Manazas digitales 2009

De la serie: Correo ordinario

Había oído hablar del asunto, y no por primera vez, pero cuando uno es eso, uno, y funciona sin una sistemática operativa, lo que podríamos llamar -no sin cierta pretenciosidad- investigación de la red, depende más de las antologías que le sirven terceros que de los propios movimientos de uno; y, con el tiempo, la dependencia de los terceros pasa a ser absoluta. El problema de las antologías es que la concentración de datos interesantes es tan grande que una excesiva proporción de los mismos tiende a despreciarse, arrasada por lo espectacular de los más destacados. Y ya se dice que lo mejor es enemigo de lo bueno: el cerebro, la atención, mejor dicho, desdeñan ítems muy interesantes.

Vuelvo con ello al asunto del que ya había oído hablar antes y que de forma reiterada -e injusta- había desdeñado hasta hoy: los premios «Fiasco Awards». Los premios «Fiasco Awards» constituyen, según la propia página del invento, «una iniciativa privada sin ánimo de lucro que quiere premiar a los mejores proyectos, ideas, productos o servicios de cualquier ámbito del sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), impulsados, desarrollados o prestados por personas, colectivos, instituciones o empresas, que se hayan acabado convirtiendo en un Fiasco». Detrás de los «Fiasco Awards» se hallan diversas instituciones entre las que cabe destacar, prácticamente como líder, cuando menos en la convocatoria del presente año, es decir, como Godfather (sic), a la Asociación Catalana de Ingenieros de Telecomunicación. Y también le ronda por ahí el colegio profesional (los colegios de ingenieros -y no sólo el de Telecomunicación- suelen tener una organización de tipo asociativo civil que corre paralela a la entidad colegial). Posiblemente, ya digo, entre varias entidades más.

Los candidatos para este año son los siguientes:

· El software libre distribuido por las administraciones públicas. Una crítica que se hace desde una interesante perspectiva (que no dé el Ballmer saltos de gozo): la candidatura del premio castiga la filosofía vertical -de arriba hacia abajo- de las distros oficiales, criticando el despilfarro económico que ello supone, cuando la disponibilidad de distribuciones adecuadas y gratuitas -con mínima inversión en adaptaciones- es ingente. Cita específicamente a Linkat (la catalana), Lliurex (la valenciana), LinEx (la extremeña) o Guadalinex (la andaluza). Personalmente estoy bastante de acuerdo con las razones de la candidatura, con la única salvedad de que yo excluiría a LinEx, toda vez que, al contrario que las demás, no es un proyecto que empieza y prácticamente termina en sí mismo sino que forma parte de un todo mucho más amplio y más importante. ¡Ah! Y real, que es lo que los promotores de las demás distribuciones no pueden alegar en su defensa.

· Google Lively. Un invento de Google, uno de tantos que se ha ido al garete, que, en mi opinión, carece de entidad en comparación con otros candidatos. Google siempre está quemando proyectos, entre otras cosas porque emprende proyectos a barullo. O emprendía: la envergadura de la crisis le obligará a mayor parquedad con los inventos.

· La radio digital. Es un fiasco que induce a más pena que cachondeo, esta es la verdad, sobre todo porque es un fiasco doloroso, es una cosa verdaderamente hermosa que pudo ser y que, a la larga, será, pero por real decreto. Simplemente no se tuvo en cuenta que la radio, como elemento tecnológico, da para poco más que un extra adicional -y muy apreciable- de calidad. Esta calidad adicional no ha sido suficiente para incentivar al público en el cambio de tecnología -ni siquiera las posibilidades de interactividad que, siempre en general, importan poco- y el invento se ha hundido por las buenas. Evidentemente, a la trágala se impondrá, claro.

· Maresme Digital. Un proyecto muy local, de poca importancia más allá de la comarca catalana a la que afecta y, por tanto, me limito a dejarlo aquí apuntado por puro rigor enumerativo, aunque tiene un cierto pequeño interés en clave nacionalista. Quien quiera saber más, puede pinchar el enlace.

