Ajustado estoyyyy

De la serie: Los jueves, paella

Pues fíjate que no. Que no estoy cabreado. Bueno, maticemos: no estoy cabreado… así, en general. Como no me canso de decir, vayamos por partes…

Como todos sabéis (y algunos celebráis, no digáis que no) a los funcionarios nos han ajustado hoy. Un cinco por ciento. De promedio, claro: quiere decir que a un subdirector general le rebajarán un 5,48%, pongamos por caso, y a mí -que no tengo cargo ni perrito que me ladre y soy un paria del montón- solamente un 4,92%, pongamos por otro caso, que no se diga que no hay proporcionalidad en la distribución de las cargas.

En otras ocasiones me he rebotado. No es que haya servido para nada, pero me he rebotado. Date cuenta de que que mi hija mayor nació un 11 de agosto de 1992; pues bien, su primer cumplemeses lo celebramos con el anuncio del ministro Solchaga (así no se muera nunca: siempre enfermo de algo sucio, doloroso y maloliente) de que con harto dolor de corazón (sic, el muy falsario, por no decir otra cosa tanto peor como merecida) nos congelaba los sueldos a los funcionarios. Levanté en vilo a la pequeñaja -un mes, como queda dicho- y le metí la primera bronca paterna: «Pero tú… ¿dónde cojones has metido el pan que se suponía traías bajo el brazo, so golfanta?». Había que pagar la juerga olímpica, claro: es necesario decirlo porque aún queda gente que se cree que aquello salió gratis y lo mismo les da, a los muy pardillos, por apuntarse a la juerga olímpico-cutre de Hereu. Que no, que hubo que pagarla con una crisis de cojones; menos mediática que esta de ahora, pero con el mismo origen sinvergüencil. O sea que los funcionarios pagamos la puta olimpiada y yo me cagué en los designios divinos. Luego hubo que entrar en el euro reduciendo deuda y déficit (que eran de arrea) y volvimos a pagar la factura los funcionarios. Y me olvido de una tercera congelación, que fue la segunda y cayó entrambas. En todos los casos (del primero al último, porque a esos tres hay que añadir congelaciones virtuales con aumentos salariales del 2% cuando el IPC -pertinentemente falsificado, como siempre- andaba por el 5%, congelacioncitas que aún ibamos sufriendo hasta ahora) me cagué en la puta madre del país cuando todo el puto país aplaudía que nos jodieran porque los funcionarios ya se sabe que no damos golpe y toda la demás cagarela.

Pero, mira, esta vez me lo he tomado con filosofía. Bueno, con la que está cayendo no es para menos: después de todo, a mí me ajustan a piñón fijo, o sea, me bajan un cinco y el año que viene congelado (bah, como siempre), pero es que fuera hace más frío y, al final, ya sé de qué me voy a morir mientras que otros no saben si cubrirse el cuello, la entrepierna o el culo. Fuera hay contratos de mierda, empresarios de mierda, sueldos de mierda (bueno, esos también los tenemos nosotros) y cotizaciones de mierda que se terminan el viernes para reemprender el lunes; o sea que también hay inspectores de trabajo de mierda, porque todo hay que decirlo, queridos hermanos en la función pública, que es que no se os ve ni en holograma; y jefes que asustarían a un sargento chusquero de los de antes, pese a que 12.000 euros de papá les han proporcionado un MBA en cualquier sitio de esos ad hoc (y no te enfades, Enrique, pero es que se ve a cada pájaro con MBA, tío, que dan ganas no sé si de llorar o de destriparlo in situ sin formación de causa).

Por otra parte, también los funcionarios hemos de reconocer que nos hemos ganado a pulso que ahora nos sienten la mano: nos metieron tres congelaciones a 0 puro y duro y ya no sé cuántas a 2% con IPC a más del doble y no dijimos esta boca es mía. Qué gustito me da, señor preboste, que me dé usarcé por el culo. Y el preboste, imagínate: putas gratis que, además, pagan la cama. Pues en vez de congelar les vamos a recortar y ya verás como, encima, nos la van a mamar de canto y sin suplemento.

O sea que fíjate si tengo motivos para estar cabreado y, no, no estoy cabreado, ya ves.

