Sant Jordi

De la serie: Historias de mi ciudad

Hoy es el día más hermoso del año en Cataluña y, especialmente, en Barcelona. Sin rival posible, a mi personal y no necesariamente transferible modo de ver. Hay fiestas estupendas, certámenes y celebraciones típicas maravillosos, pero ninguno como este día. Las ciudades, mi ciudad, se llenan de flores, de rosas.

Es una fiesta sobre todo cálida y elegante, precisamente por su sencillez. Para empezar, no es fiesta, en términos laborales y eso, en vez de restarle lucimiento, se lo aumenta. Si fuera una fiesta-fiesta, hoy sería un día parte de un fin de semana largo y, con los años, iría perdiendo su sabor. La imagen que podrá verse, sobre todo a medida que vayan culminando los distintos horarios laborales, es la de hombres llevando rosas; muchísimos hombres: una imagen inaudita en esta país tan raro en el que los floristeros saben que los hombres no llevamos ramos de flores sino que los enviamos. Nos da corte -así somos de gilipollas- ir por la calle con flores en la mano. Todos los días del año… excepto hoy, en que nadie concebiría enviar una rosa.

Fiesta sencilla y elegante realzada, adicionalmente, con la del libro, que compartimos con el resto de España y que es ya inseparable: el matrimonio de la belleza material con la belleza espiritual simbolizados por la rosa y el libro va a ser muy difícil de divorciar (de hecho, no sé de nadie que lo pretenda).

Así, pues, reciban mis lectoras esta rosa virtual y, para todos, este libro que es una pequeña joyita del siglo XIV llena de sabiduría, que alegró muchas horas de mi bachillerato elemental.

Bona diada de Sant Jordi

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Trackbacks

  • By Mi gozo en un pozo « El Incordio on 27/04/2012 at .

    […] dia de Sant Jordi, salí a pasear por la tarde con mi mujer. Me gusta el ambiente de esa fiesta, me gusta ver las rosas en mil pequeños puestos por toda la ciudad y me encanta ver las paradas de […]

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