Enderezando entuertos

De la serie: Los jueves, paella

Inicio esta jubilosa paella con una gran satisfacción: a la puta roja le han atizado la [espero que] primera patada en los cojones. Los tripudos de chapela y bombo que vayan aplicando el lolo-lolo de la marcha real a la marcha fúnebre. No sé, obviamente, cómo acabará, pero no hay duda de que empieza la mar de bien. Claro que, a lo mejor, sólo es que la pista estaba en malas condiciones y los jabalíes han comido porquerías.

Y mañana sale el decreto de apretarnos los cataplines. Para cortarse las venas (el Gobierno, claro).

Por mí, que no se entretenga.

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Siempre me he rebelado contra el miedo. Siempre he dicho que el miedo sólo genera más miedo y que arrinconándose temblando de pánico, el ratón sólo consigue que la escoba que lo va a aplastar afine mejor la puntería.

No me gusta hacer el número del capitán Haddock (¿miedo yo?) porque de miedo voy a ser poco sospechoso: después de los más de mil doscientos artículos que he escrito aquí abarrotados de invectivas, no iba a arrugarme por un quítame de allá estas pajas. No, no ha sido propiamente el miedo, el problema.

Pero sí que es verdad que me he dejado… ¿intimidar? Bueno, quizá no intimidar exactamente, pero, en todo caso sí que es verdad que he cedido a lo que, en esencia, no fue más que una incomodidad. Quizá las legañas de una mañana dominguera. Da igual. El caso es que he cedido. Y no me gusta.

No me gusta porque, además, no he retrocedido ante un problema real. Que unos cuantos retrasados mentales, unos cuantos pichaflojas, unos cuantos gilipollas por causa, probablemente, de un estropicio genético, me hayan hecho retroceder, me está encolerizando cada vez que lo pienso; y lo pienso muchas veces por hora cada una de las putas y numerosas horas que van desde el domingo hasta el momento de escribir esto.

El domingo, como saben mis habituales bravos, me autocensuré. Me autocensuré porque unos cuantos hijos de puta que van de progre-buenoide (si es que no son hijos de la gran puta químicamente puros, que todo podría ser) me montaron un abucheo en mi buzón de correo, porque sus pobres, miserables y decadentes neuronas se atascaron por falta de inercia intelectual ante la primera expresión políticamente incorrecta que apareció ante sus ojos, incapaces ya no de terminar el artículo sino de termnar la frase.

Esa putrefacción intelectual de la que adolecen esos capones mentales me humilla todavía más, en tanto que pienso que fue suficiente para hacerme dar un paso atrás. Ojo: he dado muchos en esta vida, no voy de héroe, para nada. Pero ha hecho falta algo mas que cuatro caricaturas de detritus cerebrales para hacerme retroceder.

Teníais toda la razón cuando decíais -alguno, literalmente- que lo que yo hice el domingo es un mal precedente y, por tanto, hay que volver al recto camino.

Hay una parte del mal que ya está hecho. El paso atrás, sin duda alguna, se dio. Lo di, vamos. Pero no todo el mal es irreparable; un paso atrás es una pérdida de tiempo y de esfuerzo, pero no es el final de la ruta, simplemente hay que compensarlo con otro paso adelante y continuar andando.

Y esto es, exactamente, lo que voy a hacer: esta paella va a tener un anexo, y este anexo va a ser el artículo «Negros» que estúpidamente me autocensuré el domingo por la mañana.

Puede gustar o no gustar, a eso no tengo nada que objetar. Pero los imbéciles, que se abstengan.

Mejor aún: que se jodan.

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Bueno, como se veía venir, CCOO y UGT han tocado el pito de huelga general. Curiosamente sin que el decreto de atornillamiento gonádico haya sido promulgado aún y aunque, a estas alturas, todos sabemos de qué va, las formas son las formas, tienen su corazoncito y tienen derecho a un lugar en el espacio. Pero, como hubiera dicho el llorado Tito B. Diagonal, esos del pañuelo de las cuatro punchas entienden de formas lo que Carod-Rovira de toros (¡Ups! A ver si va a ser ésta una afirmación imprudente: lo de Carod, quiero decir).

