Pruebas, presidio y Zap

De la serie: Los jueves, paella

Formo parte -entre otros muchos, quizá ya demasiados- de un foro pequeño, de amigos, como si dijésemos (aunque en persona no conozco a nadie), en los que el tema principal -no único, pero apabullantemente predominante- es la política. En el foro hay personajes variopintos, de distintas opciones ideológicas y, claro, partidarios de los dos principales partidos. En el caso del PSOE destacan dos: uno, militante confeso, de los de carnet y tal, ignoro de qué nivel ni qué intencionalidad profesional pueda tener; y otro, del que no estoy seguro que haya firmado al pie del formulario, pero simpatizante, de aquellos incondicionales, seguro, segurísimo. Los dos acostumbran a pedir pruebas cuando se afirma algo tóxico del PSOE, aunque -con buenas razones, por lo general- no las necesitan para formular acusaciones de todo tipo contra el PP. Ya sabemos cómo funciona esto.

Son los únicos claramente alineados con un partido; los demás, lo están con unos determinados planteamientos ideológicos, coincidentes o no, ocasionales o no, con un partido, con otro o con el de más allá, pero no parece («parece», insisto), que se dé una alineación partitocrática concreta. Si la hay, estos dos aparte, la disimulan realmente muy bien.

A los dos del PSOE -los demás, no respiran al respecto- se les nota bastante encabronados con el asunto de #nolesvotes, lo cual a mí me incentiva mucho, precisamente ahora que #nolesvotes parace que pasa por un -espero que ocasional- bache del estado de ánimo, seguramente cansado por el recalentón de las primeras semanas. Claro, desde la perspectiva de que el uno es militante y el otro, si no lo es, anda muy cerca, deduzco fácilmente que su encabronamiento -como el conjunto de su actitud política- deriva directamente del manual del partido y del briefing semanal. Me gustaría que lo viérais, porque es divertido constatar cómo el PSOE instruye a sus militantes. La única lástima es que no haya un par de ejemplares parecidos del PP para tener el panorama completo.

Una de las cosas que les caracteriza, como decía al principio, es su enérgica exigencia de pruebas cada vez que alguien pone en solfa alguna marranada del PSOE, cosa frecuente, claro. Y es una actitud que me recuerda mucho a la de aquella ínclita Rosa García, presidenta que fue de Micro$oft Ibérica, que se ponía como una moto cada vez que Stallman hablaba de ciertas puertas traseras nada inocentes que todos estamos al cabo de la calle que tienen los programas de Micro$oft y muy especialmente el dichoso Güindou$: exigía pruebas concluyentes a grito pelado. Naturalmente (y eso lo sabía la García perfectamente), se trataba de lo que se llama «prueba diabólica»: no se puede demostrar lo que hace y no hace Güindou$ de tapadillo, porque no se puede acceder a su código.

Por supuesto, las exigencias de pruebas que reclaman ambos militantes son, en muchos casos, asimismo diabólicas: la corrupción económica puede probarse mediante las -abundantísimas- noticias de prensa, pero ellos cortan fácilmente los nudos gordianos por más evidentes que sean: «¡Hombre, claro! ¡Nada menos que una noticia de “El Mundo”! ¿Qué va a decir “El Mundo”?». Como «El País» o «Público» no se caracterizan precisamente por proveernos de muchos datos sobre la corrupción en las filas socialistas, muerto el perro («El Mundo», «ABC», «La Razón» y no digamos nada de «Libertad Digital») se acabó la rabia de la corrupción en el PSOE.

Pero a ellos también se les puede formular la misma objeción que le hice una vez a la García: esto no es un tribunal y la presunción de inocencia es un principio jurídico, quizá, a lo sumo, moral y sólo para casos muy concretos e individuales. Desde luego, nunca a los efectos del fuero interno: yo presumo lo que me da la gana, actúo en consecuencia de ello y se acabó, sólo faltaría que a la hora de poner los medios para evitar que un fulano me estafe tenga que esperar a que me prueben que el tal fulano es un estafador.

No hay presunción de inocencia en el mercado, le dije a la García hace ya años. Si alguien de mi confianza (de mi verdadera confianza) me dice que vaya con ojo, que tal coche es malísimo, tiene una mierda de frenos y tiende a volcarse en una curva fuerte, ya pueden salir quince mil ingenieros a demostrarme lo contrario con doscientas mil fórmulas; sencillamente, no voy a comprar ese coche y me importa tres cojones que su fabricante pida millones de pruebas. Me da igual. Soy el amo de mi dinero y no necesito pruebas para gastármelo como me dé la gana. Y como no me fío -ni un pelo- de su Güindou$ ni de su Micro$oft, en mi casa no entra Güindou$ y punto pelota. Que se vayan a cagar ella y las pruebas.

