Un berroqueño ‘achuntamén’

De la serie: Pequeños bocaditos

En la paella de ayer, hice una referencia a un libro que estoy leyendo, COMéspossible, donde explica, con un lenguaje lleno de sarcasmo, todas las marranerías de los políticos y de las instituciones. En el ínterin, he pillado -entre otras muchas, una página que no tiene desperdicio, referida al achuntamén barcelonés. No me resisto a reproducir textualmente (la traducción del original catalán es mía) esa página, como simple botón de muestra de lo que es el libro entero:

«En primer lugar hay que destacar que [la Oficina para la No Discriminación] se trata de una institución creada por el Ayuntamiento de Barcelona que, además de ostentar el título indiscutible de campeón mundial de políticas de escaparate, tenía entonces la manía obsesiva de hacerse contrapunto de la Generalitat: ¿que el gobierno de Pujol nombraba un Defensor del Pueblo? ¡Pues Clos hacía algo parecido y aun mejor!

»De hecho, este remake de estar por casa de Frente Popular que tenemos en el consistorio barcelonés nos tiene acostumbrados a una serie de actuaciones políticas que, desde un punto de vista progresista, no se podrían definir de otra manera que demenciales. En el campo urbanístico, por ejemplo, ya hace años que los socialistas -que gobiernan BCN desde la transición- han encontrado la fórmula mágica para tener una ciudad moderna, con obras cada mes del año, y en la cual se pueden inaugurar parquecitos y jardincillos cada víspera electoral: se cede espacio público a la iniciativa privada a cambio de dejar una parte de las parcelas como espacio ajardinado.

»Por ejemplo, aquí tenemos un par de hectáreas de suelo no edificable, las recalificamos, damos una al constructor, que edificará 100 pisos, 4 de los cuales de protección oficial (que irán la mar de bien para organizar una adjudicación pública con concierto de Operación Triunfo y presencia de cámaras a tutiplén) y en la otra plantamos, pagados por el constructor, 4 árboles y un tobogán. Y todos contentos: el alcalde, que se podrá hacer una foto con el niño en el tobogán justo antes de que el niño se estampe contra el cemento de la plaza dura que conceptualmente tanto gusta a los arquitectos municipales, los vecinos se pasarán el día yendo al centro comercial y sorteando las mierdas de perro en los jardincillos y, sobre todo, el contructor se habrá forrado y además quedará bien.

»Podemos ver la misma desenvoltura en el campo de los transportes con las jornadas de movilidad sostenible -que, por suerte, últimamente no parece que les apasionen tanto- presididas entre otros por el RACC, que vendría a ser como poner a Jack El Destripador en el consejo de administración de una institución dedicada a la reinserción de jóvenes descarriadas. Jornadas que consisten en hacer que algún concejal se pasee en bicicleta seguido de un montón de fotógrafos y cerrar cuatro o cinco calles céntricas para montar espectáculos esponsorizados por alguna multinacional y organizados por asociaciones subvencionadas.

»Los ejemplos podrían multiplicarse, pero volvamos al ámbito social, donde nuestro excelentísimo alcalde tuvo la idea (aquí, según parece, las ideas brillantes -sean Olimpiadas o Forum 2004- sólo las tienen los alcaldes, no sé qué coño hacen todos los botarates que los rodean y que cobran un dineral) de crear una concejalía de derechos civiles. Para empezar, muchos pensamos que era muy buena idea, tratándose de uno de los pocos ayuntamientos del mundo que dispone de un cuerpo antidisturbios propio (La Unidad de Policía Administrativa y de Seguridad, conocida popularmente como UPAS), utilizado sin complejos por el Primer Ciudadano para dirimir conflictos laborales (fue sonado el de los bomberos que protestaban porque tenían piojos en los uniformes y que fueron objeto de amenazas, expedientes y presión policial), vecinales (la célebre paliza a vecinos del Forat de la Vergonya), de extranjería (con el espectacular desalojo y posterior cacería de inmigrantes en la plaza Catalunya porque eran antiestéticos) o manifestaciones de solidaridad (cuando los del UPAS explicaron a los acampados por el 0,7 que esas cumbayadas estaban bien cuando había que ganar elecciones pero que se acabó lo que se daba, reforzando su argumentación a base de agua a presión y contundencia muscular).

»Pero no era el control de los excesos de sus milicias el objetivo de nuestros gobernantes, auténticos maestros a la hora de devolver la pelota a la sociedad civil (otra de sus grandes especialidades que, si fuera olímpica, llenaría de medallas los bancos y paredes del consistorio barcelonés).

»Si en Barcelona hay discrininación racial, sexual, laboral, si hay violencia, explotación y marginación, la culpa es obviamente de los vecinos que continúan llamando a los y las homosexuales maricones y tortilleras (respectivamente), del maestro que no ha educado como es debido al portero de discoteca admirador de las películas de Bruce Lee (el chino que repartía patadones a barullo), del tendero quemira de reojo al magrebí, etc. Y entonces es preciso que el yuntamiento actúe y cree un organismo específico con la partida presupuestaria -sin pasarse- correspondiente: un organismo destinado a hacer entender a la sociedad civil que la culpa de todo es suya (las ordenanzas para poner precio y castigo a las culpas y a los culpables concretos llegaría más tarde)».

Yo no lo escribiría -ni lo describiría- mejor. El libro sigue, y sigue en este tono porque, a ver qué vida, qué tono se va a utilizar cuando se habla de cierta gentecilla.

Si hay ocasión, seguiré transcribiendo.

Nota: El libro COMéspossible está bajo una licencia Creative Commons by-nc-nd que permite reproducirlo y distribuirlo libremente mencionando a su autor (cosa que ya hice en el post anterior, al que me remito). ¡Pero! No permite la obra derivada. Técnicamente, una traducción es una obra derivada y, por tanto esta entrada habría vulnerado los términos de la licencia. Por tanto, no me queda más remedio que acogerme al derecho de cita, toda vez que estoy reproduciendo una pequeña parte de la obra y no, ni mucho menos, la obra entera.

Si, de todos modos, los autores del libro se sienten molestos por ello o entienden que la traducción no es correcta y que en su texto y contexto no se corresponde fielmente con lo que ellos han expresado en catalán, que se pongan, por favor, en contacto conmigo mediante correo electrónico o a través del sistema de comentarios de esta bitácora y trataré de encontrar una solución lo más satisfactoria que sea posible.
Anuncios
Both comments and trackbacks are currently closed.
A %d blogueros les gusta esto: