Tweetcallando, que es gerundio

De la serie: Correo ordinario

Como ya sabe todo el mundo a estas horas, Twitter anunció la semana pasada el establecimiento de la censura, de una censura la medida de cada país (de cada régimen), pero censura, en definitiva. Bajo el subterfugio de adaptarse a los límites de cada país en materia de libertad de expresión, Twitter va a borrar todo aquello que no sea grato al régimen local, aunque, eso sí, lo mantendrá intacto para que sea visto en otros países. En otras palabras: de la primavera árabe en Egipto, hubiéramos estado muy bien informados los europeos o los americanos, pero los egipcios no se hubiera enterado. Así que ya ves qué gracia.

Por más que algunos de los grandes gurús (Enrique Dans y Ricardo Galli, como más caracterizados) lo hayan encontrado la mar de natural, lo cierto es que no lo es. Y no sirve de justificación el hecho de que, en definitiva, Twitter es una empresa, un negocio, y que ha tenido que evitar como mejor ha podido o sabido que cada país afectado lo cierre por entero. Parece razonable, sí, pero es inevitable que la decisión sugiera un regusto de complicidad con ciertos regímenes abominables.

Precisamente a lo que hay que acostumbrar a los regímenes abominables es a que la Red es un todo y que, aunque técnicamente se pueda hacer, no es política ni, sobre todo, comercialmente, posible tomarla a la carta, que una Red a la carta es una Red devaluada que no genera negocio, que no genera dinámica económica, que no genera PIB. Si fuera de otra manera, haría mucho tiempo que Estados Unidos la hubiera expurgado muy en profundidad hace ya años, y no sólo por lo del copyright.

Si todos los recursos de la Red estuvieran subordinados a los límites de cada país en materia de libertad de expresión, desde luego que no hubiera existido la primavera árabe, pero tampoco hubiera existido -por poner cosas bien próximas- ni el manifiesto contra la Ley Sinde, ni el 15-M, ni Wikileaks, ni Anonymous, ni ningún vector de los que estamos utilizando para intentar recuperar nuestra condición de ciudadanos; porque los límites a la libertad de expresión si no están, se inventan y, a las malas, ya tenemos las pintorescas interpretaciones constitucionales y de directivas europeas del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional.

Twitter muestra el camino que no queremos que emprenda la Red porque, si lo emprende, estamos perdidos, se va al garete nuestra última oportunidad para comunicarnos entre nosotros, para vectorizar campañas distribuidas. Porque la mayoría de estas campañas empiezan dándose a nivel nacional y no internacional, y si Twitter (y quien dice Twitter habla de Facebook o de cuales quiera otra red social) las capa a ese incipiente nivel nacional, nos pone la Red en compartimentos estancos.

Porque el problema no es Twitter, sino el conjunto de redes sociales, que entonan el mal de muchos: si la competencia hace lo mismo que yo, no experimento pérdidas por causa de esa competencia. Lo que ahora anuncia Twitter que va a hacer o que acaba de comenzar a hacer, ya lo está haciendo Facebook y lo hace Google (recordemos cuán vergonzosamente cedió ante China), igual que Micro$oft. Y el problema es que los usuarios, en vez de dar valor a lo que no cede ante el chantaje, lo despreciamos por pequeñito o por poco conocido, y seguimos en manos de lo que contribuye a la existencia de regímenes brutales.

Porque lo que hace Twitter (y los demás) es exactamente eso: contribuir y facilitar la existencia de regímenes brutales. Y me atrevo a pronosticar que contribuir asimismo, a que regímenes todavía presentables en esta materia, vayan deslizándose hacia la censura. Conviene no olvidar que la tentación censora asoma su putrefacta nariz a poco que la libre expresión se convierta en algo colectivo e indisimulable. Recordemos la falacia constitucional de la libertad de expresión cuando el legislador sabía que, más allá de la taberna, de la pintada o del fanzine mal podía ejercerla el ciudadano si no era propietario de un medio de comunicación. Pero ahora tenemos Internet y la falacia se ha derrumbado, ahora sí podemos ejercerla… siempre que ellos, el enemigo, los políticos, no logren tomar el control de los instrumentos que utilizamos para comunicarnos. Y lo que ha hecho Twitter, en su ámbito (otros ya lo han hecho en el suyo) es precisamente eso: entregar al poder los instrumentos del ejercicio de la libertad de expresión.