En política pasa igual. ¿Pruebas de corrupción? Para meter en la cárcel al corrupto, por supuesto. Para ejercer mi derecho al voto, ninguna: me basta con los datos y mi juicio -terminante, inapelable- sobre los mismos. Y la mayoría de los ciudadanos funcionamos igual. Y si a los políticos no les gusta, que se jodan: cuando se meten en el oficio ya saben -o deberían saber- aquello de la mujer del César. Pero las pruebas que se las dé Rita la cantaora, hasta ahí podríamos llegar.

¿Qué pruebas debería aportarle a quién y qué pruebas necesito para establecer un claro supuesto de corrupción -económica y/o política- en la vergonzosa votación del Europarlamento sobre billetes de primera clase? ¿Qué pruebas necesito para orientar mi voto en función de unos ciertos y sospechosísimos premios que grandes corporaciones otorgan a los otrora ministros que tanto las beneficiaron?

En política -también en política electoral, a la hora de ejercer el voto-, igual que en el mercado, no hacen falta pruebas, basta con la convicción de cada cual formada con los datos que a cada cual mejor parezcan. El voto -como el dinero de cada uno- es libre (hoy por hoy: igual mañana pretenden que para votar se aporten pruebas contra aquellos a los que no se vota).

A cagar a la vía.

(Gràcies, Jordi)

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Resulta que hay un fulano que lleva encarcelado desde el año 1976 y aún está en el trullo. La razón, encima, es un complicado cúmulo de tecnicismos sobre la superposición o sucesión cronológica en el cumplimiento de diversas penas. Ello, complicado por unos cuantos intentos de fuga (¿cómo no iba a intentar fugarse un tío con un futuro -que, efectivamente, ha acabado haciéndose pasado y presente- como el que tenía él?). Encima, resulta que el hombre en cuestión no había cometido delitos de sangre. O sea que tiparracos como De Juana Chaos, con decenas de asesinatos sobre su negra y presunta conciencia (¿ves? de la existencia de ella sí que no hay pruebas) entraron en prisión mucho después que nuestro hombre y ya llevan algunos pocos añitos fuera (con todas las de la ley, ojo, que nadie lo discute, o, por lo menos, no yo: pena cumplida, delincuente excarcelado, eso es de cajón).

Me parece algo alucinante y de verdadera pesadilla para la víctima (el delincuente o ex-delincuente, en este caso). Porque, encima, el Tribunal Supremo -que parece lejanamente proclive a poner punto final a esa barbaridad- resulta que dice que no puede hacerlo por otro tecnicismo, como es que la Audiencia de Granada -que sí se niega a la excarcelación del pavo- no ha relatado con la suficiente profusión los antecedentes jurídicos de toda la historia. Demencial.

Claro, si después un día ese tío decide -con toda su razón, cuando menos, moral- llevar este asunto al Tribunal de Derechos Humanos, y éste le da la razón… ¿quién va a pagar las indemnizaciones que le impondrán al Estado español? Nosotros, claro está. Como los miles de euritos que vamos a tener que pagarle a Otegi por ese empeño estúpido en blindar la imagen del rey más allá de lo que se protege la de cualquier ciudadano.

Estas cosas deberían costarle la firma a alguno de los que firman, a ver si así se piensan un poco las cosas y actúan rectamente, en vez de torcer la ley al servicio de sus intereses políticos… o de los otros. Pero, claro, pagando nosotros, los ciudadanos, todo es alegría y carrasclás. Billetes de primera, indemnizaciones a batasunos y pare usted de contar…

Pero ni siquiera la indignación política que me produce este hecho es capaz de ocultar el horror de esa vida hecha mierda. A ese desgraciado lo enchironan cuando yo aún estaba estudiando la carrera y él era tres o cuatro años mayor que yo. Hice la mili, di mis tumbos laborales, hice mis oposiciones, me casé, tengo dos hijas, una de ellas ya mayor de edad desde hace casi un año y, si no fuera por la corrupción política y financiera, ya me bastaría con los dedos de las manos para contar lo que me falta para jubilarme. He vivido una vida que, mirando hacia atrás, ya empieza a ser larguita -espero que acabe siéndolo aún mucho más, no tengo ninguna prisa por dejarla- y -al menos para mi gusto- bastante rica, aunque aún me queda mucho que hacer. Y en todo ese tiempo, lo único que ha hecho ese tío… no, peor, lo único que le han dejado hacer, es echar las horas muertas en presidio durante treinta y cinco años. Y sus señorías granadinas aún piensan que no es bastante.