Porque, además, me parece encantador que seamos los funcionarios -a piñón fijo- y el resto de los currantes -en modo barra libre- los que paguemos los platos rotos. Y ni yo mismo sé si estoy hablando sarcásticamente o completamente en serio. Porque, claro, de muchas cosas nosotros mismos tenemos la culpa: si nos dedicamos -os dedicásteis: lo siento, pero estoy exento en el particular- a comprar pisos a precios brutales sin preguntarse primero con qué se iban a pagar, en el estúpido (y autoengañado) convencimiento de que la juerga iba a durar toda la vida, pues, claro, después de la cogorza hay que pagar el vino, esto pasa en cualquier taberna. Y si el tabernero es un ladrón que te ha dado peleón por Rioja Gran Reserva, te jodes por tener el paladar de corcho y, sobre todo, por haber pedido la segunda copa, a sabiendas de lo que había con la primera. Que no hay excusa.

Fíjate que tampoco me cabrean cosas que tienen a no sé cuánta gente tirándose de los pelos. Que nos ajusten a los más indefensos, a los, bueno, digamos que a los pobres (es que a mí, con coche, piso y demás, me da no sé qué intitularme pobre cuando hay gente pasando hambre, hambre de gusa, hambre de un bocata, no de la justicia de las bienaventuranzas papistas), es, por demás, natural: cuando hay que tocarle los cojones a alguien no vas a hacerlo al que te puede inflar la cara a hostias. De modo que, en primer lugar, devolvemos a los bancos la pasta que han perdido especulando contra nosotros y que les salió mal porque otros de no sé dónde fueron más listos que los rutilantes MBA de aquí (que ya manda huevos, por cierto); en segundo lugar, los bancos y sus cómplices usan esta pasta para apostar rufianescamente contra nuestro valor, contra la pura, dura y simple riqueza del país, contra nuestra propia solvencia; en tercer lugar, se blinda al país (léase la UE) contra los tahúres a los que hemos financiado; en cuarto y último lugar, hay que pagar la factura de la pasta con la que han apostado contra nosotros y de la pasta necesaria para que los tahúres no se levanten con la tómbola entera y la factura, claro, nos la pasan a nosotros.

Como no ha ardido un banco y como ningún broker ha caído muerto a palos en una esquina con las primeras luces del alba, está muy claro: nosotros no mordemos, ergo nosotros pagamos.

Cuando nos dejemos de esquíes, de fútbol, de restaurantes, de vuelos low cost a hacer el gilipollas con calzón corto en países subdesarrollados y demás idioteces y cojamos palos, gasolina y mecheros y salgamos a la calle a decir aquí estoy yo, verás como empiezan a arreglarse algunas cosas como por ensalmo. No hay como enseñar los dientes para que te los limpien.

Y que conste que, como no he parado de decir, no estoy cabreado, ¿eh?

En absoluto.

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Y claro, con la que está cayendo, el Hereu eligió un mal momento para dejar de fumar. O sea que su Diagonal de vino y rosas se va yendo a tomar por el culo. En términos democráticos, quiero decir: su fastuosa consulta le está dando un puntapié en el trasero que sobrepasa largamente, según los sondeos a pie de urna, el 70 por 100. Y eso con todas las trampas que ha hecho. Si llega a jugar limpio, no votan a favor de sus inventos ni sus concejales. Otra cosa es lo que hará de todos modos. Si ya ha acordado con los interesados que el tranvía pasará por ahí peti qui peti, está claro que el tranvía pasará por ahí peti qui peti.

A menos que… él no esté ahí.

Es importante pararle los pies ahora. Aunque pretenda dar un golpe de municipio y o bien trampee los resultados -lo que no sería sorprendente a la vista de su comportamiento previo- o bien, aún reconciendo que los ciudadanos lo hemos enviado masivamente a tomar por el saco, haga finalmente lo que le dé la gana por encima de cualquier otra consideración, necesita tiempo. Necesita tiempo y no lo tiene de aquí a las elecciones. Por eso es importante que el voto C continúe in crescendo estos días de votación que aún hay por delante, porque, aunque no servirá para mucho más, será suficiente para pillarle con el paso cambiado, y con eso puede bastar.

A continuación, es necesario que los barceloneses no seamos burros y quitemos a ese tío de enmedio en las próximas elecciones. Es importante que el que venga detrás (que no será mucho mejor que él, ojo, venga del partido que venga) no tenga el pretexto de que ese pescado ya le ha llegado vendido y que no pueda escudarse en ello para llevar adelante la catástrofe de la Diagonal. Ojo, porque en este tipo de cosas mojan muchos cuñados que abarcan todo el arco parlamentario (municipal, en este caso, aunque para el caso -y sin el caso- viene a ser lo mismo) y la puntada que da uno lleva bien prendida el hilo de los otros, aunque luego en los plenarios escenifiquen sus comedias pour épater le bourgeois. No nos fiemos ni un pelo de ninguno de esos. Nuestro juego, nuestra única posibilidad, es ponérselo difícil a todos ellos.

