Nihil obstat

De la serie: Me parto el culo

Lo leo y no lo creo: los jesuitas consideran que los hackers están dentro de la ética cristiana. Y no es que lo digan solamente los jesuitas, porque el documento que contiene esa afirmación (el artículo «Ética hacker y visión cristiana», escrito por un tal P. Antonio Spadaro para la revista «Civittà Catolica») ha pasado, tal como se indica en el contenido enlazado, por un control previo de la Secretaría de Estado del Vaticano. Sólo se me ocurre una prevención: la Secretaría de Estado no es un órgano -en principio- de tipo religioso, sino político; es la presidencia del gobierno vaticano, pero en el sentido laico de la palabra; en otras palabras: es el albergue de la diplomacia, el filtro puramente político del Estado. Aunque parece evidente que la Secretaría de Estado no benedeciría jamás un texto que no se hallara dentro de la más estricta ortodoxia, no cabe descartar que pudiera amanecer la tía Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe -la Inquisición, para entendernos- con la rebaja. Y ya se sabe que para los sectores del Opus que tanto mandan en la cosa católica, los jesuitas -hermanísimos en Cristo, faltaría más- son algo así como… un poco… rojos, gente dudosa, algunos de cuyos más conspicuos extremistas llegan a estar, incluso, del lado de los pobres frente a los señores de derechas de toda la vida. Con los jesuitas -igual que en España con los catalanes- hay que tener mano dura. Fraternalmente, no faltaría plus.

Más allá de esas consideraciones políticas, bueno, parece que los seguidores de aquel heroico capitán de la hueste castellana que contribuyó a sofocar la rebelión franco-navarra alzada contra el rey (aún no emperador) Carlos ( o sea, que don Iñigo no debía tener el Rh correctamente colocado… ¿o sí?), se enteran medianamente de la fiesta. Empiezan por distinguir a los hackers de los crackers y dice cosas tan poéticas -siempre según la fuente citada: no he pillado el artículo original- como que ser hacker es como una filosofía de vida, de actitud existencial, lúdica y comprometida, que empuja a la creatividad y a la condición de oponerse a modelos de control, de competición y de propiedad privada. Que vayan llevando un camión de oxígeno a la $GAE, que les va a dar un pasmo; y otro a ESADE, la escuela de negocios jesuita. No, si la única manera de no terminar turulato es tomándotelo por la cachonda.

Lo bonito, por donde les luce el pelo de la dehesa, es cuando dicen eso otro de que en el código genético de un hacker hay una vida feliz, la intuición de que el ser humano está llamado a otra vida, a una realización plena y completa de la propia humanidad. Es urgentísimo, pues, descifrar el mapa genético de los hackers, porque ahí es nada lo que llevan como podamos convertirlo en vacunas.

Dice más cosas bonitas del hacking y de sus practicantes: «[…] Un hacker se compromete a afrontar los desafíos intelectuales, para darle la vuelta o superar creativamente los límites que le imponen los ámbitos de su interés» o bien «[…] Intuimos, pues, que hablando de los hacker no nos encontramos frente a problemas de orden penal, sino a una visión del trabajo humano, de la conciencia y de la vida, lo que plantea interrogantes y desafíos muy actuales», redondeando las boniteces, concluye en que el término hacker puede extenderse a «personas que viven de manera creativa muchos aspectos de su vida» y remata -agárrate- con que «el hacker es una especie de profeta moderno en el mundo actual dedicado a la lógica del beneficio, al que el hacker recuerda que el corazón humano desea un mundo en el que reine el amor y en el que los dones sean compartidos».

Para mí que el hijo del articulista acaba de terminar la carrera de ingeniería informática y… ay, no, espera…

O sea que está próxima la culminación de Richard Stallman y la canonización de su inefable San iGNUcio. La justicia siempre acaba refulgiendo.

Si es que al amigo Richard no le da antes un telele.

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Comentarios

  • Monsignore  On 04/04/2011 at .

    Coglioni, caro figlio, cuando sí, porque sí, y cuando no, porque no, pero es que no hay forma de tenerte contento! 😀

    ¿Has olvidado ya que fue el hijo de mi Jefe el que inventó lo del shareware de panes y peces?

  • Jordi  On 04/04/2011 at .

    Amén.

  • asmpredator  On 06/04/2011 at .

    Cierto es que el jefe de todos los curas inventó el compartir allá por la epoca romana y desde entonces ese compartir se ha metamorfoseado en un Internet donde los peces y los panes se multiplican digitalmente y donde se comparte la riqueza intelectual sin fronteras al menos de momento aunque ya han salido los romanos agua fiestas que pretenden ponerle puertas al campo y barreras al aire.

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