Loquillo… desencadenadillo

De la serie: Correo ordinario

Loquillo, cantautor -creo, o algo parecido-, y cuyo nombre civil no me consta, es alguien cuya música nunca me ha interesado; tanto es así que soy incapaz de recordar ninguna canción suya. Esto es una declaración, no una valoración: Bisbal me da verdadero asco y, sin embargo, creo que podría recordar alguna de sus canciones, radiada con odiosa reiteración -y siempre sin previo aviso- en emisoras que con ello me han perdido como oyente (aunque tampoco han perdido mucho porque oigo poca radio, pero eso lo digo más como un autorreproche que como un título de honor: hay muy buena radio por ahí a la que no le hacems ni puto caso y eso que es bastante fácil de encontrar, al contrario de lo que sucede en la tele).

Loquillo, iba diciendo, ha hecho unas declaraciones a «La Razón» bastante… digamos, tonantes. Podrían ser explosivas, si no fuera por esa costumbre -cochambrosa y antediluviana- de la vieja prensa agonizante, consistente en que de aquello de lo que no se habla, no existe. Por eso están cabreados con la red: divulga lo que ellos callan. El caso es que lo que dice Loquillo en esta ocasión, no es tampoco la primera vez que lo dice. Y casi siempre se le ha oído poco. Vamos a hacerle desde aquí de humilde y modesto altavoz, a ver si llegamos siquiera cien metros más lejos que en otras ocasiones. Y luego lo comentamos. En síntesis, nuestro hombre dice:

· Las ayudas sólo son fáciles de conseguir cuando eres amigo […] Subvencionan a dedo a los artistas que bailan al son que ellos tocan […] …Y se hacen listas negras de actores que son críticos

· Cuando el departamento de Cultura de la Generalitat decide que quien representa la cultura catalana son aquellos autores que escriben en catalán dejan muy claro cuáles son sus intenciones. […] Lo que está ocurriendo es muy duro y nadie dice nada. En Cataluña no hay crítica al poder, y los que criticamos, no vivimos ahí.

· La cultura en España está por los suelos. De hecho, se compra en los suelos. A los ayuntamientos se la suda. El sueldo del autor son sus derechos, pero se los pasan por el forro

· [La SGAE] tiene un mal endémico, y es que continúan los de siempre, está todo el Partido Comunista ahí metido […] La mala conciencia que la gente tiene sobre la SGAE la han propiciado ellos mismos […] No entiendo que haya jóvenes que editan un disco con 500 copias y no tienen derecho a ser autor porque no cubren la ganancia mínima. Deberían ser tan importantes como Alejandro Sanz […] El tiempo de Teddy Bautista se ha acabado

· Quiero saber los crímenes que se perpretaron desde el bando republicano a los propios republicanos. Cuando las cosas se hacen a medias quedan sin resolver

· Nosotros [los artistas nacionales] ya no sonamos en ninguna radio, ésta es la importancia que se le da a la cultura en España y resulta muy frustrante

Muchas cosas y de temas muy diversos. Vayamos por partes.

Sobre el tema de las subvenciones y del clientelismo, tiene toda la razón. Pero no es nada del otro jueves: pasa absolutamente en todos los ámbitos y en todas las administraciones. Hay una corrupción oculta, difícil o imposible de perseguir, antigua y ya enquistada, facilitada por la discrecionalidad habitual de las líneas de subvención, que constituye uno de los cánceres de nuestro sistema político. El viejo dicho al amigo el culo, al enemigo por el culo… y etcétera está plenamente vigente también -o sobre todo- en este campo. Desde mis tiempos de educador juvenil de tiempo libre he sabido el inmenso pastifal de mierda que se esconde bajo muchísima subvención: yo he visto subvencionar a las juventudes de los diversos partidos políticos con millones de pesetas (en aquellos tiempos eran pesetas) mientras que a las entidades juveniles de verdad de les daba cuatro billetes infectos, siendo así que he visto muchísimos campamentos, colonias, y demás actividades a cargo de centenares de entidades y nunca he visto ninguna del PSOE, del PP o de la UGT, por poner tres sencillos ejemplos. Es más, se subvenciona más y mejor a la falsa entidad juvenil del partido adversario que a la entidad juvenil auténtica con fama de estar en la órbita propia. Poca vergüenza y mangancia incluso de puertas adentro. Y me consta que esto mismo está pasando ahora, hoy, hace quince días.

