Er sine de aquí

De la serie: Rugidos

Si dijera que empiezo a estar hasta las criadillas de ciertos pájaros, mentiría y mentiría evidentemente. Hace mucho tiempo que estoy de ellos hasta los cojones, no empiezo ahora. Pero sí que es verdad que, ocasionalmente, consiguen que mi iracundo desprecio hacia ellos se incremente en muchísimos puntos.

Viene todo esto a las cifras del sector cinematográfico del año 2008, que serían deprimentes si no fueran bien merecidas. El número total de espectadores se cae en 9,1 millones (un descenso del 8,4 por 100 respecto del 2007) y la porquería esta del cine español se derrumba en 1,4 millones (bajando en un hermoso 9,1 por 100 las cifras del 2007). O sea que el cine-cine va mal y esto que hacen aquí va peor. Me descojona de risa especialmente el hecho de que la pijada esta del «Vicky Cristina Barcelona» (hacia el que guardo un odio feroz por el abuso de ocupación de la vía pública y de los recursos públicos que realizó con el beatífico asentimiento del heredero en el verano del 2007, en pleno apagón y con más de un centenar de monstruosos generadores echando humazo) haya quedado, en la clasificación, por detrás de «Mortadelo y Filemón: misión salvar la Tierra», cosa que dice muchísimo más que todos los improperios que yo pudiera verter. Pero, bueno, esta es la parte lúdica de la noticia.

Lo que me enciende es la excusa que dan los industriales para justificar su ineficiencia profesional: la culpa es de la piratería. Obviamente, no se refieren a los negretes del top manta (tras exigir para ellos y durante muchos años poco menos que la guillotina, la consigna ahora es que son buenos chicos, justos y benéficos) sino a las descargas desde redes de pares. Como dice «Público» en el artículo al que enlazo, un mantra obsesivo que repiten a cada ocasión, venga o no venga a cuento. Como siempre, la falacia típica de esos perdedores: película descargada es entrada no vendida. Y unas narices. No voy a gastar espacio de servidor explicando por qué esto es una falacia y una estupidez, porque lo he hecho yo y lo han hecho muchos otros hasta la saciedad; además, basta con reflexionar un poquito, no hace falta explicarle mucho a un cociente intelectual razonablemente amueblado. Esto aparte de que, como se indica en el medio citado, las cifras que los tíos estos se sacan de la manga son para alucinar albondiguillas.

La realidad es que el cine español actual (así tienen el morro de llamarlo) no se ve ni gratis, porque las descargas de títulos de aquí son mínimas. Pero hombre… si el único cine español que se ve un poco masivamente -gratis, por supuesto, si no de qué- es el del programa televisivo «Cine de barrio» que proyecta películas de cuando, al decir de los actuales listillos (y de algunos listillos de entonces), el cine español era una porquería porque la censura franquista no se podía aguantar. Y fíjate: es el único que aún ve la gente. Pero si a la gente esta le das el guión de «El puente sobre el río Kwai», la banda sonora de «El puente sobre el río Kwai», la localización de exteriores de «El puente sobre el río Kwai» y la pasta (en euros y al valor actual) que costó la producción de «El puente sobre el río Kwai» y no sólo no es capaz de hacer «El puente sobre el río Kwai» sino que encima te pergeña un infumable chafarriñón postguerrero de niño imbécil traumatizado y con el reglamentario Bardem (el actor homologado, como Boadella calificó a Flotats) pasándose toda la película mirando las puestas de sol en la meseta castellana.

El verdadero hartón de reir, eso sí, es el que me voy a dar como consigan acabar con el P2P. A veces, hasta me gustaría. Porque sería delicioso ver cómo intentan justificar entonces el continuado desplome de sus cifras… porque es evidente para todos (incluso para ellos) que sus cifras se seguirían desplomando incluso sin P2P (o quizá quepa decir que sobre todo sin P2P). Esto lo tengo pronosticado yo desde hace mucho tiempo, pero en este pronóstico ni soy el primero ni soy el más caracterizado gurú: muchísima y muy importante gente se ha hartado ya, a fecha de hoy, de diagnosticar que el modelo de estos tíos está liquidado, que esto se les acaba, que los cánones y las subvenciones pueden servir para que vivan -como curas- cuatro listos, pero que como tal industria está ¡cuac! liquidada. A menos que se reconvierta, claro está, pero si esperas que estos de aquí se reconviertan… Juas, primero tendrían que saber buscar la palabra en el diccionario. Habrá que esperar a que se ponga en marcha la industria norteamericana -esa que ellos tanto denostaban cuando no existía el P2P- y luego a ver si estos de aquí sabrán deducir solitos a qué modelo de negocio responde la reconversión yanqui.

Así que hala, nenes, a seguir bien. Vosotros seguid tocándonos los cojones a los únicos que podríamos ser vuestro público, vuestra clientela. Seguid tocándonos los cojones, seguid produciendo vuestra porquería habitual y, con la que tenemos encima, además, esperad, esperad a las cifras del 2009 dentro de un año, que nos van a tener que dar oxígeno a todos. A mí, por el ataque de risa.

¿Y a vosotros?

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Comentarios

  • Jordi  On 13/03/2009 at .

    Javier, te olvidas de comentar que no sólo nadie en su sano juicio va a ver españoladas al cine, sino que encima están generosamente subvencionadas a cargo de las arcas públicas.

  • Paco Menendez  On 13/03/2009 at .

    Se puede decir mas alto pero no mas claro amigo Javier.
    Ellos seguirán a lo suyo, que es vivir del cuento, pero ya no engañan a nadie.
    Verguenza me da que sigan haciendo bodrios a costa de las subvenciones que pagamos todos y que, salvo cuatro honrosas excepciones que todos conocemos, el cine español dé pena.
    Un saludo,

  • Monsignore  On 16/03/2009 at .

    Léete la semiautobiografía de Alfredo Landa. Está bastante mal escrita – lo siento por el plumífero, pero esto no es lo suyo – pero el anecdotario es de lo más interesante.

    Como interesantes resultan sus comentarios sobre el cine español: Que tan sólo con estrenar una película, ya ganan dinero – entre créditos oficiales y subvenciones.

    Y es que, carissimi fratelli, Matesa no ha muerto. Apenas duerme un sueño ligero…

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