No sé qué puede estar sintiendo él. Hace no mucho leí sobre uno que se había tirado veinte años en la cárcel (no son treinta y cinco, pero no está mal tampoco) y, ya mayor, decía que no quería salir porque tenía su vida hecha en el mako, tenía allí sus cosas y sus amigos. Y tenía, supongo, tres comidas diarias y un techo nada bonito pero que le permite dormir seco y razonablemente caliente. En la calle le esperaba -quizá la haya encontrado ya- la soledad, la miseria, la pensión no contributiva y, más que probablemente, una habitación acondicionada en un caja de cartón de embalar frigoríficos y el cartón de donsimón por toda cena.

A veces me pregunto qué hacemos con la gente. Pagamos a los jueces, a los policías, a los carceleros y -en su época y que no vuelva- a los verdugos, y nos inhibimos de los infiernos que creamos. Y me pregunto, no pocas veces, si realmente habrá delitos que merezcan esos infiernos.

Verdadero terror ajeno.

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Y ahora que se va Zap III El Amortizao ¿qué va a pasar? Porque, si se cumplen las previsiones, nada: en 2012 el PSOE será estruendosamente barrido por el PP (si #nolesvotes no lo remedia, que no sé si podrá llegar a tanto como remediarlo) y, bueno, los ciudadanos tendremos que enfrentarnos a otros corruptos, a otros traidores, otros sinvergüenzas. Cambiará la foto, pero no el artículo.

Pero, claro, falta un año. Bueno, una cosa… ¿Falta un año? Porque por ahí -mentideros de Madrid, decidme…- se ha comentado que igual Zap quiere darse el bote con la traca de convocarnos elecciones a la vuelta del verano. Es posible, no sé. Sí sé que el PP anda loco por adelantar las elecciones (bueno, anda loco por ello desde el 13 de marzo de 2004) supongo que porque percibe que ha llegado a su punto más álgido y que, a partir de ahí sólo puede quedarse igual o perder, o sea que ahora mismo intenta no correr riesgos. Lo que le puede pasar es que de tanto intentar no correr el riesgo acabe materializándolo.

Parece difícil, porque el PSOE las ha hecho muy gordas y ha arrojado al abismo grandes puñados de votantes, mientras que el PP mantiene impertérrita su guardia de hierro de forofos recalcitrantes, si bien también genera grandes y extendidas (y muy racionales) desconfianzas, lo que hace prever que si #nolesvotes no funciona, funcionará la abstención galopante.

Zap ha quemado, además, a todo su equipo. Claro que estaba hecho de material muy inflamable, porque ha sido siempre una mierda de equipo. ¿Quien queda, más allá de Chacón y Rubalcaba? ¿Pepiño? ¿La Pajín? En realidad el PSOE ha ido del asco al vómito y sólo una profunda regeneración interna -muy profunda, radical- podría darle esperanzas. Pero no de cara a 2012, claro, eso habría de trabajarse a más largo plazo. Desde luego, una buena paliza el 2012 favorecería esa regeneración: habrá que esperar a ver ese suelo tan habitualmente alto que siempre deviene derrotas dulces que impiden travesías del desierto. En todo caso, ni Chacón ni Rubalcaba parecen tener entidad para dirigir esa travesía. Por descontado, que para gobernar, aún menos. Pobres de nosotros -por más jodidos que estemos ahora- como uno de esos dos piernas llegue a la Moncloa.