Ya me gustaría aprovechar toda la razón que asiste a Loquillo para poner a parir a la Sinde, a sus subvenciones a amigos y familiares, a sus incompatibilidades superprotegidas, y todo el etcétera que ya es habitual, necesariamente habitual, con esta señora. Pero lo cierto es que en este ámbito, con Sinde o sin Sinde, en Cultura o en Asuntos Exteriores, la realidad es que estamos ante un mal endémico muy difícil de centrar en un ámbito concreto.

Lo de la cultura en manos de la Generalitat es otro escándalo de narices. Porque, aparte de las lacras antes expuestas -que son comunes, como ya he dicho, a todas las administraciones públicas y la Generalitat no es, en absoluto, ninguna excepción, al contrario- hay que añadir el barretina show, el ultranacionalismo irritante que, en materia de Cultura (entiéndase «como competencia administrativa», no hablamos para nada de la cultura real), adquiere extremos verdaderamente talibanes. En fin, ya vimos con ocasión de lo de la Feria del Libro de Frankfurt lo que pasaba con las manifestaciones literarias catalanas escritas en castellano: que no existían. Y esta es una actitud común en toda la política catalana: el castellano, por real decreto, no existe en Catalunya. Que se hable en la calle en más de un creciente 50 por 100 es visto como una desgracia, no como un valor añadido pero, en fin, con el tiempo ya se lo encontrarán.

El tercer grupo de afirmaciones lo he incluido por pura honradez intelectual. No iba a citar solamente el ascua que arde cerca de mi sardina. No estoy, en absoluto, de acuerdo con esa afirmación, salvo cuando afirma que la cultura, en España, está por los suelos: perfectamente lógico, a la vista de sus gestores estatales, autonómicos y, en muchos lugares -la mayoría-, locales. No especifico más mi desacuerdo porque, de hecho, dedico prácticamente toda esta bitácora a explicarlo y a divulgarlo.

Sobre los males endémicos de la $GAE… Bueno… Que está ahí metido todo el Partido Comunista. Es posible, es posible. Entre marxistas en fase de descompresión anarquista y comunistas que no son -según aseguran ellos mismos- gilipollas, a Marx se le rizaría el bigote si pudiera ver a esa tropa. Uno diría que si toda esa gente es del Partido Comunista, quien tiene un problema no es tanto la $GAE como el propio Partido Comunista (claro que, a la vista de que va a volver a marchar francamente, y su líder el primero, por la senda de la revolución, a lo mejor suelta lastre; pero, en todo caso, dudo que lo suelte la $GAE; al menos, por las buenas). Dice (tras advertir, sorprendentemente, que las cosas se han hecho bien) que el tiempo de Teddy Bautista se ha acabado. Bueno, ojalá, pero que vaya con ojo Loquillo no vaya a ser que el lastre que suelten ya no sé si la $GAE o el Partido Comunista se lo aten a él al cuello como, por otra parte, ya le sucedió en otra ocasión por él recordada, cuando quiso ser Califa en lugar del Califa y le sucedió lo que solía al Gran Visir Iznogud.

Efectúa, a continuación una referencia a la memoria histórica exigiendo, como tantos otros, que lo sea para todos, que también recordemos las tropelías de los buenos ahora oficiales, que no fueron pocas. Aunque los que me conocéis sabéis que, en realidad, yo soy partidario (o más bien exijo en nombre de mi propia generación, de la siguiente y de las venideras) de que se acabe con toda esta mierda de una puta vez y dejemos en paz aquel mal rollo que escarneció a todos los españoles y no honró a ninguno.

Termina con la frustración que le aqueja de ver cómo los artistas españoles no se valoran un churro en su propio país. Bueno, esto, que sería verdad sólo a medias, porque entre lo que él llama artistas españoles hay mierda como para esquilmar al mundo entero de un colerazo, es su propia respuesta a lo bien que se han hecho las cosas desde la $GAE. Si es que, al final, no hay más cera que la que arde.

Pues nada, ahí queda eso. Sólo se me ocurre reproducir el comentario de Ángel Matilla, compañero de la Junta de la AI, que decía esta mañana en la lista de correo que parece que lo que quiere Loquillo es ir al paro.

Yo diría -y lo que dice él lo abona- que ya lo está. O casi.

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Comentarios

  • Jordi  On 17/11/2009 at .

    Cuántos años han pasado ya desde que Loquillo y los Trogloditas eran una buena banda de rock. Hay que saberse retirar a tiempo.

  • Jordi  On 17/11/2009 at .

    Y ya puestos, que no se queje del politiqueo con las subvenciones ni vaya por la vida de víctima. Este señor ha participado con ardor y entusiasmo en más de una campaña electoral del PSOE.

  • Monsignore  On 19/11/2009 at .

    Ahí le has dao, Jordi. Que quejarse cuando te quitan el biberón es fácil.

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