Bien, convocada lo está. ¡Ep! Sin prisas ¿eh? Poc i ben paït, como decimos en Cataluña: poco y bien digerido. El 29 de septiembre. Qué largo me lo fiáis. Claro que es la única manera de que la huelga salga triunfante: la masacre de puestos de trabajo y de empresas y establecimientos que va a acontecer notoriamente el 1 de septiembre, promete ser antológica y va a causar muchísima cagarrina. A toro pasado pero, queridos, todo por su orden: primero la intoxicación y después la diarrea.

Porque yo, la huelga general esta, no sé por qué -seguramente me equivoco-, pero no me la creo hasta que se celebre. Viendo hoy los sondeos de diversos periódicos on line no parece que el personal esté muy entusiasmado con la perspectiva: En «El Periódico», un medio rojerillas de aquellos puturrú de fuá, o sea, muy, muy, muy rosadito pálido, la puntita nada más, los resultados no parecen muy alentadores para los dos grandes: más de un sesenta por ciento, no ve claro lo de la huelga. Hay mucho miedo en el cuerpo de la gente, niño, y más de uno tiene que sujetarse los calzoncillos con imperdibles.

Bien, ya sé que esos sondeos son técnicamente impresentables, pero si vais mirando por los diversos medios, veréis que los resultados no difieren mucho unos de otros; y donde difieren es porque el rechazo a la huelga es mucho más acentuado. Está claro que no parece estar el clima como para plantearla de cara a julio.

Lo que ocurre es que de aquí a finales de septiembre podríamos estar todos calvos. O no, yo qué sé. Esta es una crisis puramente financiera y lo único que se me ocurre es que estamos ante una partida de póquer jugada por tahúres de mucho cuidado que encima, los muy cabrones, apuestan con nuestro dinero. Y eso es lo que no va a arreglar, ni una huelga general, por una parte (las huelgas generales sólo tocan los cojones a la empresa productora, la industrial o la comercial, y se la traen floja a los gángsters de la especulación), ni por la otra, abundando en ello, los ajustes salariales y las facilidades para el despido. Eso pone contentos a cabroncetes de menor cuantía, cuya identidad está en la mente de todos, pero a los grandes tiburones de la especulación, los de Wall Street, los de la City y los del Deustche Bank, se la pelan gloriosamente.

Por otra parte, una huelga general es algo grave. No lo digo para que no se haga (entiendo que debe hacerse), pero no puede convocarse por un quítame de allá ese tantoporciento. Una huelga general debe aspirar a detener el puto país -y quizá durante más de un día- para que haya un cambio de rumbo a nivel de sistema (económico, en este caso, aunque tampoco estaría de más político). Convocar una huelga general porque se alargue dos años la edad de jubilación, porque se hayan congelado unas pensiones o porque se hayan recortado unos sueldos, es quemar la huelga general, descafeinarla. No es que estas razones no sean importantes, incluso graves, pero la huelga general lo es (o debiera serlo) muchísimo más. Una huelga general debe provocar pánico en quien tiene la sartén por el mango y debe ablandarlo (a hostias, como a los pulpos) para que ceda en lo esencial, para que ceda en la propia estructura de poder (económico o político, según el caso). Las huelgas con preservativo sólo sirven para que se pierdan las ganas de follar.

Como siempre ocurre en este país (y no sólo a nivel político, como puede verse) estamos ante lo que, andando todo ese tiempo y si llega a consumarse -de lo que, insisto, tengo algunas dudas- será otra gran ocasión perdida. El caso, como siempre, es que no pare el espectáculo y que los gilipollas -nosotros, en este especial caso- sigamos trabajando como burros para regalarles el dinero que nos confiscan mediante mil sutiles procedimientos.

Merecido nos lo tenemos.

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El anexo prometido…


Negros

De la serie: Pequeños bocaditos

Salimos a dar una vuelta -y dos copazos- con unos amigos. Viven cerca; en otro barrio, pero cerca. Un rato agradable. Volvemos a casa ya tardecito para nuestras costumbres y, pasadas las diez de la noche, nos sentamos a la mesa de una cena improvisada. Resulta que mis hijas han empezado a ver una película que pasan por la tele. No sé cómo se llama. La miro por encima del bigote y, me cagon todo, es un remake invertido (no maricón: simplemente invertido) de Adivina quien viene esta noche: los negros son blancos y viceversa (hay que joderse con la inteligencia supina que parió la cosa). Sólo que en lo que veo en antena no-sé-qué es una mierda de negro; y en Adivina… es un negro con dos cojones, no en vano se llama Sidney Poitier. Y los blancos son un par de mindundis llamados Spencer Tracy y Katharine Hepburn, dirigidos por otro don nadie llamado Stanley Kramer.

