008 at .

    Que ha estado aqui en Galicia dando una charla y lo ha hecho sin avisarnos ,con nocturdidad y alevosía?
    Me voy a enfadar con usted!, bueno en realidad no, pero eso se avisa 😉

  • Monsignore  On 02/12/2008 at .

    Y, por supuesto, con un ejemplar de “La casa de la Troya” en el bolsillo, ¿no? 😀

    Se te ha echado de menos por estos pagos, caro figlio; menos mal que ha sido por una buena causa (el lacón con grelos)…

  • Javier Cuchí  On 02/12/2008 at .

    Te vas a llevar un disgusto, reverendo… La librería Galí ya no existe. Cerró hace dos años; y ya hacía unos cuantos que no lanzaba nuevas ediciones de «La Casa de la Troya». La obra sigue editándose -por cierto, con mejor calidad- pero ya por una editorial comercial gallega. Pillé, casi por casualidad, el que debe ser el último o uno de los últimos ejemplares de la obra editada por Galí, que ha ingresado en mi estantería, junto con su hermano mayor, en el área de «incunables». Si tienes uno de esos, ya sabes lo que te toca: ponerlo lejos del Monsignorito y no dejar que lo rasque hasta que entre en quintas.

    Y lo del lacón (y todo lo demás) lo dejo correr para no ser cruel. Mis seis o siete no os lo merecéis.

  • lamastelle-cocinillas  On 02/12/2008 at .

    ¿Asi que de incognito a 60 quilometros mal contados? Pues muy bien, porque asi me ahorre el comprar unos quilitos de mejillones y hacerlos al vapor ;-).

    Por cierto, si tres lectores somos de aqui, y solo hay seis o siete…somos casi mayoria, ¿no?:-)

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