· Mobuzz.tv, televisión por Internet. La publicidad hace viables, primero, y rentables, después, muchos y grandes negocios, pero no por obra del Espíritu Santo (en su caso). La economía de la atención no consiste en hacer que la gente pase muy buenos ratos echando pan a los patos: es necesario un aporte de valor para el usuario, que es lo que deviene, en realidad, en un aporte de valor para el cliente, para el que se juega los cuartos -nunca mejor dicho- insertando publicidad en tu invento. Para más datos, dirigirse a Enrique Dans, que es quien sabe de esto más que nadie (más que yo, desde luego).

· One Laptop per Child (OLPC), el ordenador de 100 dólares. De eso ya hablé yo en su día: en la mayoría de los países subdesarrollados, 100 dólares representa casi -o sin casi-el sueldo de medio año… de un trabajador cualificado. Eso estaba llamado al fracaso por esta vía. Además, para que ese ordenador fuera operativo en términos educativos -para lo que se supone que fue concebido- habría* necesitado que previamente hubiera escuelas en las que poder utilizarlo. Nuevamente -esto también lo dicen los de «Fiasco Awards», un invento vertical y de arriba a abajo. Eso sí, ha hecho llover sobre mojado: OLPC ha sido el pistoletazo de salida del netbook el portátil barato de éxito… en los países ricos.

· SAGA, el sistema de administración y gestión académica de la Generalitat de Catalunya. No conozco bien el invento, pero sí conozco bien la casa, y me juego un huevo -y no lo pierdo- a que el mal viene de lo de siempre: se alzan fastuosos inventos a beneficio del cuñado que se levanta con el proyecto, sin que nadie pregunte a los usuarios -si no es por representación de remotísimos jefes (léase: cargos)- qué es lo que necesitan. Auditoría de base, vaya… (Si leen esto, seguro que dirán que sí, pero ya os aseguro yo que no).

· Second Life. Como todo lo que no es sino una moda más bien tirando a estúpida, sin verdadera sustancia que aporte otra cosa que una cierta diversión… hasta que llega el aburrimiento, Second Life tuvo su fulgor… y, como el finado Fernández, nunca más se supo. Que otras vayan tomando nota.

· Windows Vista. Bueno… ¡Juas, juas, juas! Es que… ¡Ja, ja, ja, ja! Veréis… ¡Joooooooo, jo, jo, jo, jo! Disculpadme, es que no puedo contenerme.

Bueno, pues ya he dicho la mía respecto los premios en cuestión. Si yo votara (que votaré)… Veamos: de W$ Vista, paso por obviedad; de SAGA, por desconocimiento; de Second Life, por fútil. De lo demás: Maresme Digital y los inventos barretínicos, me importan un nabo; Mobuzz.tv tampoco era para tanto, un medio negociete que, además, nunca funcionó bien; Google Lively, lo que he dicho: cada año, Google tira tropecientos inventos así, no es propiamente un fiasco; la radio digital me da penita, le tengo mucho cariño a la radio. De modo que sólo me queda -y con sumo placer- la gilipollez de las administraciones públicas -excluida la extremeña para este concreto caso, al menos- y, por tanto, mi voto va a ser para las distros autonómicas de software libre.

Ahí queda eso.

* Nota: Lamento que para los agregadores de feeds no habré llegado a tiempo. La palabra que precede al asterisco -originariamente un «hubiera»-, además de redundante se me escapó sin «h». Tengo la espalda desollada de las veinte ansias que me he arreado en penitencia. Espero que podáis disculparme.

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Comentarios

  • Jordi  On 27/01/2009 at .

    Para los que hemos sufrido desde el otro lado (no desde el cliente) cosas como el SAGA, te puedo segurar que tampoco nos preguntaron. En otras aplicaciones de la Generalitat de Catalunya y que son mas importantes para la administracion (Como Gaudi), se ha despilfarrado dinero con los bolsillos abiertos y despues, campi qui pugui.

  • Javier Cuchí  On 27/01/2009 at .

    Pues anda que EPOCA, sobre todo tal como está funcionando últimamente… Pero, claro, T-Systems, con haber montado el chiringuito en el 22@ ya va que arde…

  • Ryouga  On 28/01/2009 at .

    Pues el Second Life hasta lo visité algunas veces ,pero solo un museo de la Nasa virtual con una gran coleccion de cohetes y naves y era realmente entretenido, eso si la publicidad intentando vender el lugar como un recinto para el pelotazo virtual y el sexo online era repugnante.

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