Ordenadores basura

De la serie: Correo ordinario

Leo en Kriptópolis un artículo de Fernando Acero que muestra las contradicciones y contrasentidos que se están pudiendo constatar en la acción de gobierno relacionada con el software libre. Y la ceremonia de la confusión que se está oficiando alrededor de los famosos ordenadores escolares que van y que vienen por alta mar, como la fragata de la habanera. Un artículo que es un perfecto compendio de la situación en que nos hallamos y que, quizá sin pretenderlo, es una clara muestra de las habituales actitudes erráticas de los gobiernos de Zapatero. Esa preocupación obsesiva por el titular de mañana pasando completamente del de pasado mañana, del de dentro de una semana y del de dentro de un mes o de un año, no sé a dónde nos va a llevar o a dónde nos está llevando. En materia TIC, por mal camino, eso está claro; en lo demás, sólo opino los jueves.

El artículo plantea, pivotando sobre el eje de las presiones de Micro$oft al Gobierno, la preocupación por el futuro del proyecto extremeño, en primerísimo lugar. La implantación del software libre en el sistema educativo público de Extremadura es una referencia a nivel mundial y uno de los grandes éxitos de la adopción de tecnologías libres desde las administraciones públicas. La desaparición de la escena pública de los principales artífices de ese éxito Juan Carlos Rodríguez Ibarra, primero y por razones de salud, y de Carlos Castro, después y por razones que aún hoy son un misterio, salvo sospechas macabras que nos acometen a muchos, ha llenado de inquietud al mundo del software libre. El nuevo presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara tuvo la oportunidad de calmar esa inquietud pero si bien, de hecho -como recoge Acero- declaró su apoyo al software libre y al proyecto extremeño al respecto, en realidad no se percibió una excesiva firmeza en esa declaración y la inquietud no menguó. Inquietud que se troca ahora en alarma al ver que Fernández Vara se ha reunido con la presidenta de Micro$oft España.

La actividad que está desplegando el monopolio es enorme. España es mucho más, para Micro$oft, que un país de referencia: es el punto donde puede estar su victoria o su derrota en Europa. Micro$oft tiene en España dos espinas muy dolorosas clavadas en sus mismísimos: el proyecto extremeño y los formatos libres que consagra la Ley 11/2007, la impronunciable LAECSP, Ley de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos, que, en puridad (en la realidad, tengo mis dudas), ha de entrar en vigor dentro de ya menos de cinco meses. Recuerdo hace dos años la presión de Micro$oft para que no se consagrara en la LAECSP la obligatoriedad de la Administración de comunicarse en formatos libres y, derrotada en ello, la apretada de clavijas que realizó en todos los frentes para hacer un agujero por el que pudiera entrar. Eso sí que lo consiguió, pero no fue suficiente para paliar el duro efecto de lo otro. Sucedió ello, por demás, casi simultáneamente a la sucia maniobra del monopolio por imponer su formato OOXML como estándar, para contrarrestar el garrotazo que le supuso la estandarización del formato ODF. Ello no obstante, OOXML se ha mostrado impracticable -como en su momento se denunció- y ha tenido que agachar la testuz y pasar por el aro de ODF en sus nuevos Office que no solamente son compatibles, sino que puede producir documentos nativamente en ese formato (vamos, eso he leído: yo, obviamente, no lo sé de ciencia propia porque no uso esas cosas).

La boutade de Zapatero con los ordenadores escolares ha proporcionado a Micro$oft un inesperado trampolín para implantarse como una garrapata en el sistema educativo español y la presidenta de M$ de aquí no ha perdido el tiempo. La importancia del target español es tan clara que el monopolio ha enviado a su personaje top, el mítico Bill Gates, con o sin metedura de remo en el elogio al alto nivel TIC del sistema escolar de Extremadura.

Y se apuesta fuerte: se habla de que el coste del sistema operativo y de Office va a ser espectacular en palabras de Garaña, la presidenta de la horda local, y será menor que el importe de una ración de comida basura. Apunte, pues, para la historia: el McComputer’s va a ser inventado en España. La verdad es que la asociación de ideas que sugiere la Garaña es muy apropiado: ordenadores basura.

Lo que ocurre es que a esta señora se le escapa el subconsciente cuando dice: «[…] La empresa no pondría ningún problema a que [los ordenadores] lleven dos sistemas operativos (Dual-Boot), uno de Microsoft y otro de código abierto». Y yo me pregunto qué problema podría poner, aunque quisiera, la empresa, cómo se supone que podría impedir que el Gobierno o el usuario instalaran un sistema de arranque dual cuando y como les diera la gana. ¿Tiene esta señora mando en plaza en la Moncloa o en cualquier otro alto y severo organismo? En mi opinión, claramente sí: ella o sus patrocinados.

En definitiva, Micro$oft perderá -dejará de ganar, más bien- todo el dinero que sea necesario con tal de mantener su posición dominante y de acallar las muchísimas voces críticas que se están alzando contra la micro$ofización de los ordenadores zapaterísticos a causa de su coste (coste que, aunque fuera a precio de McComputer, seguiría siendo altísimo, puesto que estamos hablando de centenares de miles de aparatos).

