¡Que se jodan!

De la serie: Rugidos

Tras una semana deshojando la margarita, he decidido no ir hoy a votar. Me importa tres cojones lo útil y lo práctico que sea hacerlo o no hacerlo; y me importan otros tres cojones los principios de cartón piedra que se utilizan para inducir al voto.

Esta no es mi Europa, no es la Europa de los ciudadanos; no es la Europa que soñamos para nuestros hijos, una Europa de desarrollo económico, sí, pero también una Europa de oportunidades, una Europa justa, una Europa que vehiculice el desarrollo personal, una Europa con un claro -y democrático, hecho por y para todos- marco ético público, una clara referencia ideológica. Ningún régimen político o económico trae consigo, intrínsecamente, la felicidad de nadie; pero hay infinidad de regímenes políticos y/o económicos que sí traen consigo, intrínsecamente, la infelicidad, la explotación, la miseria y olor a pies. Y tenemos uno de estos aquí y ahora.

La Europa que quieren construir -que, de hecho, están construyendo ya- con sus putrefactas y frustradas constituciones -y sus tratados sustitutivos suscritos en fraude a los respectivos pueblos- es la Europa de la mierda, es la Europa de cuatro sinvergüenzas -con sus respectivos nombres y apellidos, con sus razones sociales bien patentes y evidentes- cuyo único objetivo es el de crecer desaforadamente y a costa de lo que sea, unos, o de mantener vivos unos cadáveres, otros. Y para ello no vacilan en devastar derechos individuales y colectivos, tenidos por sagrados y por fundamentales hasta el punto de haber hecho sacrificar, a su invocación, la vida de millones de ciudadanos europeos, americanos y asiáticos, en la masacre más acojonante que han visto los tiempos. Y ahora, cuatro mercachifles asquerosos y otros cuatro -por decir algo- políticos corruptos, venales, putrefactos y traidores, quieren convertir todo ese sacrificio, más el sacrificio de otras casi tres generaciones que han trabajado durísimo durante sesenta años, en humo, en puro humo.

No. No será con mi voto. Y, afortunadamente, no será con el voto de millones de ciudadanos europeos. Ya sé que a ellos les basta que voten cuatro y el cabo para repartirse el pastel. Ya sé que, tras unas horitas de rasgarse las vestiduras, la abstención les trae al completo fresco. Me da absolutamente igual.

La abstención debiera ser el aviso, el anuncio, de la rebelión cívica que Europa necesita y que es, a cada día que pasa, más perentoria.

Que vote, pues, la puta madre de quienes todos sabemos.

Y que se vayan a tomar por el puto culo.

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Comentarios

  • Celu  On 07/06/2009 at .

    Aaa por eeelloos IIIUUU.

  • A  On 07/06/2009 at .

    Javier, en esta ocasión no comulgo con tu postura. Creo que el voto nulo es una opción mucho más útil para manifestar el malestar con el sistema sin dejar de ejercer cívicamente el legítimo derecho al voto.

    Ése sí que es el voto del cabreo.

  • noexisto  On 07/06/2009 at .

    En los 80’s cierta ciudad importante de Texas (no recuerdo, bien: Austin, Dallas, San Antonio ..da igual) fue elegido por el 4% del censo total (ya sabemos que allí hay que registrarse)
    Un 60-80% de abstenciones solo haría llegar un Le Pen de forma miserable en estos tiempos de crisis y futbol (o era fútbol y crisis?)
    Salu2 Cuchí

  • javi  On 07/06/2009 at .

    te doy la razon javier.que le den por el puto culo.

  • Hilario Ortigosa  On 07/06/2009 at .

    Aunque no se aplique exactamente a tu caso, me temo que no puedo estar de acuerdo contigo:

    “El peor castigo para quienes no se interesan en la política, es ser gobernados por quienes sí se interesan.”

    En tu decisión, Europa será construida sobre las opiniones de esa minoría que *siempre* vota. Si hay una revolución cívica, yo no me la esperaría tirando a una mejor Europa, desgraciadamente.

  • Rogelio Carballo  On 07/06/2009 at .

    Ayer leía a José Luis Barreiro Rivas, proclamando a los cuatro vientos que hoy iba a votar para así encontrarse pleno de derecho para opinar sobre la construcción de Europa. Casi me convence.

    Tras darle muchas vueltas, he compartido con usted el signo de los tiempos. Abstención pura y dura. Que la vistan como quieran. Yo no deseo ni espero nada de sus lobbies, sus corruptelas, sus salarios hiperinflados y su capacidad infinita para tomar a los ciudadanos por paganos imbéciles.

    Supongo que estoy esperando una señal para unirme a ese carro regeneracionista que mil veces ha sido anunciado y que seguimos esperando como algunos esperan al mesías….

  • lamastelle-votante  On 07/06/2009 at .

    Pues yo he ido a ejercer mi derecho al vot. Y como yo, todo mi turno, que hoy trabajabamos y por convenio, si enseñamos el justificante, nos dan 4 horas libres un dia de estos.

    Ey, a falta de plato de lentejas para cambiar por mi primogenitura, me valen cuatro horas libres ;-).

  • Javier Cuchí  On 07/06/2009 at .

    Amigo Hilario:

    El problema es que Europa será gobernada por los de siempre, por el enemigo, voten muchos o voten pocos, y, además, indiferentemente de a quién voten unos u otros, muchos o pocos.

    Admitiría tu argumento si no fuera porque hemos visto (hemos: tú también) cómo traicionan el voto, cómo se lo apropian, cómo lo utilizan dolosa y alevosamente para usarlo en contra de su propio electorado (ya ni hablo del otro).

    Ni hablar, no. Que gobierne el que sea. Ninguno va a ser mejor ni peor que el otro.

    TODOS SON IGUALES.

    Todos, créeme.

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