Echarle el freno a Hereu, aparte del valor intrínseco de ello, es quitarle al sucesor, sea quien sea, la excusa de la herencia y hemos de afanarnos en lograrlo. Es importante que el voto C sea masivo, como ahora va siendo -o más aún, si es posible- porque contra más masivo sea más difícil le costará andar manipulando las cifras. Recordemos que es una consulta simplemente testimonial, que no tiene un control verdaderamente seguro -hasta donde lo sean los oficiales, que de eso también habría mucho que hablar- y que es mucho más fácil que en el sistema electoral habitual hacer de las mangas capirotes.

O sea que ánimo, que esto va bien, a ver si conseguimos parar en seco a tanta megalomanía municipal, que ya está bien de inventos y a ver si conseguimos de una reputa vez que Barcelona sea encabezada por un simplemente buen gestor que sepa llevar el día a día y sea capaz de planificar una mejora ciudadana global quizá imperceptible por milimétrica pero eficaz a fuerza de sostenida, sin meternos en veredas ni en barbaridades que, a la postre, nos acaban endeudando hasta las cejas a beneficio de los cuatro de siempre.

Que ya nos toca, coño.

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Bueno, pues ya está la paella, esta vez diédrica, pero puntual y en su perfecto punto.

Para la próxima, nos ponemos en 20 de mayo, penúltima jueves del mes de las flores, el mes primaveral por excelencia pero que, yo no sé en el resto de España, en Barcelona está resultando -a juego con los inventos municipales- una mierda que ni chicha ni limoná, ni primavera, ni invierno ni todo lo contrario.

A ver si la meteorología se pone de acuerdo con el calendario o definitivamente en frontal rebeldía contra éste -que también sería divertido y prestoso- pero, en todo caso, que se decida de una puñetera vez.

Las iremos viendo venir hasta entonces, queridos.

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Comentarios

  • lamastelle-filosofo  On 13/05/2010 at .

    Mirandolo desde un punto de vista filosofico-politico…

    TESIS: ZP baja las pensiones de MILLONES de jubilados. Y yo ayer no vi ni oi a nadie quejandose en la calle.

    ANTITESIS: Ayer un equipo de futboleros de Madrid ( que no madrileños ) gano noseque y en mi calle hubo pitidos y canticos hasta las 12 de la noche ( y esto es La Coruña ).

    SINTESIS: Mejor aprender noruego y emigrar, que este pais ya esta condenado…

  • PROTESTAVECINO  On 13/05/2010 at .

    En Espanha, el recorte funcionarial, será del 14% lineal, tal como mandan los del subenestrujenwagen.
    IVA del 21%.
    Reducción del funcionariado.
    No te quejes, lo de la Diagonal no es nada comparado con otras “obras” del plan “ENGAÑO”.
    Obras realizadas por Asesorías Técnicas El dedo Loco SA y su personal con los pasaportes “guardados” por su empresario para que no se les pierdan.
    1969.- Accesos a Galicia, sin completar a día de hoy.
    Cuchi, no es lo mismo un 14% en Barcelona que en Vega de Liébana o españolandia, somos funcionarios de la misma categoría, pero el españolito gana un 20% menos.
    Pongamos que hablo de Compostela el funcionario D= 1200€, en Madrid estatal 1000€, autonomico 1100€, no es lo mismo.
    Según publica un compañero en un comentario de Meneame tenemos acumulada una pérdida de sueldo del 30% desde 1979.
    Con la que nos esta por caer yo ya firmaba por ese 14% y 21% de IVA y que Dios reparta suerte.

  • Jordi  On 13/05/2010 at .

    9.000 millones para “rescatar” a la ladrillera Caja Castilla la Mancha, casi 8.000 más para el Plan “Engaño” (magnífica definición) y una larguísima etcétera. ¿Seguro q

  • Ryouga  On 14/05/2010 at .

    Pues ayer vi a un amigo guardia del seprona contentisimo oyes, sueldo mileurista bajada del 5% retenciones fiscales por encima del 16% ,con solo sueldo tiene que mantener a la familia y pagar hipoteca.

    Ayudas a los bancos, subvenciones a la iglesia, especulacion y al finar a pagar los funcionarios, jubilados y subida de impuestos indirectos, y luego van y cantan la internacional.

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