Hay una forma positiva de ver todo esto y la leía hoy mismo en una lista de correo catalana especializada en software libre y administración pública: esta munificiencia, esta obsequiosidad del monopolio hubiera sido inaudita hace siquiera dos o tres años (ni siquiera lo intentó hace seis en Extremadura), señal de que el software libre pega fuerte y en casa de Ballmer hay canguelo. Sí, efectivamente, la idea -muy plausible- es un estupendo engrase para el amor propio, pero también una anestesia contra la combatividad del sector libre: si Micro$oft gana y a los niños españoles se les reparte ordenadores basura, tendremos implantado en nuestro país el tremendo cáncer de una empresa no española ni europea controlando nuestro sistema educativo. Las migraciones siempre son dolorosas y costosas, una vez se cae en la cuenta del error; precisamente el coste de la migración, en dinero y en esfuerzo humano, es el argumento favorito de los políticos y altos dirigentes administrativos comprados por la empresa norteamericana cuando la necesidad y las ventajas del software libre son tan evidentes que no les queda prácticamente otro clavo al que agarrarse (cosa que sucede, por lo demás, casi siempre). Ni siquiera la evidencia última de que la dependencia es aún más costosa a plazo ya no medio sino incluso corto, sirve para bajarles del burro.

Mientras tanto, se siembra la confusión, el engaño. Fernando Acero recoge como última cita de su artículo las palabras que Lourdes Muñoz Santamaría, diputada del PSOE y representante de éste en el Congreso FISL de Brasil, celebrado recientemente: «El software libre en la administración pública permite generar justicia e igualdad social y también permite crear nuevos mercados y puestos de trabajo. Apostar por el software libre es una oportunidad económica y social para todos los países, principalmente en unos momentos de crisis como los que estamos viviendo ahora, el Software Libre representa una opción económica que está al alcance de todos». Lourdes Muñoz es la cara amable del PSOE en estos temas y su bote de humo habitual. Cuando se recibe a Bill Gates con los ordenadores escolares flotando sobre el encuentro y la comunidad del software libre se pone como loca, se le echa a Lourdes para que reparta vaselina. Pero cuando se dejan de lado las hermosas palabras de Muñoz y se atisba la realidad que está preparando Zapatero (por no hablar de la que ya está en marcha), no hay vaselina que valga ni nada que pueda aplacar la justa ira ciudadana.

No sé qué tienen pergeñado, a estas alturas, bien entrado ya el mes de julio con este tema de los ordenadores. También ahí mantengo una desconfianza que ojalá se confirme y estemos ante la enésima muestra de la poca o nula credibilidad del presidente del Gobierno. No es una operación fácil, si se quiere ejecutar en septiembre: hay que adquirir estos ordenadores (en tamaña cifra, probablemente deberán fabricarse especialmente para la ocasión), hay que adquirir los programas correspondientes (aparte de la basura Micro$oft, habrá que implementar un antivirus, como mínimo, más otras cosas necesarias o convenientes), hay que distribuir todo eso y, además, hay que formar a los profesores y hay que adecuar físicamente las aulas (habrá, por más sencillo ejemplo, que multiplicar el número de enchufes, lo cual tiene su tela y más en las necesarias condiciones de seguridad para manejo infantil y de protección antiincendios). Lo veo -repito, afortunadamente- muy, muy crudo.

En todo caso, un día u otro habrá que afrontar la informatización escolar y ahí estará Micro$oft y estará -como siempre- jugando sucio, sin escrúpulo alguno. Y, como ya ha demostrado, apostando fuerte, poniendo sobre la mesa cartas muy potentes. No va a reparar en gastos ni en costes y es una empresa con potencia financiera sobrada para asumir gastos enormes y costes muy crecidos: rebajará, regalará, sobornará… no se detendrá ante nada. Nosotros no contamos con nada más que con nuestra potencia como ciudadanos, con nuestra capacidad para generar titulares como única ventaja ante un Gobierno que desprecia a los ciudadanos como ningún otro, ni de derechas ni de izquierdas, lo ha hecho en toda la histria reciente de nuestro país, pero que tiembla de pánico ante un titular adverso (y más si hay elecciones cerca). También el calendario nos favorece, en este aspecto, porque van a ir viniendo todas: autonómicas en Catalunya dentro de un año, municipales no mucho más allá y, con el ambiente resultante, nos quedaremos a año y medio de las generales… si es que Zapatero logra agotar la legislatura. Es pura especulación política, ya lo sé, pero son las cartas con las que podemos jugar o, mejor dicho, las cartas que podría ser que salieran en el transcurso del juego en el que tenemos que participar quieras que no. Y es un ámbito del juego en el que Micro$oft no puede hacer nada.

Hay que apretar los dientes y no cejar en nuestro empuje.

Anuncios
Both comments and trackbacks are currently closed.

Comentarios

  • Ryouga  On 08/07/2009 at .

    Que fácil es pagar con el dinero de los ciudadanos, si les descontaran de sus bolsillos una parte proporcional a los gastos inútiles en que nos meten, seguro que no veían tanto problema en la migración.

A %d blogueros les gusta esto: