Encrucijada

De la serie: Anuncios y varios

Yo no sé cuántos de los que me leéis escribís a vuestra vez. Algunos tenéis bitácoras con temáticas y frecuencias de refresco muy variables de uno a otro. De otros no me consta actividad en este aspecto, pero cabe no descartar que alguien haga sus pinitos y se los guarde por timidez, por falta de autoconfianza… bueno, o a lo mejor, con razón 😉

En todo caso, me imagino que la mayoría, bien sea por experiencia propia, bien sea por imaginación fértil, sabréis lo que cuesta escribir algo mínimamente presentable (lo de bien ya me parece presuntuoso). Para escribir algo presentable, se precisan ciertos requisitos: el primero, tener un tema del que hablar; el segundo, tener tiempo para escribirlo; y el tercero, estar inspirado. Esto de la inspiración suena raro, pero os aseguro que existe: su falta es la que provoca el conocido desafío de la hoja en blanco.

Lo que yo más envidio de un profesional -sobre todo del periodismo- es su capacidad para escribir a fecha fija y de hacerlo bien, además, respondiendo a los tres desafíos antes comentados; bueno, a dos, porque supongo que, siendo profesional, el tiempo sí lo tendrá.

Yo me he planteado este desafío con las paellas durante los últimos seis años y, la verdad, tengo de él dos sensaciones confrontadas: en el plato positivo, el de la adhesión a ellas de muchos de vosotros, realmente muy satisfactoria para mí y un elemento de motivación importantísimo; en el otro plato de la balanza, esa dificultad para entregar a fecha fija. Esa dificultad se ha convertido en un verdadero agobio en este último año, no creo que se os haya pasado por alto. No sé si es porque me hago mayor, o porque me van cambiando las prioridades o si hay otras causas que no acierto a diagnosticar, pero lo cierto es que las paellas, que siempre han sido una dificultad, se han convertido, de un tiempo a esta parte en una tortura.

¿Me faltan temas? No, me sobran. ¿Me falta tiempo? No, en términos generales; pero sí puede faltarme tiempo en el momento preciso en que lo necesito. ¿Me falta inspiración? Pues lo mismo que con el tiempo: en general, la tengo, pero no siempre en el momento en que la necesito (siempre, repito, refiriéndome al ámbito paellero). Os explico cosas que me han pasado. Por ejemplo, encontrar el tema, la inspiración y el momento en martes; y escribir la paella; y llegar el jueves y haberse el tema muerto de viejo o haber surgido temas más importantes o perentorios. Por ejemplo, cuando sucede lo anterior y me lo veo venir, escribir el guión; escribir un guión tiene sus ventajas: proyectas sobre él la inspiración -el redactado final es una cuestión meramente técnica realizado sobre ese raíl ya puesto- pero no inviertes el tiempo hasta estar seguro de que el tema sigue vivo llegado el jueves… y entonces es cuando no te queda tiempo para esa redacción final. Un desastre.

Así las cosas, he decidido ser coherente. Escribiré en el momento exacto en que tenga un tema, inspiración para tratarlo a mi peculiar manera, y tiempo para redactarlo. Cosa, os aseguro que sucederá con frecuencia.

En su virtud, las paellas de jueves, acaban de fallecer.

Os pido, forofos paelleros, que no os decepcionéis: os garantizo que los temas propios de paella van a seguir ahí y, seguramente, incrementados, sólo que no ubicados de una forma tan puntual y exacta: podrán aparecer cualquier día de la semana. Soy consciente de que os supondrá un esfuerzo -me refiero a aquellos a quienes les importa un pito el resto de los contenidos de esta bitácora, que sólo venían en jueves-, pero para eso se inventaron las feeds, para hacerlo asequible.

Por otra parte, ya anuncié, a principios de año, cuando «El Incordio» mudó de hosting y de apariencia, que iba a reconvertir esta bitácora, la cual, sin dejar de ser primera y prioritariamente una trinchera de activismo pro conocimiento libre (habitualmente incardinados en la serie Correo ordinario, en la que seguirán), iba a abarcar otros temas con más asiduidad. Es lo que me dispongo a hacer en estos momentos.

Yo creo que vamos a salir ganando todos, y espero, además, que mucho. Obviamente, si uno escribe cuando, como y porque le apetece hacerlo, la calidad de lo que escribe es mucho mayor; y los temas, además, ganan en interés cuando se tratan en su momento y no a toro pasado… o muy pasado. Y para mí, «El Incordio» continuará siendo un elemento de satisfacción personal, más cómodo aún al no haber ataduras.

No quiero sentirme comprometido más que con vosotros, pero vosotros no sois un agobio sino el principal factor de motivación: escribir no tiene sentido si no hay lectores. Mientras estéis ahí, de un modo u otro, con una estructura u otra, «El Incordio» seguirá ahí también.

O sea que cabalgamos al galope camino del octavo año.

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Comentarios

  • Jorge Delgado  On 13/05/2011 at .

    No soy el mejor para opinar, sobre todo porque no soy lector único de paellas, yo soy de los que entra (casi) todos los días para revisar si ha dejado Ud. alguna de sus perlas en forma de artículo (eso de las feeds me suena a chino mandarín). Sin embargo, sí que comprendo perfectamente las motivaciones que le llevan a tomar la decisión de eliminar las paellas. Bien es cierto que El Incordio no será lo mismo sin ellas, pero no tiene porqué ser peor, ni mucho menos. Renovarse o morir… Yo prefiero la renovación, porque sin esta bitácora Internet me parecería más vacía.

    Saludos y ánimos desde 1000 kms al sur.

  • Jordi  On 13/05/2011 at .

    A mí me gustan mucho las paellas de Javier pero también es cierto que los posts más cortos tienen su qué. Pues nada, en lugar de “paella”, habrán “tapas variadas”. Lo esencial es que este blog no pierda ni un ápice de calidad en sus contenidos. De esto último, servidor no se ha quejado nunca.

    Y seguimos combatiendo.

  • Monsignore  On 13/05/2011 at .

    ¡Qué bien, paellas sorpresa! 😀

  • Persépolis  On 13/05/2011 at .

    A mí me parece bien, si eso implica incremento de posts y mayor diversidad de temas 🙂 Llevo leyendo la bitácora desde tiempos de ya.com y ya me había habituado a tener mi ración de paella los jueves, pero si eso implica que ahora vamos a tener tapeo vario a lo largo de la semana, pues oye…bienvenido sea!

  • Laertes  On 13/05/2011 at .

    A mi no me afecta especialmente porque leo todo lo que escribes, paella, rugido o lo que sea pero entiendo perfectamente las razones. ¡ánimo! que seguiremos por aquí.

  • lamastelle  On 13/05/2011 at .

    Pues nada, caballero, permitale decirle que:

    Galopa, jinete del pueblo,
    caballo cuatralbo,
    caballo de espuma.

    😉 Que la ultima frase me recuerda este poema cosa mala…

  • PROTESTAVECINO  On 13/05/2011 at .

    Maitines, Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas.
    Maestro, cumpliremos las visitas diarias recomendadas, a este lugar de inspiración.

  • Óscar  On 15/05/2011 at .

    Pues me parece perfecto. No hay nada más frustrante que convertir una aficción en obligación.

  • Germán Socías  On 16/05/2011 at .

    Pues a mi me parece perfecto. Soy lector (de Feed) de todos los posts y me parece genial que la paella de 3 platos de los jueves se reparta en la semana, ya sean con 3 platos únicos, con 5 tapitas, con dos bocatas y un resopón… Lo importante es seguir leyendo opiniones bien fundadas.

    Por cierto, ahora que entro en la web… El fondo morado oscuro me ha aumentado 3 dioptrias en cada ojo! 🙂

  • Ángel Bacaicoa  On 16/05/2011 at .

    Me adhiero al comentario de Óscar. A mi con tal de poder seguir leyéndole…

  • Ryouga  On 18/05/2011 at .

    por mi pefecto ,yo vigilo el rss de vez en cuando y me trago varias entradas de una vez, no me suelo preocupar de la fecha de publicacion.

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