Me inquieta que gente como Dans y Galli, verdaderos líderes de la Red española, por más comprensivos que sean con las necesidades y limitaciones empresariales, no sepan ver esto, no sepan ver que sólo podremos recuperar nuestras libertades mediante una red libre. Por más que he intentado comprender sus argumentos, sólo lo he conseguido en parte, y esa parte se ve absolutamente ahogada por todo lo demás.

El paso que ha dado Twitter no sólo es incomprensible e inaceptable, sino que es nefasto. Otra cosa es que, por más que a muchos les guste hacerse el revolucionario de sofá, la realidad es que el activismo es minoritario y los twitterout sean tan difíciles como que la gente abandone una cosa tan cara y superada como un sistema operativo de Micro$oft, pero realmente es lo que procedería. Pero parece que los enganchados a Facebook no pueden prescindir de él y los enganchados a Twitter, tampoco. No me extraña que pese a disponer [todavía] de un instrumento tan magnífico como es la red, nos la sigan metiendo doblada cuando quieren.

¡Qué cara vamos a pagar tanta indolencia!

Anuncios
Both comments and trackbacks are currently closed.

Comentarios

  • Ricardo Galli  On 30/01/2012 at .

    A mi lo que me inquieta es este activismo moñas de buenrollismo. El anuncio de Twitter dice lo que dice, y es lo que aclaré. Y lo que critiqué es esa masa enfurecida que acusaba a Twitter de haber anunciado que censuraría.

    Además, te faltó decir que te debería inquietar la Electronic Frontier Foundation, que dijo exactamente lo mismo que yo. esa asociación muy sospechosa de favorecer la censura… ¿no lo sabías o lo ocultas a posta?

    Por otro lado, muy cómodo eso de exigir a una empresa que no respete las leyes que no nos gustan (lo que implica que pueden detener a sus empleados locales), desde la postura cómoda de crear un hashtag sin tener que asumir ninguna responsabilidad.

    Yo sí que me juego casi cada día para defender la libertad de expresión de usuarios en Menéame, que nos cuesta tiempo, dinero y riesgo. Tú lo debes saber muy bien, por el caso de la Asociación de Internautas (donde resulta que vosotros sí habéis borrado comentarios, y nosotros nada, en un caso similar, y con el que tenemos más riesgos que la AI: http://gallir.wordpress.com/2010/01/13/los-presuntos-emails-en-nombre-de-ramoncin%C2%AE/ )

    Lo preocupante es que tú sepas de esos problemas, que hayáis sido víctima de “leyes censuradoras” (y patéticas LSSI), pero critiques a dos personas (una de ellas, que se juega su empresa y dinero) por criticar la desinformación y manipulación objetiva. Y más preocupante, que nos critiques a nosotros, o a Twiter, cuando el objetivo es otro: los que hacen las leyes. Las que han ocasionado que AI haya tenido que censurar y encima pagar.

    ¡Ah! pero es que es más fácil hablar de “supuestos” para ser politicorrecto, y criticar a otros sólo porque dan una opinión sobre lo “documentado”, pero callar la experiencia propia, y que la EFF haya “dado la razón” a esos que criticas.

    Eso es lo que critico, más que Twitter haga lo que quiera (es su empresa, su responsabilidad, y no es la salvadora de la democracia, como pretendes decir) me preocupa que gente como tú, que conoces bien el paño, se dedique a criticar cómodamente sin analizar lo escrito, y la experiencia de lo difícil que es defender la libertad de expresión de terceros.

  • arar  On 30/01/2012 at .

    Muy buen análisis, comparto tu opinión.

    Durante estos días, debido a la excelente opinión que me merecen sus opiniones, me debatía intentando comprender las justificaciones que Enrique Dans o Carlos Sánchez Almeida hacen de la decisión de Twitter. Lo de Ricardo Galli es otra historia, al fin y al cabo el hace en Meneame lo mismo que Twitter esta haciendo, en mi opinión, busca justificarse.