Mis hijas se tronchan con un suegro que podría ser el mozo de tren de una película de los años 20 (tiene la misma cara de imbécil). Y el blanco (o sea, la reversa de Sidney Poitier) podría muy bien ser Locomotoro (talán, talán, talán, yo soy el capitán). De las dos gilipollas que hacen de novia y de suegra, mejor ni hablar.

Y mis hijas se descojonan (insisto).

La película (la buena) la tienen en la estantería de los vídeos.

Ls sugiero que le echen un vistazo. Me miran como si fuese un marciano, pese a que les he advertido que es en color. Siguen riéndose con el mierda del negro. Y con el gilipollas del blanco. Y con las otras dos cagamandurrias.

Y yo las dejo ahí, que sigan con antenamierda -aguantando, de paso, sus cuatrocientas mil horas de anuncios- y con el mierda y con las gilipollas.

Me voy a echar otro vaso del viejo Jack (en versión cuarto de litro) a ver si acabamos de una vez.

Al menos, hasta mañana.

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Pues, recuperada dignamente la normalidad, pongo punto final a esta paellita que no me negaréis que ha sido verdaderamente un tanto especial.

La próxima semana, el jueves es San Juan una fiesta que yo creía nacional pero, mira por dónde, no. Lo es en Catalunya y lo es en varios sitios más, pero no en toda España. strong>Habrá paella. Vamos, y si no llega a haberla no será porque sea fiesta. Eso sí, procuraré dejarla escrita el miércoles por la tarde, no vaya a ser que los vapores de la verbena acaben siendo nocivos para el arte escribidor. La verbena de San Juan es la única fiesta a fecha fija que suele apetecerme celebrar, aunque lo hago con mucha sencillez y en pareja (que no en familia, porque las niñas ya se dan el bote).

Feliz entrada de verano que, en el meridiano que pasa por mi casa, acontecerá, exactamente, el próximo lunes 21, a las 13:27 CEST

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Comentarios

  • JP Clemente  On 17/06/2010 at .

    Saludos Javier y lectores, todos los días aquí mirando hasta que has vuelto, qué alivio. Mañana lo leeré, pues tengo mono destos días pero a propósito de echar la culpa al empedrao se nota que no sufres la prensa y deportiva nacional pues ya sabrías quel balón del mundial es raro raro raro y no nos gusta, aunque todavía tienen que explicar por qué, o sea, que fue por el balón. Saludos y forza per tutti! Si eres tan amable echa un vistazo por encima a mi texto sobre las subprimas porsi me he equivocao.

  • Rogelio Carballo  On 17/06/2010 at .

    Gracias por la referencia. Sólo quería comentar que, en mi viaje en tren entre mi casa en Pontevedra y mi trabajo en Santiago, he leido, releído, vuelto a leer, estudiado, analizado, resumido y sintetizado el post de marras………. y no he encontrado ni una sóla nota de incorrección política. Un misterio para mí. Será que me crié en un país donde los negros eran negros, los marrones criollos, y los blancos musiús. Y así se estudiaba en la escuela, como una consecuencia de la colonización y el mestizaje.

    En fin. Animo, jefe. Unha aperta.

  • Xan do Can  On 17/06/2010 at .

    Hola Don Javier.

    Me había hecho una idea mucho más salvaje del “artículo perdido”, ahora que lo leo flipo todavía más y apuesto claramente por la opción “indigencia mental”. Si le has dado tantas vueltas al asunto es porque era necesario dar este paso, te felicito por hacerlo.

    En estos casos mi política siempre es que las chorradas no se discuten, para eso ya están meneame, forocoches y demás insignias dospuntocerriles.

