Hasta aquí de mierda

De la serie: Rugidos

En Barcelona, la nieva no es blanca, la nieve es marrón, marrón mierda, marrón como el que sufrimos los ciudadanos. Los autobuses inutilizados, parte del metro (Ferrocarrils de la Generalitat), averiado (¡y estos acróbatas quieren gestionar las cercanías de RENFE, los muy ineptos!), la otra parte del metro, colapsada. La ciudad, como siempre que pasa cualquier tontería, patas p’arriba. Mucho diseño, mucha marca BCN y mucho guano, pero a la hora de la verdad, esto es lo que hay.

Toda la ciudad hecha un pingo por cuatro copos y cuatro dedos de nieve (eso, donde ha llegado a haber cuatro dedos). A estas alturas, la nieve, convenientemente pisoteada, es ya una pastuza gris y resbaladiza. Muchos fémures van a saltar esta tarde. Y como esta noche hiele, los servicios de urgencias no van a saber ni por dónde empezar mañana.

¡Y encima el tío ese quiere traernos (imponernos) unas olimpiadas de invierno!.

Si dentro de un año volvemos a meter en la alcaldía a este tipo y a su gente, todo lo que nos pase lo tendremos bien merecido.

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Comentarios

  • Monsignore  On 09/03/2010 at .

    Te puedo contar que tu amado párroco ha tenido que pasar la noche en un hotel, imposibilitado de salir de la ciudad.

    Jodó maño, qué nochecita…

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