    A pesar de la buena intención y los argumentos, para mi muy razonables, esgrimidos por aquellos que justifican la decisión de Twitter, al final, lo que queda, es que impedir expresarte es censura, se mire como se mire.

  • Javier Cuchí  On 30/01/2012 at .

    Lee bien el post, Ricardo, sine ira et studio, porque yo no os he criticado ni a ti ni a Enrique; me he limitado a no estar de acuerdo (o no completamente de acuerdo) con vuestros argumentos. Y tampoco os he criticado (admitiendo tal cosa, que no la admito) en base a calificar de ninguna manera -y menos aún peyorativa- vuestras opiniones. Lamento que te sientas agredido por una masa enfurecida y lamento la parte de razón que tienes en ello; como también lamento que, implícitamente, me consideres parte de esa masa enfurecida con la que únicamente coincido en la conclusión general del asunto. No siempre se puede ir contracorriente, aunque ello quede muy elegante y muy cool, y, mira, hoy me ha tocado seguir el mismo rumbo que la masa en cuestión.

    No he pretendido adjudicar a Twitter la salvación de la democracia, toda vez que lo he situado en la última acción al respecto, después de -los he mencionado- Google, Micro$oft y Facebook. Twitter no es la salvación de la democracia -apañados iríamos-, pero sí que todos ellos, en conjunto, tienen que ver con que ésta se deteriore o no. Cuando una empresa se funda en la comunicación, yo creo que debería ser la primera en defender la libertad de expresión; en este aspecto, la prensa de papel, más o menos farisáicamente, lleva ventaja, porque la libertad de expresión es un caballo al que se sube muy fácilmente. Hay un cierto aspecto ético también en la actividad empresarial. Que en algunos casos, llega a exigirse: entre que he subido el post y me ha llegado tu comentario, leía que Apple está siendo objeto de un boicot en Estados Unidos por sus prácticas laborales en China. Dicho sea sin perjuicio de que, quizá, ocasionalmente, este boicot podría tener un impulso originario de naturaleza muy distinta al de la intención de la masa enfurecida.

    En fin, que lamento que te lo hayas tomado a mal porque no he tenido ninguna intención agresiva -más allá de la mera discrepancia- hacia Dans o hacia ti. Quizá, como en los inicios del movimiento del software libre, hayamos de buscar instrumentos proyectados desde ámbitos ajenos a algo con tantos condicionamientos como las empresas. O como algunas empresas.

    Quizá sea este un interesante desafío.

  • Javier Cuchí  On 30/01/2012 at .

    Por cierto: realmente ignoraba la toma de postura de EFF al respecto. La buscaré y me informaré. Pero si se produce en el sentido que dices -cosa que no dudo en absoluto- estaré en desacuerdo también con la EFF. Lo que no significará que opine que la EFF es una colección de traidores vendidos a esto o a lo otro. Simplemente no estaré de acuerdo con la EFF en este caso o en esta materia.

  • DZPM  On 30/01/2012 at .

    Aquí tienes el enlace:
    https://www.eff.org/deeplinks/2012/01/what-does-twitter%E2%80%99s-country-country-takedown-system-mean-freedom-expression

    Básicamente dice 4 cosas:

    1) que ha habido confusión, que no es pera tanto
    > Let’s get one thing out of the way: Twitter already takes down some tweets and has done so for years.

    2) pero que cuidado con las nuevas posibilidades de censura:
    > But people have voiced concerns that “if you build it, they will come,”–if you build a tool for state-by-state censorship, states will start to use it. We should remain vigilant against this outcome.

    3) que monitoricemos el “chilling effects”:
    http://chillingeffects.org/twitter

    4) y que busquemos workarounds, como este:
    http://www.readwriteweb.com/archives/twitter_will_censor_certain_tweets_in_certain_coun.php

Trackbacks

  • […] artículo de ayer recibió, como podéis ver, una respuesta bastante desabrida de Ricardo Galli, en un tono que me sorprendió porque parecía querer defenderse de una agresión que, en […]

A %d blogueros les gusta esto: