Servicio de inteligencia

De la nueva serie: Me parto el culo

Cuando hice la mili -y hace dos semanas justas se cumplió el 30º aniversario de mi licencia y recuperación de la blanca– aprendí la importancia y la enorme trascendencia de las comunicaciones. No como tales solamente -que también, claro- sino como un elemento esencial del combate: el que tiene bien organizadas y blindadas sus comunicaciones y, además, puede penetrar o, cuando menos, neutralizar, distorsionar o interceptar las del enemigo, es el amo, el puto amo, del teatro de operaciones, aunque los comanches tengan una potencia de fuego acojonante y uno sólo disponga de una bicicleta y un tirachinas.

Hace ya tiempo que los movimientos antisistema -antes aún de lo de Génova- aprendieron ese básico principio militar. Si usas eficientemente los medios de comunicación a tu alcance todos los cascos, porras, escudos, tocineras y demás parafernalia no servirán para otra cosa que, parafraseando a Wolfe, aletear el propio ridículo a los cuatro vientos. La mentalidad conservadora es letal en un ambiente de confrontación. No sé qué coño les enseñan en Mollet del Vallès (la escuela de policía de los Mossos), pero la cosa funciona así. Claro que si sus políticos al mando les han abarrotado de sistemas Micro$oft, no me extraña que pasen cosas.

Como lo que está pasando esta noche, donde toda la flamantísima policía de Catalunya se ha dejado pillar en una operación de distracción acojonante, blindando media Barcelona mientras los chavales llevaban toda la tarde traginando por Internet cómo moverse ágilmente y por sorpresa por la otra media. Y ahora, los Mossos d’Esquadra, sudando la gota gorda y tapando agujeros como locos a paso ligero.

Cuatro chavalines buenos conocedores de los recursos tecnológicos de comunicación, han organizado, a base de Internet y de móviles, una perfecta estructura C3i (mando, control, comunicaciones e inteligencia) que ha dejado a los nenes de Saura como el gallo de Morón: sin plumas y cacareando. Los chavales anti-Bolonia no han incendiado toda la puta ciudad simplemente porque no han querido, porque sus objetivos políticos, controlando perfectamente los medios tácticos, iban en otra dirección.

El espectáculo de la simple y pura inteligencia arreando patadas en los cojones a la simple y pura fuerza bruta siempre es edificante y consolador, con independencia del bando de predilección de cada cual. La técnica es la técnica.

Luego iré a los foros de estos tíos a reirme a descojono limpio de las estupideces de los frustrados psicópatas del tentetieso.

Aire.

Actualización 27.3.2009 – 21:00

He aquí un ilustrativo artículo de Vicenç Partal, director de Vilaweb sobre el particular y en parecido sentido (en catalán)

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Comentarios

  • Jordi  On 27/03/2009 at .

    Quería hacer un comentario en tu sabrosa paella de ayer pero lo hago ahora: el foro éste de picoletos, maderos y gossos es una vergüenza para todo aquel policía que tenga unos mínimos de dignidad. Realmente, los criterios a la hora de establecer requisitos para acceder a estas plazas tendrían que endurecerse. Es indignante que se cuele en la policía este tipo de lumpen discotequero con el cerebro de una nuez.

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