  • JP Clemente  On 17/06/2010 at .

    pos mira por donde la cosa parece que va por lo sin di cal, consiste en poner las cosas en menos de 3 letras paque no lo capten los buscadores mediante la orden select; el ataque suele ser con automatismos que no tienen na que ver, algo así como el vía agría, ya sabéis los imp ote nte s y realmente te bombardean que no das a basto borrar según entran, yo sufrí 1 por s m s al movil en Eivissa y me dejaron sin batería además de pagar al estafador revertido y borracho demasiao conocido aunque me piré de golpe de si tel del to en cuanto volví a la península; otra cosa es que las base datos son delicadas, en la de oposiciones fue por popularidad coincidiendo con los cuentos de Perrault cuando los censuraron, si alguien quiere ver algo bueno de verdad y que todavía hay diferencias entre académicos y zombis mirad porfa las versiones Perez Reverte en plan políticamente correctos, son los 3 que yo saqué en la web de oposiciones y venían pa probar un buscador software que regalaban en 1 revista, presumo de lector académicos, los otros relatos están protegidos: principito y la máquina enigma pero también los tengo y regalo

  • Arnau  On 17/06/2010 at .

    Mu bien por la reafirmación. Esta es tu casa y en tu casa haces lo que quieres. Estos son los mismos que reclaman ‘libertad de expresión’ cuando se les toca la cresta. Pues que aprendan.

    El estalinismo murió con Stalin. O eso debería ser…

  • Arnau  On 17/06/2010 at .

    Por cierto, y confirmando que hay un % elevadisimo de gente que NO LEE, la incompetencia ajena NO es tu problema.

  • Ryouga  On 17/06/2010 at .

    y cual era el problema de esa entrada ¿llamar a los negros asi en vez de gente de color?, ¿llamar blancos a los caucasicos?,¿deberia haber usado la expresion negros y negras y blancos y blancas?¿gente de color aunque el negro sea la ausencia de este?

    Me alegro que lo haya vuelto a subir la censura de lopoliticamente correcto es la peor de todas pues nos convierte en nuestros propios censores.

    A este paso dentro de unos años los filologos hablaran como los concursantes de GH

  • Anita  On 18/06/2010 at .

    En primer lugar, no acabo de captar que puede haber molestado a no sé quién…sinceramente, no lo veo y no creo que sea por la edad.
    En segundo lugar, muchas gracias por haberlo rescatado.
    Y en tercer lugar, me he visto reflejada en la situacion que describes de hijos saboreando sucedáneos (cine, música, libros, humor…) mientras les señalamos la estanteria o rebuscamos en los rinconcillos para enseñarles…los genuinos, los padres, !la fuente!…mientras ellos ponen cara de…!ya está la pesada!

    Un abrazo Javier y felicidades.

  • JP Clemente  On 18/06/2010 at .

    me he acordao de 1 supuesto real y verídico que viene al caso: hace muchos años 1 asociación padres rogelios de instituto montó 1 pollo tremendo a 1 profesor de filosofía que escribía artículos críticos contra el líder rogelio local pero desde posiciones de izquierdas, el pollo consistió en emitir 1 nota pública enlaque se decía quel profesor de filosofía deslizaba a sus alumnos contenidos esclavistas y racistas cuando hablaba de los filósofos que vivieron enla sacrosanta democracia griega clásica idealizada, pero como estoy seguro entendéis perfectamente en la jugada sucia 1 cosa (esclavismo, racismo) no tenía que ver con la otra (líderes de izquierda más que penoso) eran instrumentos o armas y todo valía como piedra arrojadiza
    saludos

  • JP Clemente  On 18/06/2010 at .

    yo creo que muy pronto empezaremos a escribir como Luis de Góngora y Argote o Francisco de Quevedo y Villegas escribían en el siglo XVII o al menos intentarlo con tal de seguir por aquí, esos truquillos de las @ o separar algunas palabras marcadas como las cartas de los tramposos en grupos de 3 letras para que no las capten con buscadores automáticos empiezan a ser recursos legítimos, aunque todavía suenen a gracietas

  • PROTESTAVECINO  On 19/06/2010 at .

    El palabro n—o, no es políticamente correcto, según “expertos”, se denominan, norafricanos.
    Mar—-is, arg—nos, gi—os y un largo etc.., se llamaran norafricanos, asombrados os quedaríais de lo que ciertos progresistas, entienden por racismo.
    Maestro, sigue con tus paellas, tus bocaditos y todo lo que nos quieras contar, gracias, Maestro, gracias.

  • Ángel Bacaicoa  On 20/06/2010 at .

    Hay días en que no entiendo nada. Gracias por no achicarse. Un abrazo

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