Si tendrán ellos el ambiente depresivo, que el anuncio de Rodríguez Ibarra de que al día siguiente de las elecciones, el 23 de mayo, iba a liarla gorda parece que ha levantado las antenas de la atención y alguna alegría más o menos soterrada. ¿Qué se espera de Ibarra? ¿Que dé el golpe de presentarse candidato a las primarias? Dudo que su cardiólogo se lo permita. ¿Quizá que nos amanezca apadrinando a algún tapado? ¿Quién? Fernandez Vara no sería propiamente un tapado, ese ya anda por ahí amagando desde hace tiempo…

Desde luego, si yo fuera militante socialista, me preocuparía mucho que toda la chance del partido estuviera en lo que pueda ocurrírsele a un jubilado de la viejísima guardia. Pero ojo con el jubilado: es un político de fuste y por más jodido que esté del corazón, la cabra siempre tira al monte; no creo que se imagine como titular en la Moncloa, pero sí como una especie de Mazarino oculto en la sombra. De hecho, desde que dejó el gobierno autónomo de Extremadura, no ha dejado de darle caña a la chusma zapatera y se ha dedicado a montar pollos cada dos por tres cantándoles las verdades del barquero.

El regreso a la acción, aunque sea encubierta, de un Rodríguez Ibarra (si este llegara a ser el caso) me produce, como ciudadano una sensación extraña, expectativa, desde luego. ¿Sería un apadrinamiento de Rodríguez Ibarra capaz de reagrupar a un electorado deprimido y abstencionista? ¿Lograría dar en menos de un año la campanada de arrearle otra gran hostia a Rajoy (el cual, por otra parte, se la tendría bien merecida) y convertirlo en el prototipo nacional de fracasado, del paria y del gafe? No dejaría de tener su puntito, pero no estoy del todo seguro de que me fuera a gustar el experimento.

Como activista del software libre, estaría en la gloria.

Como catalán, estaría en la mismísima mierda.

Qué dejà vu, Dios mío, qué dejà vu

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Bueno, pues hala, servida queda. Otra paella de las que me ha gustado escribir y cuyo guión llevaba, también, un par de días marinando. O sea que, queridos, he cumplido prontito y bien, para inaugurar dignamente este mes de abril que empieza realmente veraniego, me cago en su padre, si haylo.

Nos vemos, pues, el próximo jueves, que será… ¡14 de abril!. Fecha señalada por lo obvio y porque es el cumpleaños de las paellas de los jueves. Cumpleaños (el sexto) y cumplesemanas (no sé cuántas; trescientas quince, más o menos), qué coincidencia.

Copita de cava a vuestra salud.

Portaos bien y sed felices.

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Comentarios

  • JP Clemente  On 08/04/2011 at .

    salu2 Javier y fans, #nolesvotes por supuesto y creo que hay que seguir insistiendo porque algunos mensajes van calando; he leído apenas la 1ª parte: el problema de Internet Explorer de Windows es realmente la versión 6 que aparece en los equipos como Explorador de Windows, en especial sus archivos temporales y caché, verdadero basurero pero no es puerta trasera pues lo que hace es que descompone en partes (basta meter 1 archivo que no maneje, por ejemplo .raw de las fotos y darle al botón de > ya estás en el trozo archivo siguiente pero de la red, lo que es dramático en algunos trabajos; realmente la solución de Windows (pues el Explorer 6 no tiene solución al ir alojado en el Sistema Operativo, yo siempre recomiendo usar los otros navegadores también en el propio equipo), el llamao ASP.net, incluso regalando 1 editor bastante curioso para algunas cosas, fue hacer lo mismo pero invulnerable, es decir, basurero de fragmentos de archivos comprimidos en 1 base datos que no hay forma entrarle, creo que ni Windows, algo así como las 1ª piedras de los edificios. Esto, obviamente no vale para nada pues el administador (el p. amo) lo es precisamente por 1 orden en exclusiva, la de borrar mientras que las otras (buscar, actualizar, grabar, por ejemplo este comentario) son las que se ponen a disposición del visitante. La gente que haya pagado por ASP.net ha pagado por algo que no funciona. Digamos que el borrado seguro es algo fundamental en las bases de datos, por eso es tan difícil, hasta los obispos dicen que es más difícil darse de baja de 1 base datos que del matrimonio. Pero si ni eso es seguro…

  • Carolina  On 12/04/2011 at .

    Hola Javier:
    Soy una asidua lectora de tu blog, y aunque no siempre estoy de acuerdo, tus argumentaciones me parecen muy interesantes.
    En fin, este comentario sólo es para hacerte una sugerencia plástica. En mi opinión, el color que has puesto de fondo de los artículos es demasiado oscuro y dificulta la lectura de los mismos.
    A lo mejor es cuestión de mi monitor. No lo sé.
    Ahí queda el comentario por si sirve de algo.
    Carolina.

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