La movilidad según san Trias

De la serie: Rugidos

Hoy he intentado ir al Monasterio de Pedralbes con mis hijas; tenía ganas de volver a casa con un buen paquete de tomas y el Monasterio tiene rincones, detalles y, por supuesto, planos generales, como para arrasar una SD de 4 Gb. Mi mujer me previno y por partida doble. Primero me avisó de que hoy había festival del calzoncillo, una maratón. La madre que los parió. Bueno, miré el mapa con el recorrido y vi que me cortaban la Diagonal justo por la avenida de Pedralbes. Bueno, pensé, voy por la Ronda del Mig y me escapo o bien por Balmes-Kennedy-Bonanova o bien tiro hasta Manel Girona y de allí supongo que podré tomar avenida de Pedralbes arriba. Entonces vino el segundo aviso: ojo, que mañana (por hoy) llega el festival de yonquis sobre ruedas. Hostia: la puta Volta. Bueno, miro el mapa del asunto y veo que su recorrido, en lo que a mí me afecta, es de mar-montaña, mientras que yo voy a circular en sentido Besòs-Llobregat. Quizá pueda haber algún problema que podrá soslayarse dando un pequeño rodeo.

Me planteo el transporte público, pero resulta que el transporte público, merced a los prolijos recortes de nuestro actual poncio, ya va como el puto culo los días laborables, así que imagínate en festivo; encima, las zonas altas de Barcelona están muy mal comunicadas, de manera que veo claro que de una hora de viaje -y eso yendo muy, muy bien- no me libro. Pero es que, además, hacia el mediodía, tengo que ir a Sant Feliu de Llobregat para traer a casa a una tía mía muy cara de ver porque tiene grandísimas dificultades de movilidad personal, y entonces sí que el coche es la opción única.

Así que opto por la solución Balmes-Kennedy-Bonanova. Cagada. En la intersección del paseo de la Bonanova con Via Augusta, la Guàrdia Urbana desvía hacia abajo. Por cierto: son las 10:30 de la mañana (ya en horario CEST). Le pregunto a un guindilla cómo puedo hacerlo, si puedo estacionar el coche y seguir a pie. Me dice que sí, que por ahí arriba puedo estacionar, pero que muy bien puede ocurrir que luego no pueda salir… ¡hasta más allá de las tres de la tarde! (aquí, festival de cagamentos, improperios y deseos de enfermedad eterna, dolorosa y maloliente para la Federación Catalana de Ciclismo, para la española, para la internacional y mi ferviente deseo de que les dé un pasmo que acabe con todos ellos de una puta vez).

Tiro Via Augusta hacia abajo, a buscar el acceso a Manel Girona (sin llegar a la Diagonal porque estarán los otros), pillo, efectivamente, después de un par de rodeos, Capità Arena, Manel Girona, paseo de Pedralbes (¡expedito, milagro!) hacia arriba, yuju niñas, lo hemos logrado y ya frente al Monasterio… cortado Bisbe Català (la Bonanova, con nombre cambiado) a partir de Bosch Gimpera: más de ochocientos metros de vía cortada sólo para que esos ******** a tracción animal la crucen. Obviamente, ni un maldito agujero en el que meter el coche en unas razonables proximidades (ya estuve oteando desde que encaré la avenida de Pedralbes)

Al final, renuncio y regreso a casa. Mis recuerdos al señor alcalde: arrieritos somos.

Total, no ha cambiado nada: cuando suena el pito del calzoncillo se derrumba brutalmente la vialidad de toda la puta ciudad. Cuatro capullos echando sobaquina tienen a toda una ciudad paralizada. Los derechos de los que cada año pagamos el muy dolorosísimo impuesto de circulación -por no hablar de otros dolorosísimos impuestos- a tomar por el reputísimo culo. Eso sí: como se manifiesten 50.000 ciudadanos cabreados, ahí están los hijos de Puig prestos a repartir estopa en pro de impedir el abuso del espacio público. Hay que joderse y más que joderse.

Otrosí: mi mujer, católica, tuvo que tragarse sí o sí las duras protestas (la mía entre otras, y en primera fila) de los que echamos sapos y culebras con el abuso del espacio público a que nos sometió la visita del papa a Barcelona y ahora, con toda la razón, se sorprende de que nadie proteste de que toda la puta y jodida ciudad esté cerrada a cal y canto porque unos tiparracos quieren correr a pie o sobre ruedas. Si quieren correr, que vayan a los estadios (que, encima, nos cuestan una pasta, porque todos son públicos) y que dejen en paz la vía pública.

Estoy harto de que papas, calzoncilleros y campeones de esto o de lo otro nos bloqueen la ciudad sin ningún derecho, con las bendiciones de una dictadura municipal.

Guiris, atracadores, deportistas, trileros… ¡qué asco de ciudad!

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Comentarios

  • asmpredator  On 26/03/2012 at .

    Di que si, que esto es un cachondeo, yo tambien sufrí en Badalona esa misma situación, casi no pude volver a Barcelona debido a los cliclistas de marras.

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